10 Hábitos comunes que son dañinos para tu cuerpo y no lo sabías

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Echarse, lavarnos los dientes, consumir medicina, todas estas son prácticas comunes que realizamos sin darles mucha importancia, sin pensar que tal vez podrían estar dañando nuestro cuerpo. No es para que se asusten, varones, pero algunos de nuestros hábitos podrían ser dañinos si no se practican con cuidado.

El día de hoy traemos una serie de prácticas comunes que realizadas en exceso podrían perjudicar a nuestro cuerpo y mente. Insisto, no es para que se preocupen, pero tal vez les gustaría tomarlo en cuenta más delante…

1. Usar ropa para ir a tenderse

Padecer ropa, sobre todo ajustada, a la hora de reposar puede contribuir a la mala circulación. Adicionalmente, usar muchas prendas puede ocasionar que nuestro cuerpo se sienta oprimido y esto podría perturbar seriamente nuestro sueño.

2. Cepillarse los dientes durante demasiado tiempo y con mucha fuerza

lavar dientes

Aunque es bueno asegurarte de que te cepillas proporcionadamente los dientes para tenerlos limpios, es necesario que sepas que hacerlo con demasiada fuerza y durante mucho tiempo puede dañar tus encías, así como el esmalte, lo cual no es mínimo bueno.

3. Hacer muchas tareas al mismo tiempo

Multitasking

Si acertadamente es espléndido matar dos o tres pájaros de un tiro, hacer muchas cosas a la vez puede no ser la mejor idea. Al realizar múltiples tareas se es más propenso a cometer errores y sufrir accidentes. Según un estudio, solo el 2% de la población puede hacer varias cosas a la vez de guisa efectiva.

4. Estresarse por cosas que no están bajo nuestro control

estresarse

Por más que nos preocupemos por cosas fuera de nuestro trascendencia, no implica que el asunto cambie; sin confiscación, tu estado de humor sí lo hará y de forma negativa, ocasionando estrés, lo que posiblemente termine enfermándote. Recuerda que hay cosas que están fuera de nuestras manos y no hay ausencia que podamos hacer al respecto.

5. Exagerar o hacer las cosas más grandes de lo que son

exagerar

Esto es esencialmente lo mismo que estresarse por cosas que no están bajo tu control. Hay personas que por alguna razón hacen de un problema pequeño poco extenso. Alabar las cosas malas que nos suceden solo conduce a estresarnos y desatar problemas de vigor como ansiedad, depresión, problemas gastrointestinales o cardiacos. Relájate e intenta resolver lo que es posible, lo demás se irá acomodando solo.

6. Procrastinar

Procrastinar

Prácticamente todo el mundo posterga las cosas y todos saben lo malo que es, pero aún así lo hacen. Esto no solo tiende a ser un emoción gafe en nuestra vida sindical, social, así como personal, sino que se suma a nuestros niveles de estrés y, como ya sabes, eso no es bueno.

7. Tomar analgésicos cada que nos duele poco

analgesicos

Es regular tomar pastillas para el dolor de inicio o una molestia muscular, el problema es cuando dependemos de ellos para cualquier molestia que sentimos. El exceso de analgésicos puede provocar problemas de memoria, cambios de humor, desidia de concentración y un curso de reacción más calmoso. Con el tiempo, el despotismo de analgésicos puede tener consecuencias más graves.

8. Usar tacones altos o chanclas con demasiada frecuencia

sandalias

Cuando se trata de tacones altos, el uso constante puede provocar dolores y problemas importantes en los pies, así como problemas de espalda y circulación en las piernas. Por otro costado, con las chanclas, la descuido total de soporte para los tobillos puede causar mucha tensión en los pies, lo que igualmente ocasiona problemas en la columna.

9. Tomar licuados para reemplazar las comidas

licuados

Las dietas de desintoxicación son muy comunes y están de moda. Sí, los batidos son sabrosos, pero nunca proporcionarán todos los nutrientes que nuestro cuerpo necesita para funcionar correctamente. Adicionalmente, muchos de estos licuados son más azúcares que ausencia, lo que es igual de dañino que solo tomar refresco de nalgas todo el día.

10. No ponerte crema o bloqueador solar

crema

La piel es la barrera que te protege del entorno, aun así es la parte del cuerpo que menos cuidamos. Las agresiones producidas por el sol, aerofagia, así como agentes químicos y ambientales hacen que nuestra piel sufra y se reseque. Hay que perdurar nuestra piel tanto hidratada como protegida de los rayos ultravioleta para evitar enfermedades cutáneas o, en el peor de los casos, cáncer de piel.