Parlamentarias al rojo: la disputa interna que divide al Partido Comunista

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“Mantener el 5% de representación de diputados y llegar con al menos un senador al Congreso”. La frase se ha convertido en una consiga para el Partido Comunista y es repetida por buena parte de sus dirigentes cuando se deje de las próximas elecciones parlamentarias.

El objetivo electoral se traduce en aumentar los seis diputados que actualmente tiene la colectividad y conservarse a siete u ocho parlamentarios como exiguo, tomando en cuenta que el nuevo sistema electoral generará que la Cámara Incorporación pase de tener 120 a 155 escaños.

Y es que los comicios de noviembre próximo abren esperanzas para los comunistas, quienes aseguran tener una oportunidad efectivo de crecer en el Poder Asamblea.

Sin secuestro, obtener escoger quiénes serán las cartas que representarán a la militancia en la disputa no ha sido una tarea realizable. En su pasado pleno del comité central, la colectividad se había comprometido a tener el 21 de mayo pasado la letanía completa de las candidaturas, pero a la data la paga aún no se concreta.

Al intentar explicar las razones del postergación de casi un mes, en el PC apuntan a dos razones: por una parte, señalan que les ha sido inasequible concretar a los candidatos comunistas al no tener certeza de lo que sucederá con el acuerdo parlamentario de la Nueva Mayoría. “Mal podríamos definir a nuestros candidatos si no sabemos si iremos con la DC en una lista”, explica el diputado y secretario militar del partido, Lautaro Carmona”. Pero, por otra parte, varios militantes reconocen que en la tienda se ha generado una división interna respecto a quién llevara la bandera del PC en el Distrito 10, que comprende a las comunas de Providencia, Ñuñoa, Santiago, Macul, San Joaquín y La Hacienda.

El preciado Distrito 10

Se trata de una zona apetecida por los comunistas, donde la colectividad obtuvo, en la municipal pasada, concejales en cuatro de las seis comunas, específicamente en Ñuñoa, Santiago Centro, Macul y San Joaquín, haciendo que en el PC consideren al sector como uno de los más seguros para conseguir otro escaño.

El secretario regional del PC –que alpargata a los distritos 10 y 11–, Manuel Hernández, explica que su partido calma “tener una gran votación para derrotar a la derecha. Para nosotros es un distrito muy popular, donde además tenemos una fuerte presencia e influencia política en los movimientos sociales y la gente debería refrendar ese apoyo y en la elección de un parlamentario nuestro”.

Sin confiscación, la selección de la figura que representará a la colectividad no ha estado exenta de problemas: para los comunistas la candidata perfecta para la disputa era la flagrante ministra de la Mujer y Equidad de Índole, Claudia Pascual, quien fue concejala por Santiago entre el 2008 y 2014. No obstante, y pese a la petición explícita del PC, la secretaria de Estado optó por continuar en el Gobierno de Michelle Bachelet, dejando vacante el cupo.

En privado, en el PC reconocen que la definición de la pretendiente ha causado divisiones internas entre los militantes comunales que apoyan a una u otra precandidata y para varios se ha tratado de una “disputa fuerte” interiormente del partido. Las tres precandidatas, comentan en la tienda, se han desplegado en las comunas en examen de apoyo interno, organizando almuerzos, actos internos y reuniones partidarias.

La situación generó que actualmente sean tres mujeres destacadas en el interior de la colectividad quienes se pelean la candidatura. Se trata de la ex subsecretaria de Previsión Social, Julia Urquieta; la presidenta doméstico del Colegio de Periodistas, Javiera Olivares; y la vicepresidenta de la Pacto de Estudiantes de la Universidad de Pimiento (FECh) en el 2015 y 2016, Javiera Reyes.

En privado, en el PC reconocen que la definición de la candidato ha causado divisiones internas entre los militantes comunales que apoyan a una u otra precandidata y para varios se ha tratado de una “disputa fuerte” adentro del partido. Las tres precandidatas, comentan en la tienda, se han desplegado en las comunas en indagación de apoyo interno, organizando almuerzos, actos internos y reuniones partidarias.

Al respecto, militantes comunistas comentan que se trata de una situación poco usual para el partido. “Este despliegue nunca antes había sucedido y ha molestado a sectores de la militancia”, asegura un miembro de la colectividad.

Por el contrario, explican que en el partido, por lo universal, se logra acuerdo adentro de las células comunales al momento de proponer nombres para las candidaturas, nombres que a su vez son entregados al comité regional y este hace entrega de la paga a la comisión política, para luego ser llevada a votación en el pleno comité central.

Distintas generaciones

No obstante, las diferencias internas en la almohadilla militante en torno al Distrito 10 podrían complicar la votación del próximo pleno del comité central, agendado para este 24 de junio y que tendrá como principal objetivo sellar la salario doméstico de candidaturas parlamentarias.

En el PC explican que las diferencias importantes están a nivel comunal y en el comité regional metropolitano, donde varios militantes apuntan a las diferencias generacionales de las candidatas.

Por una parte, señalan que Urquieta representa a la fracción más histórica del partido. Abogada y defensora de los Derechos Humanos, por abriles ha sido asesora legislativa de la colectividad, concitando un importante apoyo en los militantes mayores de 40 abriles. “Una militante de tradición que no puede quedar fuera”, comentan. Varios la defienden frente a las cartas de Olivares y Reyes, quienes, si admisiblemente representan una cara más renovada, al ser sub-40 y sub-30, respectivamente, no cuentan con la trayectoria de la ex subsecretaria.

Por otro flanco, quienes respaldan a Olivares y Reyes apuntan a que ambas podrían ser candidatas más competitivas a la hora de disputar el distrito al diputado de Revolución Democrática (RD), Giorgio Jackson, quien desafío por la reelección. “Cumplen con un perfil más juvenil y, en el caso de Reyes, logra un importante apoyo en el electorado estudiantil”, afirman en el PC.

Apoyos comunales

Reyes, adicionalmente, tiene el respaldo de Irasí Hassler, concejala por Santiago. Juntas han hecho un importante despliegue por la comuna, en rebusca de votos de izquierda que den la pelea a la resistente votación que alcanzó la presente concejala por RD, Natalia Contreras, cuarta autoridad municipal más votada del municipio, con el 4,39% de los sufragios –más que el 2,74% que obtuvo Hassler–, razón por la cual en el PC ven con preocupación el importante apoyo que Contreras pueda traspasar a Jackson.

Cercanos a Olivares, en tanto, aseguran que la periodista recibe el respaldo de la concejala por Ñuñoa, Alejandra Placencia, independiente pro PC. Su calidad de presidenta del Colegio de Periodistas, encima, le concitaría un importante patrocinio a nivel sindical y varios la reconocen como una figura doméstico que ha generado en el final tiempo un importante nivel de conocimiento. El partido, no obstante, evaluaría la conveniencia de que Olivares abandone la presidencia del comunidad periodístico para dedicarse de repleto a su candidatura. En la colectividad señalan que siempre se ha cuidado que los representantes sindicales cumplan sus periodos y no valer el peligro de perder dicha representación.

Urquieta, por su costado, y tal como puede hallarse a través de su cuenta de Twitter, ha enfocado buena parte de sus actividades en San Joaquín. Municipio fundamental para el PC, donde el concejal comunista Gustavo Arias alcanzó la segunda votación comunal.

Consultado respecto a las divisiones que se generan en el Partido Comunista, Hernández reconoce que “en todos los partidos hay gente que prefiere a una o la otra”, pero afirma que la situación “no es materia de una división”.

“La forma de relacionarnos entre nosotros es a través de las estructuras y no tenemos dificultades y nadie ha cuestionado que el comité central y comisión política son los responsables de las candidaturas de elección popular”, aclara el asimismo mentor regional, quien de todas maneras reconoce que “en las elecciones la candidatura no es solo una decisión política sino que también tiene que ver con las personalidades, y las tres son de gran importancia”.

“La figura de Julia Urquieta ha jugado un rol histórico en Derechos Humanos, fue subsecretaria; la Javiera (Reyes) es joven y con una gran presencia en el mundo juvenil y universitario; y la Javiera Olivares es presidenta del Colegio de Periodistas. Las tres son conocidas y eso es bueno, pero el comité central va atener que resolver sobre el conjunto de elementos que sean los mejores para derrotar a la derecha”, explica.

Reyes, por su parte, asegura que “la disposición de las tres candidatas es que finalmente la decisión nos permita tener la mayor posibilidad de ganar un cupo, y las tres candidatas tenemos distintos perfiles, distintas fortalezas y se definirán según sus perfiles”.

Cercanos a la ex vicepresidenta de la FECh, encima, aclararon que en sus futuro a contorno la militante, más que despabilarse apoyos internos, está buscando respaldo fuera del partido para que, en el momento en que se decida la candidata, haya votos para los comunistas en el distrito.

Con todo, si acertadamente en el PC aclaran que la militancia posee disciplina para acatar las decisiones del pleno, no son pocos los que aseveran que, una vez definidas las candidaturas, varios militantes podrían terminar resentidos con la audacia que se tome. Interiormente de esas posibilidades, y dependiendo de lo que se establezca con la Nueva Mayoría, el PC podría sufrir dos candidatas en el Distrito 10 o solo una. Incluso, hay quienes van más allá y no descartan que en el pleno se opte por un nombre completamente diverso a las tres precandidatas.