7 beneficios físicos y emocionales de vivir malhumorado; eres más creativo y sensato que los demás

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Caballeroso, en esta vida todos te pedirán ser positivo y poblar siempre alegre, que ser malhumorado lleva a cosas malas y nulo te saldrá proporcionadamente con esa postura. Sin incautación, hoy venimos a demostrar lo contrario ya que diversos estudios nos dicen que, en ciertas circunstancias tener pésimo carácter es mejor de lo que imaginamos.

Así que, si eres una persona cascarrabias, no te preocupes ni te avergüences ya que hay distintos beneficios físicos y sociales a tu honra:

1. Si contienes tu mal humor se verá reflejado en tu sanidad

Esto suena natural, hemos escuchado muchas veces que ‘tragarte un coraje’ puede traer consecuencias físicas fuertes. Aunque no se sabe muy correctamente por qué, distintos estudios han demostrado que puede causar hipertensión arterial crónica.

2. Enojado eres más creativo

En un estudio hecho en la Universidad de Ámsterdam donde varios estudiantes fueron divididos en grupos, se les pidió que recordaran anécdotas de su vida que les enfadaran, mientras que a otro género se les pidió que se sintieran tristes.

A posteriori, los equipos hicieron una dinámica donde pondrían a prueba su creatividad, y se dieron cuenta que aquellos que estaban enojados eran los más participativos y aportaban ideas más originales e innovadoras.

¿Por qué sucede esto? Al parecer la ira genera una respuesta fisiológica que aumenta la motivación y proporciona valentía para tomar riesgos.

Por su parte, el encargado de este estudio, el investigador Matthijs Baas, concluyó que cuando se está verdaderamente enojado, el cuerpo se prepara para movilizar fortuna, informándote qué situaciones son malas y ofrece impulsos que te ayudan a salir delante. 

3. Enojón = Mejor en ciertas habilidades sociales

Cualquiera podría pensar que una persona malhumorada tiene muy pocos amigos, pero tal vez esto incluso sea inexacto ya que el enojo puede mejorar habilidades de idioma, de memoria y persuasión.

Frente a esto, el investigador Joseph Forgas estudia las emociones y cómo afectan nuestro comportamiento. Él señala que los estados de humor negativos “indican que estamos en una situación desconocida y desafiante” y que, delante esto tenemos un “pensamiento más atento, detallado y observador”.

4. Las personas alegres son egoístas

Para aquellos que piensen que el positivismo y la bonanza nos hace mejores personas, error. En un estudio hecho a distintos voluntarios, se les pidió que sintieran asco, tristeza, enfado, ventura, sorpresa o un estado aséptico para corretear al “juego del ultimátum”.

Este consistía en dar a los jugadores hacienda y pedirles que lo dividan con el segundo deportista y ver cómo reaccionaban frente a ello. Si estaban de acuerdo, se dividía como lo propuso el primero, sino nadie se llevaba falta. Con este extracto se pretendía calcular el sentido de honestidad, ver qué tan equitativas son las personas o si prefieren ver por sus intereses propios.

Las personas negativas fueron las que rechazaron más propuestas que no favorecían a ambas partes, es afirmar, los malhumorados tuvieron respuestas con sentido de equidad e igualdad. A la par, se aplicó otra actividad denominada “juego del dictador”, donde la segunda persona no tenía voz ni voto y debía quedarse con la cantidad que proporcionara el primer deportista. Frente a esto, se evidenció que las personas felices se quedaban con más caudal que el resto, mientras que los otros eran menos egoístas.

5. Ser felices nos ciega frente a los riesgos

Sí, caballeros, los sentimientos positivos reducen nuestra capacidad de identificar peligros y amenazas que con un poco más de método resultan evidentes.

Tomen como ejemplo una salida con los amigos: cuando sales de fiesta con ellos, tomas y te sientes en un punto de excitación y alegría, esa sensación no te permite prestar atención frente a riesgos como manejar ebrio o no tener cuidado con las pertenencias.

Las personas malhumoradas, en cambio, mostraron ser más sensatas delante este tipo de acciones.

6. Adicionalmente, la placer nos hace ingenuos

Eso explicaría por qué te friendzonean. La ingenuidad implica no ser crítico delante ciertas situaciones, así que un estudio hecho por la Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, reveló que las personas que son felices y optimistas no son capaces de pensar con incredulidad, por lo que son muy crédulos, incluso frente a falsas afirmaciones.

7. Eventualmente, la satisfacción te desmotiva

Las personas que no se sienten satisfechas con sus logros se sentirán impulsados a ir por más y sus aspiraciones futuras crecerán. Por el contrario, aquellos que se sienten realizados dejan de esforzarse por alcanzar metas más altas.

Así que ya lo saben, caballeros malhumorados, la bienaventuranza no lo es todo…