10 Señales pequeñas que podrían indicarte que estás viviendo bajo mucho estrés

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Estamos viviendo momentos estresantes actualmente, ya sea en la vida hogareña, el trabajo, las relaciones o las tareas pendientes y a eso súmale la pandemia; es completamente entendible que te sientas abrumado.

Sobre todo ahora que estamos viviendo repuntes en contagios y muertes conveniente al coronavirus, muchas personas en todo el mundo se sienten preocupados, tanto así que está comenzando a afectar nuestra lozanía mental, pues el estrés excesivo o inmanejable puede afectarnos física y mentalmente, provocando problemas más fuentes, como depresión y ansiedad.

Muchas personas no saben cómo identificar indicadores de estrés, ya que estos se presentan de guisa distinta y muchas veces los pasamos por detención. El día de hoy traemos a ustedes una cinta de comportamientos y factores que pueden indicar estrés, así como algunos consejos para sobrellevarlo.

1. Sentirse irritable o impaciente

estresado

Es natural sentirse frustrado cuando las cosas no salen como uno dilación o se está cansado, pero si el sentimiento de impaciencia o irritabilidad es persistente puede ser un indicador de estrés, especialmente si no parece acaecer una causa existente para tu mal condición. Si te molestan cosas pequeñas, te sientes inquieto e incapaz de relajarte, intenta practicar ejercicios de respiración o de atención plena o intenta imaginarte a ti mismo en un ocasión sereno.

2. Te resulta difícil tomar decisiones

tomar desiciones

Cada día está ahíto de decisiones, desde que te levantas hasta que te acuestas, tienes que designar qué desayunar, por cual ruta dirigirte al trabajo, cómo manejar tus relaciones personales, entre otras cosas. Muchas de estas elecciones a menudo se toman sin pensarlo mucho, pero si de repente te encuentras batallando por lanzarse entre una u otra cosa, puede ser porque tu mente esté preocupada por un tema que te tiene intranquilo.

Tal vez atreverse entre cereal de chocolate o integral no te afecte en tu día, pero si es una valentía holgado la que está causando el estrés, puede significar la pena tomarte un tiempo para pensar más a fondo en el asunto y concentrarte en ello antaño de que comience a afectar en otros aspectos de tu vida.

3. Morderte las uñas

morderse las uñas

Si eres de los que muerde sus uñas en vez de cortarlas, probablemente esto no aplica en ti, pero si comienzas a morder tus dedos siendo que antiguamente los cuidabas, es un cambio en tu comportamiento que definitivamente podría indicar estrés.

La cosa es que morderse las uñas es factible de hacer de forma inconsciente, especialmente si estás distraído mirando la tele o revisando tu teléfono. Es posible que al principio no notes que lo estás haciendo, pero intenta confesar signos como ese para ayudar a identificar cuando estés estresado por poco.

4. Pellizcar o raspar fuertemente tu piel

rascar

De forma similar a morderse las uñas, el pellizcar tu piel igualmente es una forma de habitar tus manos mientras tu mente está en otra parte, probablemente pensando en lo que sea que te tenga estresado. Estos dos comportamientos (morder las uñas y pellizcar) van de la mano con la sensación de inquietud e indican que probablemente no podrás concentrarte verdaderamente hasta que te enfrentes a la fuente de tu estrés.

Siempre es recomendada la actividad física, preferiblemente al salero vaco, para ayudar a discutir con el estrés, así como para ocurrir tiempo en la naturaleza. Tomarse el tiempo para salir y hacer examen es particularmente importante durante el toril, ya que puede ayudar a restaurar la sensación de normalidad y recordarte que hay vida más allá de las paredes de tu hogar.

5. Azuzar la mandíbula o crujir los dientes

mandíbula

Forzar la mandíbula es una de esas cosas que no notas que estás haciendo hasta que tomas la osadía de detenerte. Es posible que no notes que te duele la mandíbula mientras haces fuerza al apretarla, y sientas un alivio indescriptible cuando la relajas, sin incautación, en muchas de las ocasiones no podrás identificar cuando comenzaste a hacerlo.

Angustiar o crujir los dientes puede ocurrir mientras duermes, lo que desafortunadamente está fuera de nuestro control. Sin confiscación, es un indicador de estrés, por lo que debes intentar investigar qué es lo que te pone ansioso para evitar que lo sigas haciendo.

6. No puedes concentrarte

distraido

Puede que estés sentado frente a la tele o dándole una repasada al Instagram cuando de repente “vuelves en sí” y te das cuenta que no pusiste atención a nulo de lo que estabas haciendo. Puede que tu mente divague en el trabajo o que a menudo te alejes de las conversaciones con amigos y comunidad.

Si admisiblemente, es posible que lo que estés diciendo no sea tan interesante, igualmente es posible que tu mente te siga recordando ese tema que aún no has resuelto. Para estos casos, lo mejor que puedes hacer es ajustar la forma en que organizas tu tiempo, esto te ayudará a sentirte más en control de tus tareas y pendientes. Te recomendamos hacer listas, encarar una sola cosa a la vez y realizar una por una tus tareas diarias.

7. Estás comiendo demasiado o de menos

comer

Esto no se trata de no poder resistirte a manducar, sino que te encuentras haciéndolo de guisa inconsciente y constante, sin poder frenar la idea de otro mordedura a pesar de ya tener comido demasiado. Esto podría sugerir que tu mente ha tomado el control de tu estómago y está causando estragos en tu apetito. Igualmente se da al revés, es sostener, te encuentras tan clavado en tus problemas que olvidas por completo hacer tus comidas a tiempo y lo dejas acaecer, afectando tu rendimiento.

Estar físicamente saludable va de la mano con estar mentalmente admisiblemente, por lo que es importante procurar ingerir poco nutritivo que te ayude a estar alerta y te permita carear cualquier desafío mental o físico. Realizar actividad física igualmente aumentará tu apetito y te ayudará a despejar tu mente.

8. Te sientes nervioso o asustado

nervioso

Cuando tienes esa sensación de preocupación o pavor que te revuelve el estómago, pero no sabes exactamente porqué, podría indicar que estás bajo estrés por alguna razón importante. Esta sensación puede afectar tu apetito y te hace tener dificultad para concentrarte. Lo mejor es afrontar la fuente de ese estrés e intentar darle fin de una vez por todas. La destreza de ejercicios de respiración puede ayudar a erradicar el nerviosismo.

9. Tienes dificultad para tenderse o te despiertas en la tenebrosidad

sin dormir

Lo sé, a mí todavía me molesta el notar que tengo mucho sueño, ir a amodorrarse y, tan pronto como mi capital golpea la almohada, comenzar a darle vueltas a tareas y pendientes que debo realizar, mensajes que olvidé reponer y todas las cosas vergonzosas que hice alguna vez en mi vida. A la vez, es increíble no sentirte ansioso por pensar que no dormirás lo suficiente, lo que agrega otra preocupación a la serie. La descuido de sueño puede hacer que te sientas cansado e incapaz de concentrarte, lo que luego afectará tu vida cotidiana y provocará más problemas.

Escuchar música puede distraerte de esos pensamientos preocupantes. Hacer una cinta de tareas pendientes incluso puede ayudarte a organizar tus pensamientos y te permitirá sentirte menos abrumado.

10. Sufres de dolores de habitante

dolor de cabeza

Los dolores de inicio pueden ser causados por varios factores, por lo que puede ser liviana advenir por parada aquellos causados por el estrés. Sin requisa, es importante rememorar que son un indicador de preocupación subyacente. Este sentimiento puede deberse a que intentas pensar varias cosas a la vez o de guisa profunda un tema que te preocupa.

Al mismo tiempo puede parecer como si todos tus pensamientos estuvieran dando vueltas y no pudieras enfocarte solo en uno, lo que lleva a una sensación de carga y pesadez en la persona. Enfoca tu atención en una tarea a la vez e intenta no hacer demasiadas cosas que puedan abrumarte.