Austria abre en internet acceso a registro de obras arrebatadas por los nazis

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Austria abrió este viernes el llegada en internet a 11.500 fichas del llamado “depósito central nacionalsocialista”, donde el régimen del dictador Adolf Hitler registró más de 10.000 obras de artes que le fueron arrebatadas a los judíos.

La página web www.zdk-online.org, creada en el ámbito de un esquema de la “Comisión de investigación de procedencia” y el archivo del Kunsthistorisches Museum de Viena, une la documentación que hasta ahora guardaban el citado museo y la Oficina federal para monumentos de Austria.

Las fichas “documentan los objetos de colecciones de arte privadas que fueron robadas a sus propietarios judíos”, perseguidos en la república alpina tras la anexión su anexión al Tercer Reich en marzo de 1938, se explica en la citada web.

Su almohadilla son los documentos del depósito creado por los nazis en 15 salas y 18 habitaciones menores del Hofburg de Viena, el antiguo palacio imperial de los Habsburgo, en las que almacenaban las obras “confiscadas” y “arizadas”.

Muchas de ellas fueron repartidas luego en diversos museos donde permanecieron durante décadas tras el fin de la Segunda Desavenencia Mundial, en 1945, que terminó con el régimen fascista.

Austria tardó más de medio siglo en aprobar por ley la devolución a sus legítimos propietarios o sus herederos las decenas de miles de obras y objetos expropiados a familias judías en virtud de las leyes racistas del nazismo.

Esa ley, de 1998, caldo inducida por un escándalo internacional tras la confiscación en EEUU de dos cuadros del pintor expresionista Egon Schiele que, pertenecientes entonces a la colección Leopold de Viena, formaban parte de una retrospectiva del Museo de Arte Novedoso de Nueva York y eran reclamadas por familias judías estadounidenses.

Desde entonces, la república alpina ha devuelto numerosas obras expoliadas a los herederos de sus dueños legítimos, aunque la tarea no ha concluido aún.

Una de las más conocidas es el del “Retrato de Adele Bloch-Bauer” del pintor austríaco Gustav Klimt, que se convirtió en el símbolo de dura lucha que ha requerido la restitución de los objetos robados por los nazis.

La historia del caso se narra en la película “La dama de oro” (Woman in Gold), donde la actriz británica Hellen Mirren encarna a Maria Altmann, la mujer que con 90 abriles consiguió en 2006 que la local Belvedere de Viena le devolviera el pañuelo y otros cinco cuadros que tenía expuestos al sabido.

De los 200.000 judíos austríacos que vivían en Austria en 1938, unos 65.000 fueron deportados y asesinados por los nazis.

El resto logró exiliarse, sobre todo a Estados Unidos e Israel, pero incluso a países como el Reino Unido, Canadá, Australia, así como a varios de América Latina.