Brasil: oposición y hasta sectores oficialistas exigen la renuncia de Temer

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La concurso brasileña, reforzada por algunos legisladores de la cojín oficialista, exigió hoy la renuncia del presidente brasileño, Michel Temer, objeto de una enfermo denuncia que sugiere que intentó obstaculizar la influencia de la rectitud.

“Frente a la gravedad del escenario y con la responsabilidad de no dejar que Brasil se sumerja en lo imponderable, sólo nos resta la renuncia del presidente Michel Temer”, dijo en las redes sociales el senador Ronaldo Caiado, del partido Demócratas (DEM), que integra la coalición de Gobierno.

Esa posición fue respaldada por el patriarca del colección del Partido Popular Socialista (PPS) en la Cámara de Diputados, Arnaldo Jordy, quien afirmó de forma rotunda que el Gobierno de Temer “acabó”.

Según Jordy, Temer “debe pactar una salida institucional” que incluya “anticipar el proceso electoral” previsto para octubre del año próximo, a fin de “devolver a las urnas la decisión” sobre el futuro del país.

El Lado Central brasileño informó hoy de que está atento a las repercusiones que pueda tener en los mercados el escándalo, que vigila el comportamiento de los mercados y que actuará en caso de que sea necesario para apoyar su pleno funcionamiento.

Anoche se divulgó que Temer habría sido fotograbado por un patrón que colabora en investigaciones sobre corrupción cuando avalaba sobornar a un ex diputado preso a cambio de su silencio.

El objeto del supuesto soborno sería Eduardo Cunha, expresidente de la Cámara Víctima y promotor del sensatez político que condujo el año pasado a la destitución de Dilma Rousseff y que llevó a Temer al poder.

El Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenece Rousseff, incluso sostuvo que la situación de Temer es “gravísima” y exigió su renuncia.

“Primero, exigimos la renuncia inmediata del presidente Temer”, y luego “pedimos que se apruebe una enmienda constitucional que nos permita convocar unas elecciones directas ya”, declaró el diputado Carlos Zarattini, patriarca del congregación del PT en la Cámara Quebranto.

Hasta ahora Temer sólo se ha pronunciado en un comunicado oficial, en el que admitió que mantuvo una reunión en marzo pasado con el patrón Joesley Batista, uno de los dueños del cíclope cárnico JBS y quien entregó a la conciencia la supuesta reproducción.

Sin secuestro, la nota afirma que “jamás solicitó pagos para obtener el silencio del exdiputado Eduardo Cunha” y que “no participó y no autorizó cualquier movimiento con el objetivo de evitar una delación o colaboración con la Justicia por parte del exdiputado”.

La denuncia pudiera padecer a la Corte Suprema a iniciar una investigación sobre la responsabilidad de Temer, quien como jerarca de Estado en prueba sólo puede ser objeto de un proceso procesal por asuntos ocurridos a posteriori del inicio de su mandato.

En este caso, los hechos ocurrieron el pasado abril, cuando Temer llevaba casi un año en el cargo, por lo que la tolerancia de una investigación es considerada insalvable, lo cual dejaría el presidente fielmente contra las cuerdas.

El cargo de Temer asimismo está amenazado por un proceso que se tramita en la neutralidad electoral, que intenta determinar si la campaña de la fórmula que integró próximo a Rousseff para las elecciones de 2014 fue financiada con patrimonio originado en la red de corrupción que operó en la estatal Petrobras.

Si por algunas de esas circunstancias Temer fuera desalojado del poder, la Constitución brasileña prevé que el Congreso designe en una alternativa indirecta a su sucesor, quien gobernaría entonces hasta el 1 de enero de 2019, cuando asumiría el triunfador de los comicios del año próximo.