Harvey Weinstein y las denuncias de abusos sexuales que impactan a Hollywood y salpican a la política en EE.UU.

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Desde que el escándalo estalló la semana pasada, cuando el diario The New York Times destapó el abundante historial de los supuestos abusos sexuales cometidos por el influyente productor de Hollywood Harvey Weinstein, las consecuencias del mismo no dan luces de terminar. Por el contrario, ha cobrado incluso ribetes políticos con declaraciones del presidente Donald Trump, de su antiguamente adversaria en la campaña presidencial Hillary Clinton y del ex mandatario Barack Obama.

Este miércoles la atención estuvo puesta en su esposa, Georgina Chapman (próximo a él en la foto), quien anunció públicamente, en un comunicado difundido por la revista People, que había decidido separarse. “Se me rompe el corazón por todas las mujeres que han sufrido un dolor tremendo por estas acciones imperdonables. He decidido dejar a mi marido”, dijo la igualmente fundadora de la prestigiosa casa de moda Marchesa.

Lo precursor posteriormente de una semana de silencio en la que Winstein había asegurado que su mujer lo respaldaba en un cien por ciento. Pero no, ella finalmente se unió a una larga serie de actores e importantes entidades de Hollywood que tomaron distancia de él, como el hércules de la entretención Disney. Esta, que lo despidió en 2005, afirmó no tener constancia de “quejas, denuncias o acuerdos” sobre el comportamiento sexual del productor, y señaló que Miramax -cofundada por Weinstein- “operaba y se manejaba de forma virtualmente autónoma”.

Mientras, el número de mujeres que han denunciado públicamente que fueron acosadas sexualmente por él en algún momento de sus carreras asciende de forma imparable, y las últimas en dar un paso al frente son la británica Romola Garai o la neozelandesa Zoe Brock, según publicó el diario The Guardian.

Medios especializados como The Cut señalan que ya son 29 las mujeres que aseguran que fueron víctimas del poderoso productor, con actos sexualmente explícitos, comportamientos inapropiados o con contundentes represalias profesionales si se negaban a reunirse a solas con él.

Entre ellas, se encuentran tanto actrices consagradas como Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Mira Sorvino o Ashley Judd, como antiguas aspirantes a la profesión o empleadas de “The Weinstein Company”.

Encima de tres acusaciones de violación contra Weinstein que relata la revista New Yorker, las víctimas hablan de varios casos de sexo verbal obligado así como numerosas “reuniones de trabajo” en habitaciones de hotel en las que el productor se desnudaba frente a las mujeres, las pedía masajes o se daba un baño frente a ellas.

Estrellas como Meryl Streep, Kate Winslet, Jennifer Lawrence y Jessica Chastain han condenado el comportamiento de Weinstein, a las que se han sumado Emma Watson o Cate Blanchett, y actores como Colin Firth, Mark Ruffalo, George Clooney o Christian Slater.

Pero estas acusaciones de acoso y extralimitación sexual no pillan por sorpresa a todos, y algunos han admitido que los rumores sobre el comportamiento del productor circulaban por Hollywood desde hace abriles, como afirmó el propio Clooney.

Todavía hay discursos públicos que apuntan a que existía un conocimiento generalizado de la forma de comportarse de Weinstein, como la “broma” de uno de los presentadores de las nominaciones de los premios Óscar de 2013.

“Felicidades, ustedes cinco mujeres ya no tienen que fingir que se sienten atraídas a Harvey Weinstein”, dijo el actor y comediante Seth MacFarlane cuando anunció las nominaciones a mejor actriz, lo que provocó fuertes risas entre los asistentes.

Reacciones políticas

A las condenas de actores de Hollywood de los últimos días se ha sumado igualmente la más incorporación esfera política con los mensajes lanzados tanto por la excandidata Hillary Clinton como por el expresidente Barack Obama.

Clinton se mostró “impactada y horrorizada”, mientras que Obama, cuya hija decano Malia trabajó de becaria este año en “The Weinstein Company” dijo sentirse “asqueado” y que Weinstein debe ser condenado y rendir cuentas.

Tanto los Clinton como los Obama recibieron el apoyo de Weinstein en el pasado a través del partido Demócrata, para el que el destacado productor de Hollywood organizó varios eventos de cobro de fondos.

Por su parte, la Institución Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión (Bafta) suspendió hoy “de forma inmediata” como miembro a Weinstein por considerar su comportamiento “totalmente inaceptable e incompatible” con sus títulos”.

En tanto, Donald Trump abordó el tema la semana pasada, al indicar que no estaba sorprendido por las denuncias. “Conozco a Harvey Weinstein desde hace mucho tiempo, no me sorprende nada”, comentó el sábado final al salir de la Casa Blanca para evaporarse a Carolina del Meta, donde participará en un acto de cuestación de fondos del Comité Doméstico Republicano (RNC).

Mújol Bloom, la abogada del productor, admitió que su cliente había actuado de forma inapropiada, y en una entrevista con la esclavitud ABC, anunció que no continuaría representándolo.

Weinstein ha dejado su estampa en el cine gracias a películas como “Pulp Fiction”, “Good Will Hunting”, “Shakespeare in Love”, “The English Patient” y “Chicago”, entre otras.