RD el factótum del Frente Amplio que tironea a Guillier a la izquierda

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Hace una semana Revolución Democrática presentó su bancada de ocho diputados, más un senador, Juan Ignacio Latorre, por la Región de Valparaíso. Se dieron cita en el Café Punto C, emplazado a menos de una cuadra de La Moneda, “la misma poca distancia por la que quedamos fuera de la segunda vuelta”, bromeaban los flamantes nuevos representantes del partido de Giorgio Jackson, los que rebosantes de alegría posaban para los reporteros gráficos, hasta dando saltos de bonanza.

En cinco abriles de trabajo, tras su fundación en 2012, se constituyeron como el principal partido del nuevo conglomerado, el Frente Amplio (FA). Un poder que al interior del FA saludan con “agrado y mucho respeto”, pero al que ven con distancia, pues “saben que es difícil hablar mal de ellos en esta época”, reconoce un diputado frenteamplista electo. Y es que los más de 340 mil votos para diputados obtenidos en las recientes elecciones y la bancada de nueve parlamentarios, lo dejan en “más que un buen pie” para constituirse como el partido más robusto, “la fuerza que guiará –de forma colaborativa– el futuro del Frente Amplio”, reconocen desde RD.

El origen estuvo traumatizado por una serie de criticadas cercanías familiares, pero “más que nada políticas”, con el oficialismo, y la desafío de una construcción de camino propio, aunque en colaboración durante los inicios del Gobierno de la Nueva Mayoría. Cerca de rememorar que una serie de importantes dirigentes RD formaron parte de la estructura estatal, espacios que fueron abandonados delante la “ineficiencia y falta de compromisos del actual Gobierno con las reformas”, un punto de inflexión que marcó la consolidación de la desafío de construir una nueva alternativa contiguo al resto de las fuerzas que hoy componen el Frente Amplio.

¿Factótum del Frente Amplio?

Para la mayoría de las fuerzas del FA, el poder y el rol que tenía RD era un punto a observar con detención, “ellos eran fuertes desde un inicio”, reconocen desde el conglomerado. Es por ello que la discusión respecto a poner todas las fuerzas militantes en función de su confirmación doméstico, a principios de este año, para que se constituyera en la utensilio partidaria que le diera viabilidad a la campaña presidencial, fue –por opinar lo menos– “compleja”, reconocen desde la Mesa Doméstico del FA. “Era darle cuerda a una de las fuerzas más moderadas”, agregan.

Robustecimiento que habría sido esencia a la hora de observar sus resultados electorales, igualmente fruto del trabajo partidario, del despliegue parlamentario del diputado Giorgio Jackson y del protagonismo de RD en la dirección del comando presidencial, en manos de Sebastián Depolo, reconocen desde el partido verde petróleo. Esto, “sumado a una excelente ingeniería electoral” y buena negociación en la mesa, habrían entregado origen a la denominada “marca o sello RD”, relevante al momento de observar los doblajes electorales, como en el distrito 10, en donde los tres parlamentarios de su subpacto fueron electos, y en el D12. Adicionalmente, esta marca habría sido uno de los factores en la opción de la militante de Izquierda Libertaria, Gael Yeomans (D13), adyacente con Gonzalo Winter, militante de Movimiento Autonomista, ya que los dos fueron por el pacto de RD.

Un sello RD que los llevó a arrasar en el “soviet o bastión del Frente Amplio”, nombre otorgado a la interna del frenteamplismo para denominar al sector de Valparaíso y la Finca Costa del condado.

Lo mencionado, pese a que se hablaba de que este sería un espacio direccionado por Movimiento Autonomista, tras la opción del corregidor Jorge Sharp, en los comicios de 2016, “RD realmente arrasó, barrió con la votación”, reconocen desde el circunscripción. Es más, sacó electo al único senador del conglomerado, Juan Ignacio Latorre, quien hasta ha bromeado con que llegó a la papeleta por ser un agradecido universitario de la región, pero encima “porque era el único que cumplía con la edad para ser candidato”. Por otra parte, Jorge Brito (RD) logró aventajar al resto de los candidatos frenteamplistas y resultó electo diputado, conexo a la ex presidenta de la Fech, Camila Rojas (IA), dejando fuera al postulante del sharpismo, Jorge Rauld.

Poder que hoy, en medio de la discusión respecto a segunda revés y la consolidación del frenteamplismo como una examen al próximo Gobierno, ya sea liderado por Sebastián Piñera o por Alejandro Guillier, parece ser esencia. No solo porque serán los últimos en delimitar su posición, en una consulta “un militante, un voto” este lunes y martes, sino porque, adicionalmente, tienen capacidad de veto en la Mesa Doméstico del FA, por la entrada representación parlamentaria, aunque desde RD el mismo diputado Jackson ha asegurado que se someterán a la valor colaborativa que se tomará, a partir del 29 de este mes, entre todas las fuerzas del FA, incluyendo a Beatriz Sánchez.

Estos principios han regalado origen a una memorándum programática diversa, en la que cada estructura del FA ha puesto distintos focos. Es en este punto cuando la fuerza política y electoral de Revolución Democrática toma relevancia, al menos para la Nueva Mayoría, ya que desde el comando de Alejandro Guillier observaron con cuidado los puntos programáticos que levantará RD, anunciados el pasado lunes. Estos están centrados en la creación de un “seguro social de salud, el No+AFP y la rebaja a la dieta de los parlamentarios. Siempre vamos a estar orientados a alcanzar estos objetivos. RD ha demostrado que es posible ser un partido político y tener sintonía con la ciudadanía, pero depende de cómo hagan las cosas”, recalcó Miguel Crispi.

Otro foco que se observa con cuidado es el rol “bisagra” que tendrá su bancada parlamentaria en el Congreso, con el mundo de la Nueva Mayoría y los sectores progresistas. Lucas Cifuentes, vocero del FA y militante de Izquierda Libertaria, recalca que en RD “siempre han sido muy generosos, muy respetuosos y partícipes de los procesos en el Frente Amplio”, pero reconoce que “cuando la bancada empiece a operar, a legislar, ellos van a ser una bancada propia con ocho diputados electos y un senador, por lo tanto, van a tener un poder relativo bastante importante, pero confiamos en que van a actuar como Frente Amplio más que como partido”.

Según el diputado electo Miguel Crispi, RD tendrá un trabajo colaborativo, siendo un claro “articulador dentro del Frente Amplio, pero también hacia afuera. Hoy RD tiene una bancada de ocho parlamentarios y un senador, eso nos da la responsabilidad de articular, de ser bisagra para seguir alcanzando nuestros objetivos”. Bisagra que encima estaría mediada por el permanencia de fuerzas al interior de la bancada, conformada por dos diputados “pantalones largos” –es sector más “centrado de RD–, Miguel Crispi y Pablo Vidal; dos terceristas, Maite Orsini y Giorgio Jackson; y dos territorialistas, Renato Garín y Catalina Pérez.

El poder de la memorándum frenteamplista

Más allá de la discusión respecto al apoyo a Alejandro Guillier y a la Nueva Mayoría en segunda reverso, uno de los principales focos que se han determinado al interior del frenteamplismo es la capacidad de constituirse como una fuerza constitutiva de gobierno en los próximos cuatro abriles. Es por esta razón, que la determinación de ser “oposición” al ulterior gobierno, sin importar quien esté en el poder, ha sido definida como la principal logística para sostener la viabilidad del esquema político.

Es en almohadilla a este punto que la definición de memorándum pública, “más allá de haber sido derrotados, porque no pasamos a segunda vuelta” se ha transformado en el principal objetivo y forma de situarse en el panorama político, reconocen al interior del FA. Manejo que se ha constituído en un efectivo dolor de individuo para la logística de la Nueva Mayoría, que intenta encantar a los votantes del Frente Amplio.

Video superación de la transición, Miguel Crispi

La premisa de que tras las elecciones “se inicia una nueva fase en la historia política del país” y que con ésta “se acabó la transición”, para dar vida a un nuevo ciclo político, traumatizado por los cambios alrededor de una etapa post neoliberal, se ha tomado el discurso conocido del FA, sus principales líderes, el corregidor Sharp, próximo a los diputados Giorgio Jackson y Gabriel Boric, así lo han dejado en claro. Hasta el diputado electo de RD, Renato Garín, lo reconoció en el programa “El Informante”, de TVN. Según el parlamentario electo, “nosotros -FA- respondemos mejor la pregunta del siglo XXI”, y se da la mejor salida programática a las problemáticas de la sofoco del maniquí productivo, el cambio climático y los derechos sociales (…) nostros jugamos una traducción de nueva socialdemocracia, con sus tintes al centro y sus tintes a la izquierda”.

Cerca de rememorar que el Frente Amplio fue fundado en cinco principios. Creen en la construcción de una sociedad basada en el respeto al medioambiente y en donde los derechos se comprenden como la almohadilla de una democracia plena, adicionalmente de la superación del neoliberalismo, la constitución de una fuerza distinta al duopolio, independiente del poder empresarial, y la toma de decisiones basadas en la democracia participativa. Son estos principios los que deberían marcar una memorándum programática a nivel parlamentario, pero incluso a nivel mediático. “Una maniobra que no podemos desaprovechar, es tener la sartén por el mango”, reconoce un detención dirigente del FA. Es tanto el poder de dicha memorándum, que hasta el mismo Sebastián Piñera debió combinar su discurso respecto a la gratuidad y se comprometió a no abatir el repercusión de la gratuidad y a ampliarla para CFTs e IPs.

Estos principios han transmitido origen a una memorándum programática diversa, en la que cada estructura del FA ha puesto distintos focos. Es en este punto cuando la fuerza política y electoral de Revolución Democrática toma relevancia, al menos para la Nueva Mayoría, ya que desde el comando de Alejandro Guillier observaron con cuidado los puntos programáticos que levantará RD, anunciados el pasado lunes. Éstos están centrados en la creación de un “seguro social de salud, el No+AFP y la rebaja a la dieta de los parlamentarios, siempre vamos a estar orientados a alcanzar estos objetivos. RD ha demostrado que es posible ser un partido político y tener sintonía con la ciudadanía, pero dependen de cómo hagan las cosas”, recalcó Miguel Crispi.

Estos puntos, sumados a la derogación de la Ley de Pesca, la condonación del CAE, una nueva Constitución, acompañada de una Asamblea Constituyente, el fin a la puerta giratoria entre Estado y empresas y el fortalecimiento del derecho a la vivienda, son las principales apuestas programáticas. Es más, están en el interior de las condiciones exigidas por Izquierda Autónoma, para entregarle su apoyo directo a Guillier, y de las propuestas prioritarias del Partido Dadivoso, quienes esperan el pronunciamiento del candidato de la Nueva Mayoría, a pesar de que dejaron en atrevimiento de acto a su militancia.

En su mayoría, propuestas que no habían sido la centralidad durante la primera etapa de la campaña de Guillier, y que este lunes buscarían ser acogidas -en su respectiva medida- por el candidato. Adicionalmente de la serie de cambios en el comando oficialista, en donde ingresaron figuras como Camila Vallejo, la ex rectora Roxana Pey y salió de la primera estría, el ex ministro Sergio Bitar -el rostro político del CAE-; se aplazamiento que Alejandro Guillier deje en claro cuánto es lo que la Nueva Mayoría puede ceder frente a el manejo de la memorándum que tiene el Frente Amplio.

Fuentes de la NM aseguran que la condonación del CAE es un tema zanjado, “por algo llegó la Confech a hablar con nosotros”, lo mismo ocurre con la nueva Constitución, punto que podría ser saldado hasta en el extremo periodo del flagrante gobierno de Michelle Bachelet. Uno de los puntos que asimismo estaría zanjado, al menos en el slogan, sería el fin del presente sistema de pensiones, aunque el flagrante presidente del comando de Guillier, el senador electo Álvaro Elizalde (PS), aseveró en Estado Doméstico, que el candidato avanzará en un “sistema distinto al de las AFP”, pero que no será implementado durante su posible futuro gobierno.

Cambios “en la medida de lo posible” que son vistos con desconfianza desde todos los movimientos del FA, incluyendo a RD. Desde la Mesa Política aseguran que la pelota está en la cancha de la Nueva Mayoría y que los cambios profundos en materia social son la principal demanda que quedó establecida tras las elecciones, punto de presión para el comando de Guillier, en una semana esencia, marcada por la negativa al apoyo tácito a su candidatura en la mayoría de los territorios del Frente Amplio y al interior de sus organizaciones políticas.