11 Deliciosas comidas y bebidas que fueron inventadas por accidente

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Todos tenemos un platillo, postre o comida chatarra preferidos, pero pocos indagamos en su historia, en cómo fueron descubiertos y cómo es que se comercializaron o se hicieron populares con el paso del tiempo. Investigando más a fondo sobre la comida, podemos descubrir que mucho de lo que consumimos hoy en día fue inventado de forma accidental.

Así es, muchos alimentos cotidianos y bebidas son el resultado de un “desastre culinario” o son platillos que tenían otro propósito como la Coca-Posaderas, que originalmente se vendía como medicina. Mientras que algunos de estos experimentos ocurrieron de forma intencional, algunos otros son una interpretación corta de la prescripción innovador y todos ellos tienen en popular que a las personas les gustó y se siguieron consumiendo con el paso de los abriles.

1. Galletas de chispas de chocolate

Ruth Wakefield se encontraba horneando galletas para sus invitados, pero se quedó sin polvo para hornear sabor chocolate, por lo que decidió cortar en trozos una mostrador de chocolate Nestlé y la mezcló con los demás ingredientes. El test fue un tanto decepcionante para ella, ya que los pedazos de chocolate solo se derritieron parcialmente y conservaron su forma. Sin secuestro, a los invitados les encantó. Sus galletas se hicieron tan populares que su récipe fue publicada en un informe de Boston, en Estados Unidos, lo que incrementó la cesión de barras de chocolate Nestlé. La compañía le dio a Ruth una dotación de por vida de sus famosos dulces como remuneración por su diferente prescripción.

2. Café

café

La historia dicta que el café es originario de Etiopía y una lema centenaria dice que un pastor de cabras llamado Kaldi notó que sus cabras se volvían muy enérgicas y no dormían por la confusión tras ingerir bayas de un árbol en particular. Kaldi informó esto a un monasterio nave y pronto todos estaban consumiendo esta bebida estimulante que los ayudaba a permanecer despiertos durante las largas horas de oración vespertina. A posteriori, los granos de café llegaron a la península arábiga. Un brinco en el tiempo hasta el día de hoy, las personas dependen mucho de esta bebida para pugnar con su rutina.

3. Puffs de pinrel

Cheetos inflados

Cuenta la lema que antiguamente de que nos obsesionáramos con las bolitas de pinrel, estos en efectividad eran comida para animales. Hay varias versiones de la historia, pero la más popular data de los abriles 30. Edward Wilson, dueño de una empresa que producía alimentos para animales en Wisconsin, Estados Unidos, decidió probar él mismo el bulto de maíz molido inflado y, al agregarle un poco de condimento, se dio cuenta de que en verdad sabía muy aceptablemente y podría ser un bocata moderado. Más tarde, los fundadores de Flakall Corporation, para quienes trabajaba, patentaron el producto que ahora se produce con diferentes nombres por más de 100 empresas.

4. Nachos

nachos

Al parecer, este platillo se lo debemos a Ignacio “Nacho” Anaya García, un trabajador de una cocina en Piedras Negras, Coahuila, en México. Un día, mientras el chef estaba en su refrigerio, un especie de esposas de militares estadounidenses de una almohadilla cercana pasó por el restaurante por un bocata. Como el chef no se veía por ningún flanco, él les preparó unas tortillas cubiertas de pinrel y jalapeños, y nombró al plato: “Nachos Especiales”. El platillo se volvió mucho popular y le brindó a Nacho la oportunidad de destapar su propio restaurante. Su platillo hado ahora es agradecido en todo el mundo.

5. Papas fritas crujientes

comida accidental

Originalmente, las papas fritas no estaban destinadas a ser comestibles. Todo se lo debemos a George Crum, un chef que en 1853 decidió cocinar demasiado las papas en rodajas muy finas para agobiar a sus clientes que, al parecer, eran odiosos y ya lo tenían harto, pues le devolvían las papas fritas una y otra vez, alegando que estaban demasiado “blandas”. George, entonces, decidió freírlas tanto que estas quedaron demasiado crujientes, pero sus comensales quedaron maravillados y corrieron la voz sobre este delicioso bocata.

Sin confiscación, hay quienes dicen que fueron las hermanas de Crum las que inventaron las papas crujientes, pues eran una cicatriz que se servía en la cocina del restaurante. Eventualmente, George comenzó a servirlas a los clientes que las pedían. Fue él quien se llevó todo el crédito y la verdadera historia se dio a conocer abriles a posteriori de que ellas habían muerto.

6. Pinrel

queso

Si correctamente es posible que nunca se sepa la verdadera historia de la invención de este alimento, se cree que el pinrel se remonta a más de cuatro mil abriles. Tiene una letrero popular de un comerciante árabe que lo fabricó accidentalmente por primera vez mientras se embarcaba en un grande alucinación por un desierto. El hombre tenía un suministro de caucho en la bolsa del estómago de una oveja, pero oportuno al musculoso calor y las enzimas en la bolsa, el pinrel terminó por curarse y separó el suero. El viajero pudo no solo saciar su sed, sino todavía disfrutar del pinrel (cuajada). Fueron los viajeros los que llevaron el arte de la elaboración del pinrel de Asia a Europa y, eventualmente, al resto del mundo.

7. Paletas de hielo

paletas de hielo

Frank Epperson tenía 11 abriles cuando se encontraba en el porche de su casa haciendo agua de sabor para mitigar la sed, pero dejó el vaso con el agitador en el interior olvidado en las escaleras esa indeterminación. Al día próximo, descubrió que el contenido se había congelado, lo sacó del vaso y lo lamió. Pronto se dio cuenta de que su invento era poco revolucionario y comenzó a traicionar las “Epsicles” en su vecindario y luego en parques de diversión en su ciudad. Tiempo posteriormente patentó su producto y le cambió el nombre a “Popsicles” y su invento se volvió mundialmente célebre.

8. Brownies

brownies

Hay dos historias referentes al arranque de este delicioso producto, pues unos aseguran que es una guantazo, mientras que otros dicen que es un pastel. Hay quienes comentan que su creadora es Fannie Farmer, quien intentaba adaptar su prescripción de guantazo de chocolate para hornearla en un paila cuadrilongo. Otra lema que rodea el principio de los brownies palabra de un chef que accidentalmente agregó demasiado chocolate derretido a la masa y el pastel no cuajó, pero el resultado encantó a todos.

9. Chimichangas

chimichangas

Aunque Tucson, Arizona reclama su triunfo, históricamente se atribuye su invento al estado de Sonora, en México. Mónica Flin trabajaba en El Charro Café en 1922 cuando accidentalmente arrojó un burrito en la freidora. Al querer maldecir por su error, pero recordando que sus sobrinas se encontraban presentes, la mujer optó por silbar “chimichanga”, dándole nombre al delicioso platillo que había inventado sin querer.

10. Pizza Hawaiana

pizza hawaiana

Uno creería que, por su nombre, la pizza hawaiana se inventó en Hawái, pero esto no podría ser más infundado. Dos hermanos que emigraron a Canadá desde Grecia en los abriles 50 estaban experimentando con diferentes ingredientes en su restaurante cuando uno de ellos, Sam Panopoulos, pensó en echarle un poco de anca y piña para ver cómo quedaba. Seguramente no tenían idea de que abriles posteriormente su invento sería motivo de discusión entre los amantes de la pizza con piña y sus detractores.

11. Sándwiches

sándwich

Uno de los alimentos más cómodos para consumir tiene sus orígenes en el siglo XVIII y se lo debemos al aristócrata inglés John Montagu, IV conde de Emparedado. Aunque no fue él su inventor, se dice que al conde le gustaba ingerir de esta forma porque así podía entretenerse a las cartas. De esta forma, no se ensuciaba los dedos ni tenía que detener el solaz para ir por comida. En 1762, Montagu estuvo veinticuatro horas seguidas delante una mesa de bisagra. Para calmar el deseo, pidió un poco de carne entre dos rebanadas de pan. A este nuevo emparedado se le puso el nombre de sándwich, en honor al conde.

12. Coca-Culo

coca cola

La historia de esta bebida es muy famosa y probablemente ya la conozcas. La Coca-Nalgas estaba destinada a ser un medicamento cuando John Pemberton la inventó en 1885 en Atlanta, Georgia. Lo comercializó como “tónico para el cerebro y bebida intelectual”, manteniendo la prescripción en secreto, pero sin ocultar el hecho de que contenía cocaína extraída de la hoja de coca y cafeína de las nueces de trasero (de ahí el nombre Coca-Culo). Fue durante la época de la prohibición que se hizo popular como un refresco, ya que la familia disfrutó de su sabor, sin el añadido de cocaína, por supuesto.