Primarias 2017: el triunfo de la derecha, la desilusión del Frente Amplio y la derrota por default de la Nueva Mayoría

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“Hemos superado con largueza el millón de votos”, con esta frase el ahora candidato presidencial de Pimiento Vamos, Sebastián Piñera, sepultó todas las negras proyecciones que veían con dificultad que se lograra la meta que había autoimpuesto el ex mandatario para el sillar contrincante. Más de 1 millón 400 mil votantes, monograma que no solo causó alegría interiormente de la examen sino que incluso prendió las alarmas al interior del oficialismo, que –según los analistas– debería ver con preocupación el voto cautivo que tiene la coalición del ex Presidente.

Por otra parte, la fuerza de la novedad, el Frente Amplio, alcanzó más de 320 mil votos, un cuarto de lo que obtuvo Pimiento Vamos y menos de los 500 mil que habían anunciado como expectativa. Un duro llamada para el agrupación emergente, que consolidó como su candidata a la Presidencia a la periodista Beatriz Sánchez, quien alcanzó un 67% de la votación, dejando antes al sociólogo Alberto Mayol.

A pesar de la final de la Copa Confederaciones, del frío que se vivió en algunas regiones del país, de la marcha de candidatos del oficialismo y del poco esfuerzo por convocar del Gobierno, casi 1 millón 800 mil personas llegaron a los 1.865 centros de votación, los que dispusieron 14.328 Mesas Receptoras de Sufragios, un 5,8% más que en las elecciones primarias del año 2013, las que tuvieron un 1,7% menos de electores. Encima de las 117 mesas de votación en el extranjero, que se dividieron en 102 locales, distribuidos en 55 países.

Una amplia convocatoria que prende las alarmas al interior del oficialismo, que desde la local pretendía ver la derrota de una primaria que se jugara sin el específico, pero que finalmente terminó sorprendiendo, a pesar de la tardía constitución de mesas y de las distintas dificultades que identificó el Servel durante la votación. De esta forma, una serie de analistas concluye que el gran perdedor de la etapa de primarias es la Nueva Mayoría.

La canasta completa de Piñera

Sebastián Piñera logró capitalizar más de 800 mil votos por sí solo, la misma guarismo que algunos de los peces gordos de Pimiento Vamos daba como el total de votos que esperaban como coalición, intentando poner paños fríos frente a el más de un millón de votos que anunció Sebastián Piñera. En segundo punto y con cerca de un 26% quedó Manuel José Ossandón, quien a través de su discurso se puso a disposición del plan de la derecha y la campaña de Pimiento Vamos. En tercer espacio, Felipe Kast, el candidato de Evópoli logró cerca del 15%, una votación que lo determina como uno de los principales recambios para la concurso.

Para el analista político e historiador, Andrés Cabrera, no cerca de duda de que el gran campeón de la excursión es la derecha, la que queda “fortalecida en términos electorales” y hasta llegaron a exceder “unas elecciones primarias sumamente competitivas, entre Longueira y Allamand en 2013”. Para el doble el “efecto del temor es uno de los puntos más importantes. Cuando se cuestiona el modelo aparece la derecha resguardándose, pero eso no se refiere necesariamente a sectores ABC1, sino que también más populares que se sienten identificados con el proyecto político de la derecha”.

Según el clásico de la Escuela de Ciencia Política de la UDP, Claudio Fuentes, ni siquiera la “mediocre campaña de primarias que tuvo Chile Vamos”, pudo mermar el resultado capitalizado por Sebastián Piñera. Asegura, que “era esperable que Chile Vamos tuviera una buena votación y de tres veces más que el Frente Amplio, ya que recién está surgiendo y Chile Vamos lleva 25 años en el poder, no era algo raro. Sin embargo, esto habla de que hay un cierto ´proceso político que se mantiene a lo largo del tiempo con un grupo de electores que es fiel a su conglomerado”, esto a pesar de la crisis de los partidos, y de la desconfianza, “hay un mínimo de un 10% que se está movilizando por la coalición de derecha y si la Nueva Mayoría hubiera tenido primarias también hubiera ocurrido lo mismo”.

En cuanto a las correlaciones de fuerza al interior de la concurso, el analista, Camilo Feres, asegura que los resultados obtenidos demuestran que se mantiene un sentido inseparable al interior de Pimiento Vamos, sobre todo en el eje Piñera y Kast, cuya sumatoria

“es aplastantemente mayoritaria interiormente de los resultados. Lo que debilita mucho las voces rupturistas o conflictivas como la de Manuel José Ossandón.

El otro nudo que deja hendido la votación obtenida por el Frente Amplio es su capacidad de disputa a nivel parlamentario, no sólo por la correlación de fuerzas al interior del liga, que se ve “en cierta forma fortalecida por el leve aumento del porcentaje de la izquierda dura”, señalan desde el sillar, refiriéndose al sector de Mayol; sino porque los 300 mil votos serían una “base sin crecimiento” desde las municipales, lo que prendió las alarmas al interior del equipo electoral del Frente Amplio, los que esperaban que la visibilidad de las primarias ayudaran a “aumentar la base electoral” del frenteamplismo, trauma que complica las expectativas de obtener una bancada entre 8 a 15 diputados, uno de los principales objetivos del Frente Amplio.

Lo que quedaría reflejado en el moderado discurso que dio Ossandón tras obtener los resultados, según el experto en campañas electorales, Carlos Correa, quien destaca que el senador se muestra como un “hombre dosificado, lo vi más bien sumándose”, de esta forma se vería anulado el lado interno que habría supuesto el candidato a las primarias de Pimiento Vamos, con su constante interpelación al ex mandatario. “No le hizo una campaña fácil a Piñera”, dijo el analista.

Según Correa, “Piñera tuvo un regalo del cielo, que fue que la Nueva Mayoría no se presentó, por lo tanto sus votantes se fueron hacia allá. Además, está el discurso práctico que levantó Piñera, del crecimiento, el que va más allá del voto de la derecha dura, allí vieron una ilusión de un país que se reencauza”, una esperanza que podría tener capitalizado la Nueva Mayoría, si es que Ricardo Lagos se hubiera mantenido en campaña.

El comienzo molido del Frente Amplio

Por su parte el Frente Amplio, el chaval nuevo del curso, que apostó por demorar a primarias y validar así la candidatura de la periodista, Beatriz Sánchez, quien alcanzó su triunfo con un holgado 67% y dejó detrás la desafío de la izquierda dura, a través del sociólogo Alberto Mayol (33%), logró sacar como monolito cerca de 320 mil votos, un cuarto de la votación de Pimiento Vamos.

Números que los deja proporcionado acullá de las expectativas que tenían desde el comando de Beatriz Sánchez, quienes apostaban a sacar “al menos la mitad de los votos de la derecha”, mientras que el candidato Alberto Mayol, había señalado que se esperaban “al menos 500 mil, sino sería una derrota”. Números en rojo que fueron asumidos por los diputados Gabriel Boric y Giorgio Jackson, quienes aseguraron que “para poder pasar a segunda vuelta tenemos que cuadruplicar los votos que obtuvimos hoy día, ahí hay un desafío de crecimiento a nivel territorial, digital y también político”, dijo el parlamentario de Revolución Democrática.

El director de Fundación Crea, Andrés Cabrera, los resultados obtenidos por el Frente Amplio generan “preocupación. No había una victoria, sino más bien preocupación desde mi punto de vista, pero falta aún mucho, puede haber una apertura de aquí a noviembre”.

Para Correa es importante tener presente que es la primera comicios del nuevo coalición, pero que “su capacidad de movilización es menor a la que se creía, no es tanta”. Asegura que el monolito de Boric y Jackson “no ha logrado llegar a las capas medias. Ella -Beatriz Sánchez- sacó los mismos votos que RD en las municipales y no logró convocar más allá de lo que tiene Revolución Democrática”, por lo tanto “no han logrado morder votación de la Nueva Mayoría”, uno de los principales objetivos que tenían como sector al interior del Frente Amplio, desde la campaña de Sánchez, apuntar principalmente al electorado “ciudadanista” y a los desencantados del oficialismo.

Para Claudio Fuentes, los 300 mil votos dejan al Frente Amplio “recluido a un grupo de nicho, más que a una vocación un poco más amplia que vaya a desafiar lo que fuera la Nueva Mayoría”. El clásico asegura que en comparación con la votación de concejales de 2016 el FA alcanzó un porcentaje similar de votos, “por lo tanto, el objetivo de convencer y movilizar a la izquierda moderada, de que vaya a votar por ellos no se cumplió. En ese sentido, el Frente Amplio todavía está un poco encapsulado en un votante de izquierda más duro”.

El otro nudo que deja hendido la votación obtenida por el Frente Amplio es su capacidad de disputa a nivel parlamentario, no sólo por la correlación de fuerzas al interior del monolito, que se ve “en cierta forma fortalecida por el leve aumento del porcentaje de la izquierda dura”, señalan desde el sillar, refiriéndose al sector de Mayol; sino porque los 300 mil votos serían una “base sin crecimiento” desde las municipales, lo que prendió las alarmas al interior del equipo electoral del Frente Amplio, los que esperaban que la visibilidad de las primarias ayudaran a “aumentar la base electoral” del frenteamplismo, cachete que complica las expectativas de obtener una bancada entre 8 a 15 diputados, uno de los principales objetivos del Frente Amplio.

A pesar del panorama Andrés Cabrera, hace hincapié en que aún queda camino por delante, y que aún quedas los inhabilitados para elegir en primarias, que no se reficharon en la Nueva mayoría, un clan que podría alcanzar las 500 mil personas, según el Servel, “los que perfectamente podrían sentirse atraído por la posición del Frente Amplio. Ahí hay que ver si hay un trasvasije importante, también a nivel ideológico, yo creo que se debería ver expresado, al menos una parte de esas 500 mil personas en una votación para el Frente Amplio, pero eso es imposible saberlo a ciencia cierta”, indica el historiador.

La Nueva Mayoría: el gran perdedor por default

De lo que no hay duda entre los especialistas es que estas cifras significan una derrota absoluta para el oficialismo. A pesar de los intentos por bajarle el perfil a las primarias, desde la denuncia de la poca “acción” por parte del Gobierno para convocar a elegir, que fue revelada hasta por el mismo director del Servel; hasta el llamado del presidenciable, Guillier, a “ver el partido, comer un asado y luego dormir una siesta”, no lograron sacar una tajada de este mes de campaña y “quedaron totalmente invisibilizados”, según Carlos Correa.

Para todos es claro que “fue un rotundo error no haber participado de las primarias, pero fue de imprevisto. Cuando se baja Ricardo Lagos no creo que haya habido conciencia de lo que significaba su bajada, no ir a primarias. Posteriormente, cuando empiezan a comprender que las primarias las va a disputar el Frente Amplio con Chile Vamos empieza a ver con preocupación”, asegura Cabrera.

Y es que con esa desatiendo de disputa y con un candidato más resistente “de centro” habrían dejado destapado el camino para que Piñera se consolide como la carta presidencial. Carlos Correa asegura que “la tesis del triunfo por la ausencia no existió y le dieron una ventaja de proporciones a la derecha. Es un error más grave de lo que parecía, le dieron más espacio a su competidor más peligroso que tenían”.

El doble electoral recuerda que cuando se instaló Bachelet como la máxima ganadora en la última primaria, se dio a través de sus arrolladoras cifras, un panorama similar al que vive Piñera , quien seguramente -según Correa- “va a subir en las encuestas”, de aquí en delante.

Respecto a los resultados del Frente Amplio, según Feres es una luz, “una buena noticia” para el oficialismo. “Eso le da un respiro en el corto plazo y, dado el escenario de desafección y división en el oficialismo, el corto plazo es el único plazo relevante”.

Pero, para Cabrera el panorama es diverso, “lo que se empieza a ver hoy día debe ser preocupante para la NM, porque a pesar de que el Frente Amplio no alcanza los 500 mil votos, si tiene una presencia importante y se mantiene dentro del registro del 5% a 6%, y obviamente eso tendería a crecer dentro de los próximos meses y probablemente le reste votaciones al centro y eso debe generar preocupación dentro de la Nueva Mayoría”.