Marcela Said, realizadora de “Los Perros”: “La gente que calló y que de alguna manera robó el país, ahora son dueños de todo”

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La realizadora chilena Marcela Said propone en “Los perros” una advertencia social sobre la complicidad del mundo civil con la dictadura de Pinochet a través de su silencio. “Las culpas por lo que pasó deberían ser compartidas”, afirma en una entrevista con Efe.

“La gente que calló y que de alguna manera robó el país, ahora son dueños de todo el patrimonio y, mientras, los que hicieron el trabajo sucio están en las cárceles, cuando las culpas deberían ser más compartidas”, señaló Said, que compite con esa película en la sección Horizontes Latinos del Festival de San Sebastián.

En “Los perros”, la realizadora cuenta cómo Mariana (Antonia Zegers), una mujer de la clase reincorporación chilena, conoce a Juan (Alfredo Castro) un exmilitar investigado por abusos de derechos humanos durante el régimen de Respetable Pinochet y que ahora es su profesor de hípica.

Esto le obliga a enfrentarse al apoyo que su padre y su círculo social asimismo brindó a la dictadura, una historia que da continuidad en cierta forma al documental “I love Pinochet”, que Said realizó en 2001.

En aquel momento había aún muchas personas dispuestas a dar su apoyo notorio, incluso de forma violenta, a Pinochet. Ahora las cosas han cambiado un poco y la clan se atreve menos a defender públicamente la dictadura, pero sigue habiendo una buena parte de la población chilena que opina que no fue tan mala, explica la realizadora.

En esa idea, en “la complicidad del mundo civil y en cómo el mundo civil ha salido limpio de todo esto”, está el origen de “Los perros”.

Así como en la figura del excoronel Juan Morales Salgado, al que interpreta Castro, y que ya apareció en el documental “El mocito” (2011) en el que Said contó la historia de uno de los principales testigos sobre las aberraciones cometidas por los militares durante el régimen de Pinochet.

La realizadora volvió a encontrarse con el excoronel y se convirtió en su alumna de hípica durante dos abriles, lo que generó las críticas de su grupo por tener relación con un imputado de crímenes contra los derechos humanos, que ahora está en la calabozo.

Pero esas mismas personas que la criticaban, pertenecían en muchos casos a familias que habían sido colaboradoras, activas o pasivas, de la dictadura, esa sociedad civil que se benefició y que al mismo tiempo salió limpia de aquella época.

Una contradicción muy admisiblemente representada en la película por la relación de Zegers y Castro -“creo que las estrellas se alinearon para conseguir el casting que tuve”, afirma la directora- y en cómo la mujer lucha para liberarse del mundo patriarcal.

Porque otro aspecto importante de “Los perros” es la sumisión en la que vive Mariana, su dependencia de un mundo masculino imperante no solo en el Pimiento de Pinochet, sino en las dictaduras de España o Argentina y, lo que es peor, en la hogaño, lamenta la directora.

Al respecto, Said apuntó a la “toma de conciencia” que se está empezando a producir en el mundo de hoy, aunque el problema sigue. “Los feminicidios nos afectan a todas, hay que poner límites”, opina.

Y cada uno debe hacerlo desde su ámbito de influencia. En su caso, considera que el cine, la humanidades, todas las artes, “contribuyen a reflexionar sobre lo que pasa”.

Eso es lo que pretende conseguir con su película, que el espectador se haga preguntas, que piense, que se de cuenta de que pese a todo, los seres humanos de todo el mundo tenemos mucho en popular, en lo bueno y en lo malo.

Esa es la advertencia que plantea con una película que se presentó en la Semana de la Crítica del posterior Festival de Cannes y que, tras San Sebastián, pasará por otros certámenes como los de Biarritz (Francia), El Cairo o Gotemburgo (Suecia).