10 Curiosos incidentes que demuestran que el karma existe y es implacable

0
50

Hay quienes no creen en el destino o en la suerte, pero siquiera pueden desmentir que toda bono tiene una reacción. Cuando esta ley de la naturaleza se mezcla con poco de conciencia poética tenemos como resultado el impecable karma.

Su fórmula es proporcionado sencilla: lo que haces se te regresa, y eso aplica tanto para lo bueno como para lo malo. Estas 10 breves historias son una muestra de que el karma aprovecha cualquier momento para darle a cada quien su digno. Posteriormente de acertar estas anécdotas sobre imparcialidad cósmica e inmediata, lo pensarás dos veces antiguamente de hacer poco malo.

1. Un robo asqueroso

En el 2016 un par de ladrones en Australia planeaban drenar la gasolina de un gran camión turístico. Quisieron usar la clásica técnica de poner una manguera en el tanque y succionar desde el otro costado para que la gasolina saliera.

Pero estos torpes criminales se confundieron de tapa y en zona de poner la manguera en el depósito de combustible, la pusieron en el del baño. Así que en punto de probar un poco de gasolina… se embarraron la boca de puros desechos humanos.

2. Mordió la mano que le dio de tomar

Aunque la amistad de los perros está comprobada, en este caso resultó la excepción de la regla. Un policía de Florida se acercó a un hombre llamado Avery Davis, porque se creía que estaba involucrado en un caso de robo. El sospechoso iba acompañado de un perro pitbull y antiguamente de echarse a valer, él dejó ir a su mascota para que atacara al oficial.

Lo raro fue que el perro no se lanzó contra el policía, sino contra su dueño y le dio una cachas mordida. Avery logró escapar y tuvo que esconderse en el área de un conocido. Tiempo a posteriori, los oficiales lo encontraron y arrestaron.

3. La araña que incendió una casa

Una cosa es tener aracnofobia, pero otra muy distinta es estar dispuesto a destruir tu casa con tal de matar una araña. La señora Ginny Griffith, de 34 abriles, vio a uno de estos insectos sobre unas toallas en el interior de su hogar y su opción fue valer por un mechero y prenderle fuego a las toallas.

Una pésima idea porque la tela se incendió y en cuestión de minutos, el fuego se esparció por toda la casa. Tuvieron que comparecer cinco carros del Área de Bomberos de la ciudad de Kansas para apagar las llamas.

4. Saqueador que roba a bandido

Hay personas que de por sí tienen mala suerte, y cuando se quieren ocurrir de listas, las cosas nunca salen proporcionadamente. Dos hermanos españoles compraron un retrato de Antonio María Esquivel, que supuestamente era una obra del pintor Goya, pero a posteriori descubrieron que era una falsificación, por la que habían pagado más de 23 500 dólares.

Ellos decidieron que podrían engañar a otra persona, como los timaron a ellos, e imprimieron un certificado espurio de autenticidad del retrato y a través de un intermediario italiano, le vendieron la pintura a un jeque árabe. El italiano les cobró a ellos 300 000 dólares por sus servicios y luego viajaron a Turín para entregar la obra y cobrar su pagó de 1.8 millones de dólares en efectivo.

El negocio salió perfectamente, pero cuando los españoles quisieron depositar su nueva fortuna en un bandada, los detuvieron porque los billetes eran falsos. Así que al final, se quedaron sin plata ni pintura y fueron a la gayola.

5. Coraza de tatú

Un hombre en Texas vio que uno de estos curiosos animalillos estaba deambulando fuera de su casa, por lo que tomó su pistola para dispararle al mamífero. Sin confiscación, este animal no estaba indefenso. Las tres balas que le dispararon rebotaron en su caparazón y lesionaron la cara del pistolero. Este hombre incógnito tuvo que ir al hospital para ser atendido por las heridas que técnicamente él se provocó.

6. Devorado por caimanes

En el 2015, el mangante Matthew Riggins fue pasado en el vecindario de Barefoot Bay, en Florida, y los residentes pidieron ayuda a la policía para que lo detuvieran y lo interrogaran. El delincuente se escondió en la flora del charcal de esa ámbito, esperando producirse desapercibido hasta que fuera seguro salir.

Lo que no sabía era que ese ocupación estaba infestado de caimanes, que lo atacaron y asesinaron sin que nadie pudiera ayudarlo. A posteriori de 10 días, encontraron el cuerpo sin vida de Riggins. La policía capturó y sacrificó a uno de estos animales y adentro de su estómago encontraron un pie y una mano del carterista.

7. Señales de detención mortales

Tyller Myers era un pequeño de 19 abriles, originario de la ciudad de Norwalk, en Ohio, y uno de sus pasatiempos era robar señales de parada de tránsito. Tenía una colección de estos señalamientos viales y no sabía que un día eso le costaría la vida.

Este pequeño murió una indeterminación en un azar de tránsito porque su camioneta chocó con un tractor en un cruce donde solía estar una señal de detención que él había robado hace tiempo. Irónicamente, en su camioneta descubrieron otras de esas señales de parada.

8. Un tosco sin control

Tracy Sloan iba conduciendo por una autopista y un hombre iba en su camioneta detrás de ella, insultándola porque manejaba muy gradual. El tipo era Jeffrey White, quien estaba furioso por la forma de conducir de Tracy.

Él le gritaba y hacía señales de insulto a la conductora y aceleró para emparejarse al transporte de Tracy. En el video se ve que él sigue insultando a la mujer, pero entonces perdió el control de su camioneta y chocó contra un poste de luz. Encima del choque, Jeffrey igualmente fue detenido por la policía por manejar de forma imprudente.

9. Aquí viene el tren

El usurero Berthony Lous aprendió a la mala una aleccionamiento sobre el karma. En el 2016 trató de robarle un iPhone a un pequeño de 13 abriles en un tren urbano en Nueva York. Le quitó el artefacto a su víctima y cuando salió del coche en movimiento alrededor de las vías, otro tren lo atropelló. Tuvo mucha suerte de sobrevivir, pero sí terminó en el hospital con heridas graves.

10. Patrocinio devuelto

No todo en la honestidad inmediata son malas informativo. Kevin Stephan tenía 10 abriles cuando acompañaba a su hermano último a juegos de béisbol y mientras se preparaba, uno de los jugadores por contratiempo le golpeó el pecho con su bate. El corazón de Kevin dejó de pulsar y estuvo a punto de fallecer, pero por fortuna una enfermera, llamamiento Penny Brown, estaba entre la audiencia y le practicó RCP para salvarle la vida.

Siete abriles posteriormente de este incidente, Penny estaba en un restaurante y un trozo de comida se le atoró en la estrechamiento. Se estaba ahogando y uno de los empleados corrió para ayudarla con la maniobra de Heimlich. Cuando ella estuvo a incólume, se dio cuenta de que el pequeño que la salvó era nulo más y falta menos que Kevin Stephan, a quien ella había cáscara en el pasado y que tenía entrenamiento como bombero principiante.