Loteos brujos en Melipilla ponen en peligro uno de los puntos más importantes para la biodiversidad del planeta

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La zona de Tantehue, en la comuna de Melipilla, se ubica al interior de un valle cerrado, por el oriente, contra el Sólido de Cantillana y, por el norte y el sur, por las cadenas de cerros que se desprenden de este compacto, el cual tiene una extensión de aproximadamente 300 mil hectáreas de naturaleza rica y frágil, con ecosistemas muy similares a los que contiene el Parque Doméstico La Campana, una de las 10 Reservas de la Biósfera de Pimiento. El valencia ecológico de esta ámbito, por su altísima riqueza en endemismo y microendemismo, la sitúa adentro del corazón de uno de los 34 puntos importantes de biodiversidad del planeta, siendo esta zona la de veterano valencia ecológico (ZMVE), lo cual significa que interiormente de nuestro país es el punto más importante a conservar, según la comunidad científica.

Pero este tranquilo contrapeso está a punto de matar. En enero de este año, empezó a concretarse en el sector una repentina expansión inmobiliaria, generada por la masiva traspaso de parcelas en la zona. Terrenos en su mayoría de mil metros cuadrados.

Rápidamente los vecinos se vieron alertados por los letreros que anunciaban las ventas de predios por un valencia promedio de 9 millones de pesos.

Con el valer de las semanas, se dieron cuenta de que los loteos son completamente irregulares.

Denuncia sin respuesta

El 15 de marzo, la presidenta de la comité de vecinos Panorámica Hermosa Tantehue Parada, Norma López, y Julio Cares, en representación de la articulación de vecinos Santa María de Tantehue Suspensión, en una carta dirigida al corregidor Iván Campos denunciaron todas las irregularidades asociadas a este negocio inmobiliario. La misiva, hasta hoy, no ha tenido respuesta. Sin confiscación, consigna detalladamente la situación.

Todo comenzó en 1998, cuando el Servicio Agrícola y Vaquero (SAG) aprobó la subdivisión del fundo Hijuela Meta Santa María de Tantehue, originado en la época de la reforma agraria, posteriormente que la corporación a cargo del proceso subdividiera la hacienda del mismo nombre, repartiendo la tierra entre campesinos. Hoy, los que viven allí son los descendientes de esas personas y de quienes trabajaron en la referida hacienda. A este circunscripción pertenece la parcela n.º 50, que en 2016 fue comprada a uno de los campesinos por el patrón Jorge Riquelme Segura, quien comenzó una subdivisión en parcelas de mil metros cuadrados.

Pero esta partición va en contra de lo que establece la Ley 19.300, Sobre Bases Generales del Medioambiente, toda vez que el Plan Regulador Metropolitano de Santiago (PRMS) considera a dicha zona en el interior de las “Áreas de protección ecológica con desarrollo controlado”, lo que implica una subdivisión mínima de 10 hectáreas, es afirmar, 100 mil metros cuadrados.

Paralelamente, en otro sector del contorno que asimismo fue subdividido, y que está a más de 300 metros sobre el nivel del mar, la zona está rotulada como “Área de protección prioritaria” y, en este caso, la subdivisión no puede ser por menos de 500 hectáreas. Sin bloqueo, la subdivisión fue hecha de todas maneras e implicó la tala de los árboles nativos que crecían en el circunstancia.

“No van a tener nunca urbanización. Yo conozco muy bien Tantehue, es una zona de sequía. Se estaba terminando un proyecto de agua potable rural que dará agua potable a los vecinos que tienen casas ahí. Pero no va a poder incorporar nunca loteos brujos, porque es ilegal. La Compañía General de Electricidad no puede por ley entregarles luz. La municipalidad no puede arreglar los caminos, ni pueden presentar proyectos para caminos. Es una estafa total”, asegura Gebauer.

Por eso, el 3 de noviembre del año pasado, la Corporación Doméstico Forestal (Conaf) hace la primera de dos denuncias por tala ilegal de árboles en el Tribunal de Policía Regional de Melipilla. Luego de cortar los árboles se concreta la subdivisión, a partir de un camino longitudinal y otros caminos transversales que dividen el contorno en 11 lotes de una hectárea (10 mil metros cuadrados) que a su vez se dividen en las parcelas de mil metros que se venden con gran publicidad.

En otras palabras, 100 parcelas en una superficie donde, según la ley, puede activo solo una.

Agua y luz ilegales

Por cierto, la queja de los vecinos no se pedestal solamente en la repentina sobrepoblación que este negocio traerá a un sector en el que compraron, precisamente, por su ubicación allí de otros centros urbanos.

La molestia estriba principalmente en que, al tratarse de un loteo fuera de la ley, las casas que se están construyendo no tienen permisos de edificación y, desde ese punto, parte una serie de irregularidades: no tienen los servicios básicos. No hay red de alcantarillado para el tratamiento de aguas servidas. Siquiera existe red de agua potable y algunos de quienes han comprado están haciendo pozos, que asimismo son ilegales. Todo esto, sin contar la cantidad de basura y deshechos que ya están generando los nuevos asentamientos y para los que la municipalidad deberá volver bienes en su cosecha. Encima, ya se han generado los primeros roces entre los antiguos y nuevos vecinos por ciertos hábitos, como la música estridente hasta altas horas de la tenebrosidad.

Con posterioridad, fue adquirida por otra inmobiliaria la parcela contigua con destino a el costado nororiente y en conjunto forman un loteo irregular que se vende como Condominio Los Robles de Tantehue.

A pesar de que la municipalidad hizo una inspección presencial de la zona que motiva el aliciente, no se ha concretado ninguna batalla legítimo a partir de la evidencia constatada. Aunque el corregidor de Melipilla dijo a TVN –que investigó parte del negocio irregular– que “los compradores están adquiriendo una propiedad que es un loteo brujo, irregular, que nunca va a tener permiso de edificación y que, por ende, nunca va a tener los servicios básicos”. Pero hasta ahora, ninguna hecho se concreta desde la autoridad edilicia.

Derechos de uso

El ex corregidor de Melipilla Mario Gebauer (PPD) ha estado entre quienes se han opuesto públicamente a estos loteos.

“Lo que hay de fondo es que arman inmobiliarias y las ganancias son muy millonarias. Pueden fluctuar entre 600 a 2 mil millones de pesos. En estricto rigor, las direcciones de Obras deberían declarar inmediatamente la demolición de las construcciones”, afirma.

Anejo con los vecinos organizados, interpondrá una denuncia en la Contraloría para ordenar las demoliciones. El organismo fiscalizador ya generó derecho al prohibir cualquier cambio de uso de suelo en una zona rural, como es el sector que se está vendiendo.

“No van a tener nunca urbanización. Yo conozco muy bien Tantehue, es una zona de sequía. Se estaba terminando un proyecto de agua potable rural que dará agua potable a los vecinos que tienen casas ahí. Pero no va a poder incorporar nunca loteos brujos, porque es ilegal. La Compañía General de Electricidad no puede por ley entregarles luz. La municipalidad no puede arreglar los caminos, ni pueden presentar proyectos para caminos. Es una estafa total”, asegura Gebauer, en buena parte porque lo que se vende, en rigor, no son los títulos de propiedad sino los “derechos de uso” sobre, en este caso, el circunscripción, lo que continúa siendo irregular y ha generado situaciones similares en lugares como Papudo, Paine y Pucón.