Los españoles (no catalanes) que sí quieren un referendo de independencia en Cataluña

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El gobierno regional de Cataluña se apresta a celebrar el próximo 1 de octubre el referendo de independencia prohibido por la conciencia española.

El Tribunal Constitucional declaró ilegal la votación y el presidente del gobierno castellano, Mariano Rajoy, ha asegurado en repetidas ocasiones, que los catalanes no tienen derecho a elegir sobre la independencia porque, como señala la Carta Magna, “la soberanía nacional corresponde al conjunto de los españoles”.

Según las parecer del ejecutor y de la corte constitucional, los habitantes de una parte del región no pueden lanzarse unilateralmente la segregación. Una audacia así debería ser tomada por todos los ciudadanos del país.

Sin incautación, hay voces de españoles fuera de Cataluña que defienden que los catalanes decidan en las urnas su futuro y se muestran a auspicio del llamado “derecho a decidir” que invocan los partidarios del plebiscito.

A posteriori de que el pasado día 20 de septiembre un mediador ordenara detener a miembros del gobierno catalán implicados en los preparativos del referendo, adicionalmente de en el departamento de Cataluña, todavía se produjeron manifestaciones en ciudades como Madrid y Valencia.

La concentración de Madrid tuvo punto en la emblemática Puerta del Sol, la plaza en la que se produjeron las masivas movilizaciones del movimiento 15-M, que en 2011 surgió para exigir el fin de la corrupción y la regeneración del sistema político en España.

El partido de izquierda Podemos reclama una votación con garantías y es muy crítico con la gobierno que está haciendo del problema el gobierno de Mariano Rajoy.

De aquel movimiento nació el partido izquierdista Podemos, que se muestra partidario del derecho a osar de los catalanes y censura lo que califica como “inmovilismo” del gobierno castellano.

Podemos defiende que Cataluña siga formando parte de España, pero sostiene que esa es una atrevimiento que los catalanes deben tomar autónomamente mediante un referendo.

En conversación con la BBC, Éxito Elizo, diputada de este partido en el Congreso castellano, afirma que “cada vez más españoles asumen que hay una crisis territorial y cualquier demócrata entiende que la única solución a este conflicto es una votación con garantías”.

Podemos, no obstante, está en contra de la votación del 1 de octubre porque dice que no reúne esas garantías necesarias ni ha sido pactado con el estado.

“Ni el Gobierno ni el independentismo está en condiciones de resolver el problema; estamos ante un conflicto bloqueado”, señala Elizo.

Simpatías en Madrid

Las alcaldesas de Madrid, Manuela Carmena, y Barcelona, Ada Colau, han reclamado juntas diálogo para resolver el conflicto.

Al beneficio de la política institucional, todavía han surgido plataformas que apoyan la petición de los partidarios de la autodeterminación de Cataluña. Es el caso del colectivo de Madrileños por el Derecho a Lanzarse.

“El gobierno español tiene la obligación de respetar este legítimo derecho y favorecer que la consulta se realice con plenas garantías democráticas”, proclama el manifiesto de este colectivo, que estos días lleva a sitio diversas iniciativas en la caudal de España en apoyo del referendo prohibido.

Todavía están quienes, a pesar de apoyar que los catalanes voten sobre la independencia, censuran la concierto de la Generalitat, el Gobierno autónomo de Cataluña.

El cineasta Fernando Colomo es uno de ellos. “Estoy a favor de un referendo, pero uno con garantías, que sea debidamente preparado y con información para los ciudadanos”, le dijo al diario anglosajón The Guardian.

Colomo firmó, conexo con otras personalidades un manifiesto en contra de la votación del 1-O y la comportamiento del gobierno catalán. “Lo que están haciendo es firmar un cheque en blanco sin saber a dónde nos llevará”.

Su pronóstico es que “será un desastre que afectará a todo el país”.

El presidente catalán, Carles Puigdemont, asegura que no le quedó alternativa al referendo parcial por la negativa a negociar de Madrid.

Los apoyos al referendo que el presidente catalán, Carles Puigdemont, intenta resistir a final desafiando a las autoridades españolas llegan siempre de las posiciones más a la izquierda del curvatura político.

Una de sus figuras más respetadas, Julio Anguita, líder durante abriles de la coalición Izquierda Unida, se ha pronunciado en varias ocasiones sobre el conflicto catalán, del que incumplimiento tanto a los dirigentes estatales en Madrid como a los nacionalistas en Barcelona.

Ya en 2015 advirtió de que “este problema se viene cocinando porque nunca se ha querido abordar el problema del estado plurinacional español”.

“Si se les explicaran las consecuencias, rechazarían la independencia, pero a la gente hay que preguntarle” (Julio Anguita, histórico dirigente de izquierda)

El histórico dirigente de izquierda lamentó la error de “inteligencia política” y “valor cívico” entre los gobernantes españoles, porque, en su opinión, el problema se podría solucionar muy fácilmente.

“Bastaría hacer una consulta al pueblo catalán, pero advirtiendo de que la independencia implicaría que habría unas fronteras, que saldrían de la Unión Europea, y que el Barcelona ya no jugaría en la liga española de fútbol”.

Si tuvieran claro todo lo que acarrearía la separación, Anguita está seguro de que “elegirían seguir en España”, pero añade que “a la gente hay que preguntarle”.

“Y si optan por la independencia, eso es sagrado”, concluye.

El ejemplo de Quebec y Escocia

Quienes abogan por la celebración de la consulta, esgrimen los ejemplos de Quebec en Canadá y Escocia en Reino Unido, donde se celebraron votaciones sobre la independencia.

Sus detractores aseguran que esos ejemplos no son aplicables a España, cuya Constitución proclama “la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles”.

El Ocupación del Interior castellano ha colocado el emisión de un robusto contingente de policías y guardias civiles a Cataluña.

A pocos días del 1-O, la tensión alcanza niveles máximos en Cataluña. La Generalitat sigue delante con su convocatoria de referendo, mientras el gobierno castellano ha desplegado un operante policial sin precedentes en democracia para impedirlo.

En las últimas horas, incluso, el fiscal militar del estado, José Manuel Maza, ha descubierto la puerta al arresto de Puigdemont, que insiste en hacer caso omiso de las resoluciones de los tribunales.

Elizo explica que “el gobierno central quiere impedir a toda costa que se vote y el gobierno catalán quiere que se vote a toda costa”.

La dirigente de Podemos afirma: “Espero que no haya violencia, pero la polarización es total”.

En la misma sarta se expresó en las páginas del diario El País de España el historiador catalán José Álvarez Caña, autor de varios libros sobre los fenómenos de la nación y el nacionalismo: “Esperemos que no haya que lamentar desgracias irreparables”.

Lo que sucederá el próximo domingo sigue siendo una asunto.

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