Óscar Contardo arremete contra el doble estándar de la UDI: “No lo piensan ni dos segundos antes de desgarrar vestiduras al ver la paja en el ojo ajeno”

0
354

En entrevista con El Mostrador, el periodista y escritor Óscar Contardo venablo duras críticas alrededor de las “figuras de primera línea” del Frente Amplio, el doble normalizado ético de la UDI y la complicada situación del PS posteriormente de la revelación de sus millonarias inversiones en empresas cuestionadas.

“Ver a conspicuos líderes socialistas haciéndose los lesos frente a las preguntas directas y concisas de una periodista, era francamente ridículo”, comenta Contardo, “este es el síntoma de una grieta más en la identidad del PS ¿A quién representa y a quién dice representar como partido? Esta crisis daña a la izquierda en general y al vínculo con sus electores”.

-Tú estuviste vinculado a Revolución Democrática. ¿Crees que el Frente Amplio pueda salir a los ciudadanos de a pie, para eventualmente alcanzar sobrevenir a segunda revés?

-Creo que es lo que han estado haciendo hasta ahora, sobre todo en Santiago, con el trabajo en territorios. Aunque, desde mi punto de perspicacia, demasiado enfocados en las elecciones y bajo mucha presión.

Excepto figuras como la de Andrés Dibán en San Miguel o Cristian Cuevas, las figuras de primera diámetro del Frente Amplio parecen tener un domicilio y un origen en ciertas comunas de Santiago que no representan la efectividad mayoritaria del país. Sospecho que para ganar a lo que tú llamas “ciudadanos de a pie” se instalan en las calles de las comunas de tránsito, es asegurar, captan a las personas no en su hábitat, ni en sus barrios, sino en los nudos por donde circulan: futuro de patrón, paradas de Transantiago, plazas de las zonas de oficinas y grandes comercios. Precisamente el realce está en la idea de ser “de a pie”, en la circulación y no en el hábitat ni el entorno en el que viven. Hay una idea interesante ahí

-Háblame más de esas “figuras de primera línea”.

-Sé que suena inaguantable decirlo -la efectividad suele ser antipática- pero no es un ataque personal, es simplemente la constatación de que continuamos en la tradición de los líderes hombres, blancos, educados en ámbitos de privilegio que van a defender al pueblo de ser devorados por la explotación. Eso no resulta muy atractivo ni muy nuevo. Hay mucho liderazgo bajo ese molde en la izquierda, demasiado diría yo, si la principal propuesta es un cambio social y un futuro de equidad ¿por qué se sigue reproduciendo eso? ¿Qué sucede en el interior de los movimientos que sus liderazgos se mueven mejor en el campus universitario que en las barriadas? ¿Por qué no hay González ni Tapia en primera recorrido? Hasta las celebraciones de esos líderes parecen estar restringidas a un círculo y a ciertos lugares que reemplazan a los antiguos clubes. Sé que no es sólo responsabilidad de ellos, vivimos en una sociedad morena y mestiza que sigue poniéndole anciano atención y respetando más a un líder que viene del mundo de los privilegios que a uno surgido desde su propio concurrencia. Creo que ese trabajo sobrepasa con mucho los meses que quedan de campaña. El Frente Amplio debería cuestionarse esas cosas. Tal vez lo hacen, no lo sé.

-¿Cómo evalúas la performance comunicacional y política de Beatriz Sánchez?

-Comunicacionalmente ha funcionado impecable desde que fue anunciada su candidatura. Se ha conseguido sobreponer a poco que era muy peligroso: ella era algún a quien le fueron a pedir, varias veces, que fuera candidata. La tuvieron que convencer. Encima lo hicieron dos líderes que, por ese mismo semblante, podían ser apreciados como una especie de padrinos de la candidata, poco así como los encargados de pautearla. Esa imagen era muy complicada. El mérito en este caso es de la propia Beatriz Sánchez, la guisa en que soslayó esa leída sobreponiendo su carácter y su capacidad de trabajo. La segunda dificultad será conocer reponer. Conocemos a Beatriz Sánchez como entrevistadora musculoso, anterior, con opinión, pero ese rol es muy dispar al del político que debe explicar, convencer y seducir al electorado. Sánchez tendrá que manejar cifras, proponer y ser coherente en sus propuestas. Ya no bastan los diagnósticos al “modelo”. Eso ya fue dicho una y otra vez. No sé si al final de las primarias sepultará a Guillier, pero su aparición le ha sumado a su candidatura una amenaza muy potente. Guillier va a tener que trabajar muchísimo -sospecho que más de lo que él mismo había sospechado- y hacerle frente a muchísimos frentes, no sólo al Frente Amplio. De momento lo que se ve es a una Beatriz Sánchez liderando un clan con mucho entusiasmo y mucha deseo y a un Alejandro Guillier con un equipo que parece comunicarse en dialectos variados, dando señales confusas y encabezando un conglomerado que todos damos por muerto.

-¿Qué es lo que te candela más la atención del presente panorama electoral?

-Ahora, en este minuto exacto, es la guisa en que la UDI, sin sonrojarse, sin pestañear siquiera, exige explicaciones, pide renuncias y clama por probidad, con el espectáculo de indolencia que ha poliedro durante todos estos abriles frente a los escandalosos episodios que sus líderes han protagonizado. Los hemos pasado mentir, desmentir, falsear en vivo y en directo por televisión y no lo piensan ni dos segundos antiguamente de desgarrar adornos al ver la paja en el ojo superficial. Me encantaría tomar lo que ellos toman para poder ir así por la vida, sin vergüenza ni pudor, sin hacerse nones cargo de la mugre que guardan bajo la ruedo, los armarios y sobre todo, en las bandejas de entrada de sus correos electrónicos.

-¿Qué significa para el PS, un partido que pontificó contra Piñera por su relación entre hacienda y política, que se hayan revelado sus millonarias inversiones en empresas cuestionadas? ¿Representa un respiro, un alivio ético, para la derecha?

-Una de las cosas más perversas del extremo tiempo es ocurrir transformado la ética en un campeonato de ligas. Quién es más o menos ético. Quién lo ha sido por más tiempo, quiénes tiene una recorrido de crédito para cometer pequeños transgresiones y quién no. Lo que pasó con el PS es severo de más de una forma. Lo es porque en algún momento se decidió echar a tocar una fórmula para incrementar su patrimonio que acudía exactamente al mundo y al universo que el partido, sus dirigentes y parlamentarios, debían fiscalizar, custodiar. Sobre todo ellos, que se supondría, están al tanto de la concentración del poder en Pimiento. Un segundo aspecto es que, si se tomó la osadía, se nombró una comisión, eso fuera entendido como que quienes eran los dirigentes no tenían responsabilidad sobre lo que esta comisión de patrimonio hacía. Si los mandataron para hacer “A” para obtener “B” y esa comisión lo hizo, la responsabilidad, me parece a mí, es de quienes le dieron cancha para hacerlo. Ver a conspicuos líderes socialistas haciéndose los lesos frente a las preguntas directas y concisas de una periodista, era francamente ridículo. Este es el representación de una fisura más en la identidad del PS ¿A quién representa y a quién dice representar como partido? Esta crisis daña a la izquierda en militar y al vínculo con sus electores.

Retomando tu duda, lo que sucede con Sebastián Piñera es circunspecto, pero no es una crisis de identidad, el representa ese mundo. Es lo que esencialmente es: un patrón del mundo financiero que trabaja con le ética y los títulos de ese universo: cobrar, ver oportunidades y aprovecharlas. Para ese mundo los límites los dará el mercado, excepto los domingo cuando tiene que ir a culto.

Puede que lo del PS sea un alivio, pero esto no es un coyuntura de competencia. Verlo así es una frivolidad.

-¿Por qué crees que existiendo constantes cuestionamientos, Piñera es el candidato con mejor opciones de ser electo Presidente? ¿Cómo funciona la psicología de su votante fiel?

– No me parece que en esto haya que darle mucha importancia a una psicología de un pueblo en particular, sino a la confusión de la izquierda y su crisis de identidad. Es como si en algún momento la izquierda dejara de mirar a su electorado, de atender a la vida que llevan, a sus preocupaciones y le empezara a dar clases de buenos modales y a contarle lo agradable que es la vida en los barrios burgueses. Aquí en Pimiento si lanzas esa crítica eres un resentido. Y como nadie quiere serlo, nadie lo dice. ¿Para qué? Mejor hablemos de las ciclovías de providencia. En lo alto los que luchan por un distrito Italia para todos. En eso te concedo que hay un problema de psicología de la distinción.

Pero volviendo a tu pregunta, Sebastián Piñera es el único líder de derecha que pudo conseguir la presidencia a posteriori de la dictadura en un momento en el que la renuncia se encumbraba entre los electores desencantados de la izquierda. A menos votos, más posibilidades para la derecha. Eso no es un asunto de psicología particular de los chilenos, sino más admisiblemente de la astucia de un candidato para adivinar el escena, despabilarse que su sector se saliente a elegir y encantar a los descontentos que abundan con el discurso de la prosperidad privada, el orden y la seguridad. Yo no soy analista ni mucho menos, pero me parece que esto es conveniente evidente, incluso para mí.

-Tras la opción de la DC de ir directamente a primera dorso, la Nueva Mayoría se cambiará de nombre. ¿Qué nombre debería tener en esta oportunidad?

-Nueva Minoría. Así se ahorran el cambio de logo.