4 claves para entender qué hace especiales a las elecciones de este domingo en Honduras

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Hay una diferencia importante entre las elecciones de este domingo y todas las celebradas en Honduras en los últimos 36 abriles, es afirmar, desde el regreso de la democracia en 1981.

Desde 1982 la Constitución prohíbela reelección presidencial y un supuesto afán reeleccionista se utilizó incluso para testimoniar el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en 2009.

Pero eso no le impide al contemporáneo presidente, Juan Orlando Hernández —una de las figuras esencia del congreso que destituyó a Zelaya— repetir como candidato.

Y el hecho de que su principal rival sea la autodenominada Alianza de Concurso en contra de la Dictadura dice mucho acerca del clima político del que impera en el país centroamericano.

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Juan Orlando Hernández en campaña.

Repasamos cuatro claves para entender el proceso electoral del país más desigual del continente estadounidense y uno de los países más violentos del mundo.

1. El regreso de la reelección posteriormente de 35 abriles

La décimo del presidente Juan Orlando Hernández en los comicios es, sin ninguna duda, el aspecto más polémico de todo el proceso.

Las autoridades insisten en que el regreso de la reelección es evidencia del nuevo nivel de virilidad de la democracia hondureña, pero la examen la presenta como un primer paso de regreso a las dictaduras del pasado.

Y más allá del rol protagónico de Hernández en la destitución de Zelaya por supuestamente querer reelegirse, muchos destacan asimismo la dudosa legitimidaddel proceso que permite despabilarse un segundo mandato.

Evento de campaña de Juan Orlando Hernández.

“Fue un proceso bastante irregular, desde el principio hasta el final”, le dice a BBC Mundo Carlos Dada, el periodista salvadoreño triunfador del premio Maria Moors Cabot, el de viejo decrepitud que se entrega en el campo del periodismo, que estará cubriendo los comicios para el portal digital El Faro.

Como explica Dada, el camino a la reelección de JOH —como acostumbran emplazar los medios a Hernández— fue allanado no por una reforma constitucional, sino por una sentencia de la Corte Suprema de Rectitud.

“Fue un decreto loquísimo, que declara inconstitucional la Constitución”, valora Dada. Y, según el periodista, para conseguir la sentencia a su protección, JOH primero maniobró para destituir a cuatro magistrados opuestos a la reelección “mediante una triquiñuela”.

Protesta contra la reelección en Honduras.

El gobierno, sin secuestro, asegura que las acusaciones en su contra son pura organización de campaña, mientras que Hernández ahora defiende el derecho del pueblo hondureño a lanzarse a quién quiere como su presidente sin restricciones previas.

“Yo he sido de los que he propuesto que debemos limitar la reelección una sola vez en Honduras y como prueba de ello mandamos el proyecto al Congreso y la oposición no quiere”, aseguró en una entrevista con el diario La Tribuna publicada esta semana.

2. Las sospechas de fraude

El control que el presidente Hernández y su Partido Doméstico ejercen sobre las diferentes instituciones del Estado asimismo ha afectado la credibilidad del árbitro de los comicios.

Y esto puede crear problemas graves, especialmente si la del domingo termina siendo una contienda cerrada: “Hay una cosa muy peligrosa, que todo el mundo está acusando de fraude al otro y no hay un árbitro creíble”, alerta Dada.

Protesta frente a la sede del Tribunal Supremo Electoral de Honduras

El Tribunal Supremo Electoral no es lo más factible y ha estado jugando claramente a valimiento de una de las fuerzas políticas que es la de JOH”, considera Dada, “de hecho, el proceso casi ha sido descalificado de antemano por los dos principales contendientes (de Hernández)”.

Efectivamente, el candidato de la Alianza de Examen, Salvador Nasralla, ha amenazado con desconocer los resultados en caso de vencimiento de los nacionalistas, asegurando que la misma solo sería posible gracias a un fraude.

Nasralla viajó a Estados Unidos en septiembre para compartir con legisladores estadounidenses las supuestas pruebas de las trampas que afirma se están preparando.

Mientras que el candidato del Partido Progresista, Luis Zelaya, todavía denunció públicamente “manoseos” en el padrón electoral para tratar de respaldar al partido del contemporáneo gobernador, entre otras irregularidades.

“El Tribunal Supremo Electoral no me merece ninguna credibilidad”, dijo Zelaya.

Material electoral en Honduras

Las acusaciones han sido desestimadas por el presidente del Tribunal, David Matamoros, mientras que el presidente Hernández insiste en que son parte de la organización de una examen que se sabe perdedora.

“Ya tienen un discurso escrito para el día de las elecciones, eso en los pueblos lo llamamos curarse en salud”, declaró el mandatario, quien igualmente aseguró que el del domingo será “el proceso más observado de la historia”.

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“En esta selección las misiones internacionales de observadores van a ser mucho más importantes que en elecciones anteriores, porque el árbitro no es veraz”, le dice Dada a BBC Mundo.

3. El regreso de Mel Zelaya

El expresidente Manuel “Mel” Zelaya no participa en los comicios como candidato, pero es el coordinador de la Alianza de Concurso contra la Dictadura.

Y un buen resultado de la Alianza confirmaría su regreso al primer plano de la política hondureña, a ocho abriles posteriormente de su derrocamiento y seis de su regreso definitivo al país.

Manuel Zelaya y Salvador Nasralla.

El partido Excarcelación y Refundación (Atrevido), fundado por Zelaya en 2011, ya se posicionó como la segunda fuerza política del país en las elecciones de 2013, con la esposa del exmandatario, Xiomara Castro, como candidata a la presidencia.

Y tanto Dada como Ismael Bronceado, el coordinador del centro de examen Equipo de Advertencia, Investigación y Comunicación de la Compañía de Jesús en Honduras (ERIC), coinciden en identificar a la alianza electoral coordinada por Zelaya como la principal fuerza opositora del país.

Aunque mientras Tostado prácticamente da por descontada la reelección Hernández, Dada no desestima completamente las posibilidades de la Alianza.

“Si estás en Tegucigalpa, te quedas con la sensación de que la Alianza va a arrasar. Si vas a Amapala, o a otros lugares del interior, te quedás con la sensación de que solo piensan en un candidato, que es Juan Orlando”, le dice a BBC Mundo.

“Es difícil saberlo porque yo no he incompatible encuestas creíbles y todos (los candidatos) dicen que van a ingresar, por lo que es una selección difícil de observar. Pero yo creo que la Alianza sí tiene oportunidades”, agrega.

Luis Zelaya, del Partido Liberal

La repaso de Dada, sin confiscación, es que el tradicional Partido Altruista, que durante décadas se alternó en el poder con el Partido Doméstico, han quedado relegados a un tercer plano.

“Su rol en esta elección se reduce a quitarle votos a la Alianza”, valora el periodista salvadoreño.

Y una segunda dilema consecutiva con los liberales en tercer oportunidad confirmaría no solo la vigencia de la nueva opción política impulsada por su antiguo presidente, Mel Zelaya, sino igualmente el rediseño definitivo del carta político hondureño.

4. El maniquí de país: entre el “narcoestado” y las ZEDE

Las elecciones definirán el futuro a mediano plazo de uno de los países más violentos de Centroamérica, que incluso es el más desigual de los países latinoamericanos.

Hernández se presenta como el candidato de la continuidad de un gobierno que presume de favor conseguido una reducción importante en los niveles de violencia y de suceder convertido a Honduras en un destino cada vez más atractivo para la inversión extranjera.

Pero muchos ven con preocupación la renuncia de soberanía detrás de su esquema hado —las llamadas Zonas Especiales de Empleo y Mejora(ZEDE)—, así como los cada vez más evidentes vínculos de prominentes figuras de su Partido Doméstico con el crimen organizado.

Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández

El caso más sonado es el del hijo del expresidente hondureño, Porfirio Lobo, quien está siendo auditoría por tráfico de cocaína en Nueva York. Pero hasta el hermano de JOH ha sido implicado por el montón de narcotraficantes conocidos como “Los Cachiros”.

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Aunque, en su defensa, el gobierno de Hernández hace notar que fue bajo su mandato que se empezaron a hacer efectivas las extradiciones de narcos a EE.UU.

“La lucha contra el crimen organizado se ha intensificado. Y ahí están las capturas y las extradiciones para probarlo“, le dijo a BBC Mundo el ministro de Gobierno y Imparcialidad de Honduras, Leonel Ayala.

Mientras que Dada todavía hace notar que a raíz de lo que se está ventilando en los tribunales de Nueva York, no solo el Partido Doméstico parece estar implicado.

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Un sospechoso de narcotráfico en Honduras.

“No te puedo sostener si una trofeo de la Alianza cambiaría las cosas, porque nunca los he manido gobernando. Pero te puedo afirmar que cuando Mel Zelaya gobernabaya habían muchas avionetas aterrizando en Honduras cargadas de droga“, apunta Dada.

“También te puedo decir que después del golpe de Estado, y ahí están los mapas del Comando Sur (del ejército de EE.UU.) que lo demuestran, los aterrizajes se multiplicaron de forma alarmante”.

En lo que el periodista salvadoreño sí está seguro de que habría un cambio es en el maniquí de avance basado en una agresiva inversión privada impulsado por Hernández que tiene su máxima expresión en las ZEDE, territorios autónomos que se beneficiarían de una generosa política fiscal y en los que policía y tribunales estarían en manos de inversionistas privados.

“Esta es una visión que se puso en marcha cuando parecía ser la única opción para Honduras, porque estaba absolutamente aislada después del golpe de Estado”, dice Dada, para quien el impulso de estas alianzas público-privadas no ha hecho sino agravar los numerosos conflictos sociales que afectan al país.

Según el exdirector de El Faro, la examen de las principales organizaciones sociales del país a estos asocios y a los proyectos de las ZEDE —y su consiguiente concurso al gobierno de JOH— los ha llevado a convertirse en importantes aliados políticos de la Alianza, que ha prometido derogarlos.

Protesta en Honduras

Finalmente, ambas fuerzas asimismo ofrecen visiones radicalmente diferentes del combate a la violencia, con el oficialismo —que presume de una importante reducción en la tasa de homicidios— prometiendo sustentar al ejército en las calles.

Las cifras parecieran avalar la logística del gobierno: de acuerdo a los datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Doméstico Autónoma de Honduras (OVUnah), divulgados el 6 de noviembre, en el primer semestre del año hubo una reducción del 21,2% en comparación con el mismo período en 2016.

“Entre enero y junio del año pasado se registraron 2.574 casos y este año 2.029, lo que son 545 menos”, le dijo su directora, Migdonia Ayestas, a BBC Mundo.

Pero no todos confían en las cifras oficiales. Y Dada destaca el altísimo nivel de “violencia dirigida” que existe en Honduras; un problema en el que las fuerzas de seguridad a menudo son más parte del problema que de la alternativa, como en el caso de la propagandista ambiental Berta Cáceres.

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Protesta por Berta Cáceres

“Los niveles de violencia dirigida contra periodistas, contra comunicadores, contra políticos, contra ambientalistas, no se ven en ninguna otra parte de Centroamérica“, asegura Dada.

“No solo son asesinatos contra ambientalistas: también están los acosos judiciales contra organizaciones campesinas, contra los ambientalistas mismos, los despojos de tierra. Todo esto se agravó muchísimo después del golpe de Estado y es en parte por estas alianzas público-privadas”, afirma.