El prontuario político de Marcela Labraña, la ex directora del Sename que complica la apuesta ética de Goic

63

Cerca de las 20:00 del lunes, casi al final de una extenuante trayecto del consejo doméstico del PDC, Marcela Labraña, ex directora del Sename, pidió la palabra y se defendió.

Pocos minutos antiguamente, Carolina Leitao –alcaldesa de Peñalolén y parte del equipo de campaña de Carolina Goic– había presentado sus reparos a que Labraña continuara con su candidatura a diputada por Puente Suspensión.

“Nos va a traer una serie de problemas”, señaló Leitao, según comentan quienes estaban presentes en la reunión.

Entonces, Labraña pidió dialogar y defendió su desempeño con cifras y comentando puntos que ella consideraba un aporte en su dirección. Se quebró, pero –como comentan quienes la conocen– “no bajará su candidatura”. Aunque se transforme en una piedra en el zapato para el estereotipado ético que ha impulsado Goic, la presidenta de la tienda.

El huracán Sename 

Horas a posteriori de la asesinato de Lissette, la pequeña que murió el 11 de abril del año pasado en uno de los centros del Sename, la entonces directora del servicio, Marcela Labraña, lanzó una advertencia que causó molestia transversal. “Tenemos que entender que estamos hablando de una niña de 11 años. Cuando a un hijo uno no lo va a buscar al colegio, se pone ansioso, imaginen a una niña que está esperando todo un mes o mucho más tiempo y esa persona no llega. Eso genera un estrés”, dijo Labraña, refiriéndose a un eventual cuadro de angustia de la beocio que se habría acrecentado el domingo inicial, cuando esperaba que la visitara un pariente muy cercano, que nunca llegó.

En ese momento asimismo se criticó que el servicio entregara a la prensa informes privados de la vida de la pequeña, como el exceso que había sufrido por parte de un habitual, porque era información reservada. Su performance incluso molestó a la propia Michelle Bachelet, que tendría que bregar luego con las duras críticas alrededor de la dirección del organismo y a una de sus ministras cercanas, Javiera Blanco, quien luego debió dejarse llevar la cartera de Rectitud.

La lupa sobre el organismo y el error de Labraña, llevaron a que no solo se le apuntara a ella sino incluso a todo el Partido Demócrata Cristiano, al que se le ha destacado de convertir la institución en una parcela de poder que encima ha ventilado mal.

Durante las semanas que siguieron a la homicidio de Lissette, el diputado René Saffirio alentó a sus pares a crear una comisión investigadora del Sename 2, sin requisa, se encontró con un frontón en su partido y él lo hizo notorio: “Cuando solicité las firmas que se necesitaban para la creación de esta nueva comisión investigadora, la mayoría de los diputados de mi partido se negó. ¿Quiere saber la razón? Consideraban que era negar la posibilidad de una próxima candidatura parlamentaria de la ex directora del organismo, Marcela Labraña (DC). ¡Mayoritariamente mi bancada puso el interés de una militante por sobre la preocupación de los niños y niñas del Sename! Esa nunca puede ser la forma en que un partido aborde una política pública”, expresó, causando un incendio aún anciano en la relación de su partido y el mal desempeño del organismo.

Pese a que durante los primeros días que siguieron a la asesinato de la pequeña hubo resistor de parte de Razón para sacar a Labraña de su puesto, eso duró poco. El 22 de abril finalmente le pidieron que abandonara la dirección del Sename, aunque parte del equipo que la apoyaba se mantuvo en sus cargos.

Standard ético 

Es porque su nombre se asocia a la crisis del Sename, que cercanos a Carolina Goic no quieren que Marcela Labraña sea una desafío como diputada. Algunos incluso apuntan al crónica que entregó en el mismo consejo del lunes el abogado Patricio Zapata, un documento respecto a los “estándares éticos” de los candidatos del partido y que debería servir como plataforma para inscribir los nombres en la tira parlamentaria a dos semanas de que ello se concrete.

Horas a posteriori de la asesinato de Lissette, la pequeña que murió el 11 de abril del año pasado en uno de los centros del Sename, la entonces directora del servicio, Marcela Labraña, lanzó una advertencia que causó molestia transversal. “Tenemos que entender que estamos hablando de una niña de 11 años. Cuando a un hijo uno no lo va a buscar al colegio, se pone ansioso, imaginen a una niña que está esperando todo un mes o mucho más tiempo y esa persona no llega. Eso genera un estrés”, dijo Labraña, refiriéndose a un eventual cuadro de angustia de la beocio que se habría acrecentado el domingo aludido, cuando esperaba que la visitara un pariente muy cercano, que nunca llegó.

En su crónica, el jurista explicó que “las condenas dictadas en definitiva por un tribunal de la República por maltrato infantil, violencia intrafamiliar, acoso sexual, tráfico de drogas o estupefacientes, malversación de recursos públicos, cohecho, prevaricación, prácticas antisindicales, colusión y, en general, violación de los derechos humanos”, debieran ser impedimentos para eventuales candidaturas. Sin requisa, cercanos al abogado puntualizan que el documento es claro, en cuanto se refiere a sanciones legales y no a conflictos políticos, como ocurriría en el caso de Labraña, que no ha sido imputada por el caso del Sename.

Posteriormente que el lunes terminara su defensa y contestara a las palabras de Leitao, fue Matías Walker –que dirigía la sesión– quien le señaló a Labraña que contaba con el apoyo de sus camaradas. Porque, a pesar de sortear meses turbulentos, la ex directora del Sename cuenta con el apoyo transversal de distintos camaradas de su partido.

Labraña es parte de la disidencia de la DC. Ha estado siempre ligada a las mujeres más progresistas de la tienda, a pesar de poseer estudiado Educación Parvularia en la Universidad Católica. Es pro malogro en tres causales y himeneo igualitario.

La ex directora del Sename es parte del categoría denominado G35, el final adoctrinado con desvelo bajo los conceptos democratacristianos. “Es el grupo que siempre apoyó desde abajo a la cúpula y no pasó de ser jefe de gabinete”, comenta con sorna una fuente del partido.

Mantiene un musculoso vínculo con los “territoriales” de la colectividad: es amiga de Patricio Mercado, presidente regional metropolitano de la DC, y su cónyuge es Ricardo Viario, actualmente subdirector de INDAP.

“Como fue gobernadora de la provincia de Cordillera, ha dejado los pies en la calle y tiene gran apoyo en el territorio”, indica una fuente que conoce su camino. Por esa misma razón, no va a dar su mecenas a torcer. Otra fuente cercana a Labraña comenta: “Ella va a seguir hasta el final con su decisión de ser candidata”.