A los 74 años murió Johnny Hallyday, el "Elvis francés"

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A los 74 años murió, víctima de un cáncer pulmonar, el cantante y actor Johnny Hallyday, considerado el Elvis francés.

"Johnny Hallyday se ha ido. Escribo estas palabras sin creérmelo. Y sin embargo es así. Mi marido ya no está. Nos deja esta noche como vivió a lo largo de su vida, con valentía y dignidad", escribió en un comunicado su esposa Laetita.

La presidencia francesa también se refirió al fallecimiento del ícono cultural y afirmó que "en todos nosotros había algo de Johnny".

Cuatro generaciones de franceses han cantado y se han emocionado con Hallyday, que representaba como nadie ese espíritu de "de vuelta y contra todo". Desde los 60, nunca se bajó de la cima de la popularidad ni de los escenarios. Rompió con la tradición de la chanson francesa de los 50, por influencia de su infancia londinense, donde fue criado por sus tías paternas, con un primer single de cuatro canciones a comienzos de la década que cambió el mundo.

Se especializó, en sus inicios, en versiones de músicos como Gene Vincent, Eddie Cochrane y, sobre todo, Elvis Presley, de quien dijo que fue siempre su maniquí. Después, con la ayuda de Line Renaud, una diva de la época, se convirtió en telonero de Sacha Distel y fichó por Phillips en 1961, con la que lanzó su primer disco: Hello Johnny!

En 1962, con 19 años, vende un millón de copias de Let´s twist again, actúa en la mítica sala Olympia y participa en el primer festival de rock francés en el Palacio de los Deportes de París, causando tal histeria que las autoridades prohíben los conciertos durante meses. Pese a ello, llega su máxima consagración: aparece en la portada de Salut les copains, la revista más popular de música para los adolescentes, anejo a Aznavour.

Como Elvis también, fue más cantante que actor, pero tuvo una carrera interesante. Además de un apertura a los 11 años en Las diábolicas, donde interpretaba a un escolar en una breve imagen, no se tomó las cámaras en serio hasta la década de los 80, donde rodó a las órdenes nulo más y falta menos de Jean Luc Godard en Detective (1985) y de Costa Gavras en Consejo de comunidad (1986). Para muchos críticos, su mejor papel, además de su propia vida, fue en El hombre del tren, de Patrice Leconte (2002). Ahora, también como Elvis, ya ha entrado en la epígrafe.