Lily Pérez arremete contra el machismo de Chile Vamos: “Hay hombres de la oposición que hablan de las mujeres con desprecio y frialdad”

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La senadora Lily Pérez fue la única parlamentaria de concurso que, el miércoles pasado, votó a gracia del esquema de despenalización de interrupción del turbación en tres causales (“porque soy mujer, madre y senadora y no quiero imponerle a nadie mi manera de pensar”).

En entrevista con El Mostrador, se refirió al “machismo” de las cúpulas de Pimiento Vamos y a la “intolerancia” de Renovación Doméstico. La misma que, hace abriles, la llevó a renunciar al partido. 

“Todas las cosas que yo dije en su momento cobran más vigencia que nunca, es decir, la estructura patriarcal que no acepta que las mujeres tomen una decisión en consciencia; todas esas cosas están arriba de la mesa”, dice. 

 -¿Cómo recibe la informe del paso del esquema a la comisión mixta?

-Me parece pésimo lo que ha pasado en la Cámara. Pero en específico, duele ver que diputados que en primer trámite votaron a ayuda, hoy no fueron a elegir; hay que revisar la tira de los asistentes. Esto atrasa la tramitación admitido, porque la próxima semana es semana distrital y regional, por lo tanto yo espero que se convoque a la comisión mixta a trabajar igual.

-¿Lo ve factible?

-Va a acatar de la voluntad del Ejecutor.

-¿Qué sensación tuvo a posteriori de la maratónica marcha de votación? 

-La sensación de que cuando uno actúa de acuerdo a sus convicciones, siempre hace lo correcto. Yo siempre he sido una mujer tremendamente autónoma en la toma de mis decisiones, no me dejo presionar por nadie. Pero principalmente, esto es lo correcto para las mujeres de nuestro país, estoy convencida de eso.

-Usted habló de que antaño se ser senadora, era mujer. ¿Cómo explica que sus colegas Ena Von Baer y Jacqueline Van Rysselberghe votaran en contra del esquema?

-Lo que yo no logro entender es por qué las cúpulas de Pimiento Vamos siguen politizando un asunto de derechos humanos de las mujeres. No logro entender que ellos se sientan representantes de todas las mujeres de Pimiento, cuando todos los estudios de opinión, con respecto a las tres causales, supera con creces y con esplendidez cualquier opción política. No logro entender que no haya ninguna comprensión ni empatía en lo que involucra el respeto a la consciencia de las mujeres. Y me violenta y me vulnera absolutamente que existan hombres de la examen que hablen de las mujeres con un desprecio enorme. 

-¿Se refiere al diputado Rojo Edwards?

-Me refiero a varios hombres de la examen que hablan de las mujeres con desprecio, que hablan que los violadores son padres, que hablan de que las mujeres son tan irresponsables que una mujer violada tiene que sí porque sí mecer en su vientre al hijo de un violador, y mantenerlo y quererlo el resto de la vida. Hombres que hablan con una frialdad de las mujeres, eso me impacta, positivamente me impacta.

-Cuando renunció a Renovación Doméstico, acusó intolerancia de parte de la directiva. ¿Vio intolerancia ahora?

-Todas las cosas que yo dije en su momento cobran más vigencia que nunca. Me refiero al machismo, a la estructura patriarcal que no acepta que las mujeres tomen una audacia en consciencia; todas esas cosas están en lo alto de la mesa, son demasiado evidentes en cómo se exponen las cosas.

El hecho de que concurran tanto del Senado como de la Cámara de Diputados, al Tribunal Supremo, incluida la causal uno, que ellos mismos estaban dispuestos a votarla… Positivamente es increíble. 

-¿Tanto le cuesta creerlo?

-Quizás no es increíble, sino que simplemente queda en evidencia lo que piensan, eso es lo terrible. 

-¿La calidad del debate estuvo a la cúspide de la importancia del esquema?

-Yo creo que el tono de la discusión fue bueno, pero la calidad del debate no corresponde a cuando estamos hablando de derechos humanos y derechos de las personas, de las mujeres.

-¿Usted se considera feminista?

-Si por feminismo se entiende una mujer que defiende los derechos de las mujeres, sí. Pero si por feminismo se entiende una mujer que está contra los hombres, no.

-En su intervención, cuando habló de preguntarles a sus hijas y mujeres qué pensaban de este esquema, ¿se refería al caso de colegas suyos? 

-Por supuesto. Porque sé lo que piensan sus hijas, sé lo que piensan algunas de sus mujeres. 

-¿Cuándo se dio cuenta de la ovación que generó su intervención en redes sociales? ¿Se sintió protagonista de la caminata?

-Me di cuenta mucho posteriormente y no, no me sentí protagonista de la marcha. Simplemente sentí que estaba cosechando lo que he sembrado durante todos esto abriles: ser una mujer coherente y trastada en los títulos en los que creo.

-Para mucha gentío puede ser atípico que una senadora de centroderecha se la juegue por esta causa…

-Yo lo recibo como que la gentío está entendiendo que hay un sector de la derecha, un mundo independiente, de centro derecha, que sí tiene un compromiso irrestricto con los derechos de las personas, incluidas las mujeres. Mucha muchedumbre está abriendo los luceros frente a eso, porque siempre el protagonismo en la derecha lo han tenido hombres tremendamente patriarcales y machistas en sus visiones, con respecto a estos temas. Si tú supieras la cantidad de llamados telefónicos que recibí, de felicitaciones, de muchedumbre que es militante de Pimiento Vamos, te impresionarías.

-¿Cree que es un imperativo honesto, para las mujeres, apoyar este esquema?

-Sí, porque yo no concibo que una mujer condene a otra, legalmente, por una audacia que debe tomar en consciencia. Aclaremos que esto no es engendro: estamos hablando de interrupción al obstáculo que existe en Pimiento hasta el año 89, estamos hablando de mujeres que está en peligro su vida o son mujeres que tienen una crío en embarazo que viene sin cerebro, o con una patología que le va a impedir sobrevivir incluso como un ser humano, de eso estamos hablando, de carácter ofensivo, o estamos hablando de una violación… Que una mujer no empatice con eso, yo no lo puedo entender, a mi como mujer y mama, no lo entiendo.

-Amplitud proclamó a Sebastián Piñera como su candidato presidencial. ¿No le incomoda, considerando las diferencias valóricas que los distancian, especialmente en el tema del malogro?

-Yo espero que esto sirva para que Piñera todavía vea la otra medio de Pimiento, que eso es lo que nosotros le podemos aportar como partido. Esa otra medio de Pimiento que todavía representa a muchísima familia de la examen, pero que vemos el mundo de otra forma, con longevo respeto a los derechos humanos, incluido los derechos de las mujeres. Ojalá que él ponga atención a eso.

-¿Qué le pareció la polémica indicación de Andrés Zaldívar?

-Yo hice un esfuerzo de acercamiento por esa indicación, para que el mundo conservador incluso pudiera elegir a protección de la primera causal; ese era mi propósito, pero me di cuenta de que a posteriori de que no había ninguna posibilidad de que él reescribiera su indicación, eso iba a afectar el resto del articulado y que afectaba las otras causales, la dos y la tres, y eso iba a desnaturalizar el esquema. Por esa razón se volvió una indicación absolutamente inviable. 

Otras intervenciones todavía fueron muy comentadas. El senador Pesadumbre, por ejemplo, dijo que esto favorecería la impunidad del violador.

-No lo logro entender, porque es absolutamente fariseo. La violación es con denuncia, y en el caso de las niñas menores de etapa, es con denuncia obligatoria no solo de la víctima, sino del centro médico. Esa aseveración es falsa. 

-¿Qué se sintió ser la única senadora de concurso que votó a auspicio del plan? ¿No se sintió sola?

-No, me sentí muy acompañada por la gentío, poco muy parecido de lo que viví abriles antes cuando se votó por la píldora anticonceptiva, que incluso el sector de la derecha fue al Tribunal Constitucional y decían que era abortiva, pero nunca pudieron probarlo, ¡porque no es abortiva! En fin, no logro entender que ellos no logren entender que el electorado de examen va mucho más delante de ellos en los temas, ¿por qué se aferran a cosas que no corresponden? Son realidades, hay que ilustrarse a respetar, tienen que instruirse a respetar que en la examen hay desemejanza.

-Considerando que usted es conveniente progresista en estos temas, ¿no ha dudado de su domicilio político?

-No me hace dudar, para ausencia, al contrario, me hace más esforzado, gracias a todo el apoyo de muchos militantes de RN y de partidos de Pimiento Vamos, concurrencia que me dio las gracias por mi defensa de las mujeres.

-¿Cualquiera en particular?

-Mucha multitud del mundo del arte, de la civilización, amigos entrañables como Pancho Saavadedra, como el actor Pablo Schwarz. Todavía una profesora de derecho que me pidió autorización para usar mi intervención en sus clases; y de la agrupación de padres de niños de síndrome de down, para darme las gracias, porque habían tumbado a valer que esos niños no iban a emanar nunca más, y eso es desleal. Pero la emplazamiento más linda fue la de mi hija. 

-Hubo protestas durante la votación. ¿Poco que le llamara la atención?

-Me llamó la atención que muchos de los que estaban gritando son los mismos que no podían desgañitarse antaño de que existiera la ley de facilidad de culto. Yo fui de las pocas, siendo diputada de derecha, que votó a gracia de la espontaneidad de culto.

-¿Cómo ve el futuro del plan, ahora en comisión mixta?

-Yo espero que si los cerebros jurídicos del resto del planeta, de las cortes de ecuanimidad, de las cortes supremas internacionales, y de los tribunales constitucionales de todo el mundo occidental, sin ninguna distinción han aceptado que en su constituciones democráticas tengan causales de interrupción de gestación, yo espero que las mentes jurídicas de nuestro país sean acordes a eso, y no nos defrauden en el Tribunal Constitucional.