¿Quién es Jorge Bermúdez? La historia detrás del contralor

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Hasta el Centro de Extensión de la Universidad Católica de Valparaíso llegó, el 27 de noviembre de 2014, la jefa de recibidor de la Presidenta Michelle Bachelet, Ana Lya Uriarte, para protagonizar, contiguo al presidente del TC, Carlos Carmona, la presentación de la reimpresión del manual “Fundamentos de Derecho Ambiental”.

La obra, que se centra en una materia conocida por Uriarte, fue escrita incialmente en 2007 y reeditada por el contemporáneo contralor Jorge Bermúdez Soto (47), con quien la mano derecha de Bachelet tiene diversas conocidos en popular. Esto, considerando que al igual que la ex directora de la Conama, el principal de la Contraloría ha dedicado parte de su carrera profesional, y sobre todo académica, a materias vinculadas al medio ámbito: Bermúdez tiene post-doctorado en Derecho Ambiental en las universidades de Giessen y Heidelberg, ambas en Alemania.

El ilación con Uriarte, explican La Moneda, fue esencia para que Bachelet considerara su nombre entre los candidatos para admitir la Contraloría luego de que terminara el período de Ramiro Mendoza a cargo del organismo. Todo esto, luego que la primera opción de la Mandataria y del gobierno, Enrique Rajevic, fuera rechazada en el Senado, instancia esencia que debía ratificar la nominación a fines de 2015.

¿Conoces a Jorge Bermúdez? Habría consultado Bachelet frente a su -por esos días- ministro del Interior Jorge Burgos, en medio de la búsqueda de un nombre para la instalarlo como el candidato de Palacio para la Contraloría.

Esa pregunta, trascendió más tarde, habría surgido luego de que la propia Uriarte respaldara delante Bachelet las aptitudes del jurista especializado en derecho funcionario, recomendación que tuvo bienes en La Moneda: en los días posteriores a la sugerencia de la Presidenta, Bermúdez se entrevistó con Burgos, el responsable de negociar los votos en el Senado.

En dicho disputa, que selló el respaldo del Gobierno en dirección a su postulación, Bermúdez dio cuenta de un perfil muy técnico y apolítico, abordó la carestia de modernizar la Contraloría y puso distinto hincapié en la importancia de preservar la probidad en medio de los diversos casos de corrupción que por esos días permeaba transversalmente al mundo político.

No tiene padrinos políticos... si admisiblemente se podría ubicar como alguno con sensibilidad de centro izquierda, nunca ha militado, no tiene esa carga… su perfil es eminentemente técnico y es muy celoso de la independencia”, reseña una ex suscripción autoridad de Gobierno. “Es una persona seria, muy independiente y capaz… sereno, no se deja amilanar por los conflictos y es respetado por moros y cristianos”, acota por su parte una incorporación fuente de la examen.

Miembro de la Asociación de Derecho Funcionario de Pimiento, tras su exposición en el Senado, asumió el 17 de diciembre en su cargo, tras ser aprobado en forma unánime por los legisladores.

Paso transversal por gobiernos

Hoy, en momentos en que la Fiscalía indaga la denuncia hecha a través del diario La Tercera por Bermúdez, de que cinco funcionarios de gobierno podrían suceder incurrido en negociación incompatible, el contralor enfrenta críticas a la forma en que dio a conocer los hechos y las expectativas que generó respecto de dos funcionarios públicos que tendrían un patrimonio multimillonario y cinco autos de ostentación.

Para algunos analistas, Bermúdez no tuvo el cuidado político necesario a la hora de dar cuenta de una situación que, tal como fue descrita, daba cuenta de casos de corrupción de longevo cuantía.

Quienes lo conocen sostienen que, producto de esta partida de nexos con los partidos, es un fiscalizador “difícil de manejar y porfiado”. Esto, pese a que si admisiblemente un perfil apolítico, tiene experiencia colaborando con gobiernos de forma transversal

Trabajó en reparticiones públicas durante los gobiernos de Eduardo Frei y Ricardo Lagos, períodos en los que desempeño en la Corporación Doméstico Forestal V Región, en la Dispositivo de Medio Ámbito del Consejo de Defensa del Estado (CDE) y en la  División Jurídica de la Subsecretaría de Pesca por un año hasta 2002.  

Durante el primer gobierno de Bachelet, en tanto, el abogado de la PUCV participó como asesor en proyectos de la Conama y más tarde como asesor en temas ambientales vinculados a ENAP, labores que mantuvo hasta poco tiempo posteriormente que asumiera la Presidencia Sebastián Piñera, en 2010.

Más tarde, en paralelo a su carrera como docente, se sumó al salita del senador Andrés Allamand, quien por esos días ejercía el rol de ministro de Defensa. Esto, marcando su prescindencia de los conglomerados, según relatan fuentes que trabajaron con él en esa época.

Otro hecho que da cuenta de su desapego cerca de los colores políticos fueron sus participaciones en dos acusaciones constitucionales. La primera, respaldando la encaje de la ex ministra de Educación y flagrante diputada de la DC Yasna Provoste, y la segunda, haciendo lo mismo pero en defensa del incluso ex titular de la cartera, Harald Beyer, durante el gobierno de Piñera.

Un ejemplo fresco de que su cargo puede incomodar a entreambos lados del espectro político, tiene relación con que, en la misma semana en que lanzó la denuncia sobre los funcionarios públicos –con antecedentes “bastante preliminares”, según el fiscal a cargo- emitió un informe que impactó asimismo en el piñerismo.

Se trata de un documento de la Contraloría que claridad a aplicar de forma extensiva la nueva ley de probidad (20.880), que obliga a las autoridades que posean un patriminio por sobre US$ 1 millón a traicionar el resto o a establecer mandatos de despacho (como fideicomisos ciegos). La ley deje de que la obligación rige para los “titulares” de las acciones; el contralor dice que se debe aplicar incluso a quienes “mantienen tales títulos por intermedio de sociedades de inversión u otras entidades constituidas al impresión”. Es afirmar, aplicaría ambién sobre sociedades vinculadas al ex Presidente.

Wanderino y ciclista

Cercano a su interés por el derecho chupatintas y ambiental –encima del post doctorado en Alemania tiene un Master en Derecho Comunitario Europeo por la U. Autónoma de Madrid y es doctor en Derecho por esa misma casa de estudios-, Bermúdez es conocido por su afecto al ciclismo.

Según comentan en su entorno, el abogado dedica varios de sus fines de semana a pedalear e incluso ha viajado a Europa para recorrer circuitos de gran dificultad. Muestra de su distracción a la bici se evidencia en un canal de Youtube a su nombre que registra una de sus participaciones en una carrera en Viñedo del Mar, en 2009.

Su inclinación por el ciclismo explica, en parte, por qué hace unos días, invitado a la inauguración del año culto en su alma mater, la PUCV, usó una imagen del texano Incidente Armstrong, siete veces campeón del Tour de Francia que terminó su carrera en medio de un escándalo por dopaje. Con esa imagen dio pie a su charla sobre por qué la concurrencia comete actos reprochables, para charlar sobre la corrupción. 

Otra de las aficiones de Bermúdez es el fútbol. Intimamente unido a su ciudad originario de Valparaíso, donde vive hasta ahora pese a trabajar en Santiago, el Contralor se reconoce como hincha de Santiago Wanderers, equipo fundador del deporte en la zona y el país a fines de 1800.

Ejerciendo el rol contralor

Según comentan quienes han trabajado con Bermúdez, una de las características que lo define -además de su desapego con la política-, es su interés en que la Contraloría tenga la veterano independencia posible de los gobiernos de turno. “La Contraloría no puede transformarse, y es lo que peor que podría pasar, en un brazo armado de algún grupo político”, dijo en una entrevista realizada en junio del año pasado.

Según explican sus ex colegas, el abogado tiene un apego cumplidor con la probidad. Lo señalan como un profesional con características pedagógicas evidentes. “Es de los que llega temprano y se va tarde, pese a que vive en Valparaíso”, dice un ex compañero de trabajo.

Otro de los sellos que definen a Bermúdez es su “bajo perfil” y “sencillez”. “Yo no quiero aparecer como alguno que quiere vencer cámaras o presencia en los medios, yo simplemente quiero hacer mi trabajo y que la Contraloría sea la que vaya posicionándose”, aseguró Bermúdez en los meses siguientes a que asumiera el control del edificio de Teatinos 56.

Por lo mismo, es que a no pocos les llamó la atención la “puesta en escena” con que hizo el anuncio de la fiscalización que derivó en estos cinco casos pasados a la razón y los otros dos -autos de opulencia y patrimonio de dos mil millones- que siguen siendo investigados por Contraloría como potenciales delitos de lucro ilícito.

Pero esta no es la primera medida que pone en alerta al mundo político. En agosto de 2016 la Contraloría ordenó invalidar las pensiones de un montón de ex funcionarios administrativos de Gendarmería que recibían grandes sumas mensuales otorgadas por Dipreca. Esto, apuntando a que no correspondía que adscribieran al sistema establecido exclusivamente para uniformados.   

En ese clase figuraba la ex esposa del diputado socialista Osvaldo Andrade, Myriam Olate, hecho que le costó fuertes cuestionamientos al diputado entregado el debate por las bajas pensiones pagadas por las AFP que se había instalado en ese tiempo. Pese a la gran influencia de Andrade en la Nueva Mayoría, quien por esos días se desempeñaba como presidente de la Cámara de Diputados, la Contraloría no dudó.

Preciso en medio de la polémica por las abultadas pensiones de Gendarmería, que se sumó al plan de Bermúdez de realizar una revisión de los gastos asociados a instituciones beneficiadas por la Ley Reservada del Cobre, el contralor habría sido blanco de amenazas, hecho que lo llevó a solicitar un anciano resguardo por parte de Carabineros.

Otro episodio de tensión fue cuando decidió defender la permanencia de los funcionarios de la Dirección Caudillo de Aeronáutica Civil en el sistema de capitalización individual a inicios de este año. Esto, pese a las fuertes presiones del hermandad para ser traspasados al administrador de pensiones de la Defensa doméstico, Capredena.

La posición de la Contraloría, que derivó en una dura disputa con la Corte Suprema que respaldaba la posición de los funcionarios, se resolvió sólo luego que el Tribunal Constitucional le diera la razón al organismo liderado por Bermúdez. En medio de dicha contienda de competencias, en la que el abogado fue duramente cuestionado, dio cuenta de su apego irrestricto a la norma, incluso, asumiendo el costo de mostrarse con una posición que levantó críticas con destino a su figura y le trajó costos políticos al Gobierno a raíz de la masiva paralización de los funcionarios. 

Una de los últimos llamados que ha realizado Bermúdez es la requisito de modernizar la Contraloría. En este sentido apunta a establecer una autonomía presupuestaria para el organismo, yuxtapuesto con señalar la importancia de diversificar el trabajo de auditorías estableciendo nuevas sedes. Para cumplir su plan de “dejar una impronta” durante su gobierno, que fue lo que dijo a poco tiempo de encargarse el cargo, aún le queda tiempo. Su periodo finaliza en 2023, año en que el gobierno de turno deberá apañarse un reemplazante

Fuente:T13.cl