A Beatriz Sánchez le falta punch: Frente Amplio se juega su futuro en la recta final de la campaña electoral

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Han sido semanas complejas para el Frente Amplio, nunca comparadas con la crisis vivida por el denominado “mayolazo”, pero el hábitat se encuentra tensionado por las discusiones internas en torno a la segunda reverso, los complejos números entregados por la Investigación CEP y los últimos vigésimo días de campaña presidencial y parlamentaria.

A pesar de que la discusión respecto a segunda dorso logró pausarse, y la raya del comando de Beatriz Sánchez, de esperar a posteriormente del 19 de noviembre, logró imponerse, todos reconocen que la discusión “por la prensa” fue un efectivo disparo en los pies, principalmente para la desafío presidencial. El mea error caldo desde las vocerías frenteamplistas, Rodrigo Echecopar (RD) reconoció que en las últimas semanas perdieron el foco, y se dedicaron a especular “sobre qué pasará en segunda vuelta”, abandonando la centralidad en el programa y despliegue territorial, los dos factores determinados como estratégicos para esta última etapa.

Por otra parte, el desplome en la  Investigación CEP, bajando de un 17,9% a 8,5% en la intención de voto presidencial, evidentemente “no eran los esperados”, reconoció la misma Beatriz Sánchez. Tras los resultados, las principales críticas apuntaron a la yerro de despliegue territorial en conjunto con los candidatos parlamentarios y la desliz de irrupción en medios, “de una forma más dura, disruptiva” en la discusión presidencial, que ha sido acaparada por las apariciones de MEO y Alejandro Navarro. Al interior del Frente Amplio reconocen que el malogrado impugnador no fue llenado por la desafío presidencial, que “le falta punch” a la campaña y que el programa no ha sido capaz de traducirse en una linde comunicacional más clara para los electores.

Desde el comando de Sánchez, su director de campaña, Sebastián Depolo (RD), reconoció que ha sido difícil comunicar esta nueva desafío, pero que claramente el Frente Amplio no cuenta con la máquina electoral del duopolio, ni siquiera con los bienes de Sebastián Piñera.  Agregó que lo importante es conseguir comunicar que “hay una forma distinta de hacer política”.

El delegado Sánchez

El protección a la figura de la periodista se ha reforzado en el extremo mes, se lograron anular las críticas a la forma en que se ha desempeñado públicamente, y aseguran que el “hecho de tener un programa” le da veterano solvencia y contenido a la candidatura. Aún así existe preocupación, y una sensación de desencanto en algunos sectores, principalmente por la devaluación aparición de la candidata en la prensa, “lo que claramente es más responsabilidad de los medios que del trabajo del comando”, indican desde la mesa política del FA.

Es más, la última aparición de Beatriz Sánchez en Tolerancia Cero, dejó “bastante que desear”, los chats frenteamplistas comentaron la pasión en algunos temas de la mandataria, principalmente en la defensa de puntos programáticos claves, como el impuesto a los super ricos. Aunque reconocen que la aparición en este tipo de espacios televisivos no son determinantes electoralmente, sino más proporcionadamente “un saludo para la garra, para el militante del Frente Amplio, para subir la moral”. Adicionalmente, aseguran que lo importante es permear el discurso en la calle, en los puerta a puerta, “es ahí donde se ganan las elecciones y sabemos que nuestro mensaje está llegando”, agrega un dirigente del Frente Amplio.

Otra crítica se ha centrado en la incapacidad de posicionarse como una contraparte directa a Sebastián Piñera, “no logramos capitalizar el “Todos contra Piñera” como nuestro”, explican desde el FA. Para el analista político Andrés Cabrera esto se debe a que “la derecha y la Nueva Mayoría han sido capaz de encasillar al Frente Amplio como un proyecto agotado”. “Algunos dicen que ella podría tener un rol mucho más impugnador con la derecha y se ha encasillado con este relato de la vocería del programa”. El problema efectivo, según Cabrera, radicaría en que a pesar de que beatriz Sánchez ha izado un discurso impugnativo “no le ha puesto rostro”.

Aunque es frecuente escuchar los argumentos del “amateurismo, pero seriedad en la campaña de Beatriz Sánchez” y que el Frente Amplio no cuenta con una amplia experiencia electoral, cerca de destacar que detrás del despliegue discursivo y la logística comunicacional ha estado Sebastián Kraljevich, diestro en campañas políticas, quien se desempeñó como asesor clave del comando de Ámbito Enríquez-Ominami, en la campaña de 2009. Adicionalmente fue asesor de la Democracia Cristiana, asesor de logística electoral en las campañas parlamentarias de Boric y Jackson en 2012 y fue parte de la campaña para la rectoría de la Universidad de Pimiento, de Ennio Vivaldi.

Un destacado experto en el ámbito comunicacional que se preocupó de equipar una organización en conjunto con un especie asesor compuesto por distintos miembros del Frente Amplio especialistas, o con experiencia en campañas políticas y estudiantiles. Desde dicho espacio reconocen que adecuarse a la tilde pragmática -determinada por los liderazgos políticos del comando- de producir una desafío presidencial viable, que diera la sensación de seguridad y proyección de gobernabilidad fue “a lo menos complejo”.

Para Cristián Leporati, director de la Escuela de Publicidad UDP, el posicionamiento de Beatriz Sánchez es verdadero, asegura que la candidata ha acabado “consolidarse como un potencial nuevo referente o rostro en la política chilena” y que emana “factores positivos, una persona agradable y cercana, con la que se puede conversar”, y que humaniza la contienda electoral. Esta fortaleza “es su peor debilidad”, ya que su desafío comunicacional “no cuadra con el imaginario presidencial del chileno medio”.

“Beatriz Sánchez  desea obtener resultados e imponer propuestas con la fuerza de la atracción, cooptar en lugar de obligar, dar visión al proyecto por la inteligencia emocional y la capacidad de comunicación; pero ella no está en EEUU ni tampoco es Obama. Quizás su mayor defecto competitivo es ser comunicadora, le juega en contra”, explica Leporati.

Isabel Palominos, miembro de la Comisión Política asesora del comando presidencial, explica que como Frente Amplio no apostaron “por montar un show más mediático, para eso, Navarro y Meo tienen años de experiencia”. “Hemos conversado y creemos que Beatriz viene desde el mundo del periodismo, no ha tenido una carrera política, es una profesional que tiene un compromiso con un programa, con una propuesta, eso queremos reforzar, que se dé relevancia a través del programa”.

El problema de esta desafío radica en que los problemas de Beatriz Sánchez, según Cristián Leporati, “no ( solo ) pasan por las propuestas y la probabilidad de bajarlas a políticas públicas abordables y realizables  hoy en Chile.  La política hoy es de personas/rostros no partidos, de marcas personales como Macrón, Obama, Xi, Putin  o Trump sin ir más lejos; en este contexto, la personalidad y ethos de la marca Beatriz Sánchez no genera la confianza y credibilidad necesaria como para abordar el cargo más importante del país, a ojos del electorado”.

Ser examen a Piñera

Otra crítica se ha centrado en la incapacidad de posicionarse como una contraparte directa a Sebastián Piñera, “no logramos capitalizar el “Todos contra Piñera” como nuestro”, explican desde el FA. Para el analista político Andrés Cabrera esto se debe a que “la derecha y la Nueva Mayoría han sido capaz de encasillar al Frente Amplio como un proyecto agotado”. “Algunos dicen que ella podría tener un rol mucho más impugnador con la derecha y se ha encasillado con este relato de la vocería del programa”. El problema vivo, según Cabrera, radicaría en que a pesar de que beatriz Sánchez ha alto un discurso impugnativo “no le ha puesto rostro”.

Para el candidato a diputado por el D11, Tomás Hirsch (PH) es importante impulsar la ringlera de que  “efectivamente el Frente Amplio es la única alternativa a la derecha en nuestro país, ya que la Nueva Mayoría es una forma de administración del modelo de la derecha”. Asegura que “es necesario tener una diferenciación total al duopolio, aunque en el Frente Amplio hayan algunos que optaron por no marcar tanta distancia con el duopolio”.

Según el analista político Andrés Cabrera, lo fundamental es que el Frente Amplio entienda que su objetivo no es cobrar las elecciones, “sino consolidarse en un plano de oposición, y eso va más allá de las posibilidad de alianzas políticas de la bancada frenteamplista con la Fuerza Mayoría u otros grupos más progresistas”. Explica que para su consolidación como nueva fuerza el Frente Amplio necesita de un ímpetu refundador, pero todavía debe afianzar el conexión entre “el factor política y sociedad”, los pisos mínimos electorales “son importantes, pero lo importante es la estructura base, la alianza con los movimientos sociales y los territorios, y eso es lo que hoy tambalea”.

Las principales desafío del frenteamplismo, su comando presidencial y los parlamentarios es aumentar la presencia de Beatriz en la calle y vincularla más a la disputa parlamentaria, más cercanía con los candidatos. Conseguir hacerle frente a “la campaña del terror” levantada por grupos económicos, y por la derecha, explica Isabel Palominos.

Un punto que según el candidato Tomás Hirsch estaba flojo en los primeros meses de campaña, principalmente en la complementación de la campaña presidencial y la parlamentaria. En los próximos días se grabará una franja en conjunto, y se reforzará el despliegue territorial principalmente en Santiago, Valparaíso y Concepción. ”Era evidente que se requería un trabajo más coordinado, convergente, más en cuña”, explica Hirsch.