10 Maneras efectivas de convertir el ejercicio en un hábito inquebrantable

0
131

Comenzar a ejercitarte y hacerlo de guisa regular puede ser un poco complicado para cualquiera, por poco es una de las promesas de Año Nuevo más quebrantadas desde siempre. Si eres de los que se propuso entrenar pero no cumpliste, no te preocupes, pues el día de hoy te ayudaremos a convertir el prueba en un experiencia.

Lo primero que debes tomar en cuenta es que tienes que estar motivado, pues si no hay motivación lo más probable es que vuelvas a los viejos hábitos muy pronto. El secreto es adoptar el enfoque correcto, y es por eso que compartiremos contigo 10 tácticas esencia que te ayudarán a cumplir este cometido.

1. Haz deporte que disfrutes

Cuando se trata de hacer control, las personas tienden a pensar que debes hacer poco que funcione aunque sea desagradable. Piensan que entrenar es como engullir coles de Bruselas: puede que no te guste el sabor, pero debes comerlas porque son buenas para tu vigor. El truco no es hacer entrenamiento a lo chalado, sino poco que elijas por voluntad propia y te funcione.

Recuerda que todo entrenamiento implica alguna molestia, y igualmente es verdad que ciertas prácticas son más efectivas que otras, pero todo entrenamiento es bueno para ti, porque eso será mejor que no hacer carencia. En pocas palabras, si deseas hacer del entrenamiento un práctica, comienza eligiendo una actividad que disfrutes. Si haces eso, estarás 90% presto para convertirte en un hombre que se ejercita religiosamente.

2. Pon tu horario de entrenamiento en tu calendario

agenda

Ademas de designar erróneamente tu gimnasia, otra cosa que te impide hacerlo de forma regular es no reservar tiempo en tu memorándum. Para algunas personas ejercitarse es poco que harán si tienen tiempo pero, por supuesto, nunca lo hacen porque siempre surge poco más. Si deseas tiempo para entrenar debes planearlo con anticipación, y la mejor guisa de hacerlo es programar tus sesiones en tu calendario o memorándum, y tratarlas como citas médicas. Incluso, si tus amigos te invitan a salir a esa hora deberás decirles que no puedes porque tienes poco muy importante por hacer.

3. Experimenta para encontrar las horas de gimnasia que mejor te acomoden

agenda

¿A qué hora debes programar tus “citas” de entrenamiento? Eso depende de ti. Muchas personas encuentran que es mejor hacer prueba a primera hora de la mañana; de esa forma, cuando se cansan y estresan, o se acumulan las tareas “urgentes” a medida que avanza el día, su entrenamiento no termina fuera del horario. Cuando pones las rocas grandes primero, todas las rocas pequeñas todavía pueden pertenecer.

Sin incautación, esa no es una regla absoluta. Todos tienen diferentes horarios de trabajo y de vida, y diferentes ritmos para su energía y motivación diaria. Tal vez te encantará hacer actividad física a la hora del desayuno o por la tenebrosidad. Nunca lo sabrás a menos que lo intentes. Experimenta con diferentes opciones y ve qué funciona mejor para ti.

4. Elimina obstáculos con una relación de comprobación previa a tu entrenamiento

hombre en el gimnasio

Algunos entrenadores profesionales sugieren usar una serie de comprobación previa al entrenamiento. Se trata de una nómina que incluye asegurarte de que tu teléfono esté cargado para que puedas escuchar música mientras te ejercitas, poner el teléfono en modo avión para que las llamadas y mensajes no te distraigan, satisfacer tu botella de agua, preparar tu equipo, que no te falte ausencia y todo esté a la mano. El punto es que puedas comenzar a ejercitarte y no detener hasta que termines de hacerlo, cuidar que no haya obstáculos que te impidan hacerlo.

5. Consigue ropa específica para hacer control

ropa gym

Piensa en tu ropa como un uniforme que debes ponerte para poder trabajar con tu cuerpo. Cuando usas ropa que no asocias con el gimnasia te deslindas de lo que haces, incluso te resulta incómodo. En cambio, si compras equipo deportivo para hacer tu entrenamiento “estarás listo para la batalla”, por así decirlo.

6. Haz un plan de entrenamiento

No solo planifiques tu ritual previo al entrenamiento, sino incluso lo que harás una vez que estés en el recinto. La mayoría de los principiantes se presentan el primer día y se encomiendan a lo que los entrenadores les dictan hacer, y esto no siempre es motivador. Lo mejor es que tengas un plan hecho para ti. Escríbelo y llévalo siempre para que sepas qué te toca hacer, qué día y cuántas repeticiones.

Si no estás seguro del régimen de entrenamiento para ti, tal vez debas considerar acogerse a un práctico… Digo, si ya estás pagando el pabellón tal vez te convenga alterar un poco más en un habituado que te ayude a pertrechar tus rutinas de acuerdo a tu peso y talla.

7. Muévete, incluso cuando no tengas ganas

corriendo

Como se mencionó en un principio, la parte más difícil de hacer prueba para mucha muchedumbre es simplemente comenzar. No siempre vas a tener ganas de ejercitarte, lo sabemos, pero si no tomas medidas al respecto dejarás llevarte por la flojera y la equivocación de motivación. Te recomendamos que, incluso cuando no tengas ganas de hacer poco, te levantes y lo hagas; eventualmente tu cuerpo se despertará y comenzará a disfrutarlo.

Intenta hacer un trato contigo mismo. Decide que todo lo que tienes por hacer es ir al recinto y hacer control durante 10 minutos; si posteriormente de 10 minutos no quieres hacer más, puedes irte a casa. Es un trato claro de cumplir. Por supuesto, lo que sucede 9 de cada 10 veces es que una vez que estás en el pabellón y mueves tu cuerpo, adquieres una mentalidad positiva para el entrenamiento, deseas continuar y hacer un entrenamiento completo.

8. Sé consistente, incluso cuando se te dificulte

hombre ejercicio

Una esencia para convertir poco en un costumbre es componer una dependencia de éxitos, que, al menos al principio, rara vez o nunca se rompa. Para establecer un nuevo ritmo en tu vida debes hacerlo sin interrupción. Es asegurar, incluso cuando las circunstancias te impidan ejercitarte de guisa completa, como cuando estás enfermo u ocupado, haz el prueba que tu cuerpo y tiempo te lo permitan, pero no dejes de hacerlo. Incluso si sales de alucinación, intenta improvisar, sal a valer o escudriñamiento un pabellón cerca de tu hotel; el punto es que no falles. Cuando se trata de la formación de hábitos, la consistencia es el rey.

9. Haz deporte con una meta en mente

hombre meta

Distintas investigaciones sobre motivación muestran que cuando tenemos un propósito claro para una tarea es más probable que la realicemos regularmente. Entonces, ten un porqué para tus entrenamientos, como descender de peso, tener un cuerpo saludable, poder envidiar con tus hijos, conducirse mucho tiempo… No sé, poco que te ilusione, y que el examen y tus ganas puedan cumplir.

Por ejemplo, si estás buscando valer más este año, regístrate para una carrera de 5 kilómetros o una carrera de obstáculos en el interior de unos meses. Es posible que tu objetivo no sea vencer la carrera, pero completarla será motivador y te empujará a seguir entrenando para exceder tus récords.

10. Consigue a alguno que te motive

entrenador personal

Dicen por ahí que el deporte es mejor cuando lo haces acompañado, así que tal vez quieras invitar a tu pareja o a tu mejor amigo a tus entrenamientos; será más divertido y harás un compromiso con cualquiera que te resultará difícil romper. Si no tienes con quien ir, tal vez te sería útil venir a un preparador personal que te ayude a conseguir tus metas y sientas la responsabilidad de hacer poco por lo que estás pagando.