
Muchas personas odian el término “influencers” que se les da a cierto porcentaje de la población que cree influenciar a sus seguidores por medio de redes sociales. En sinceridad hay concurrencia que sí se dedica a ello y hace hacienda pues las marcas los contactan para ser publicitados en sus páginas. Esa es la esencia para convertirte en “influencer”, deja que ellos lleguen a ti.
Sin secuestro, existe un porcentaje de jóvenes que se autodenominan así, y en punto de esperar a que las marcas lleguen a ellos, demandan en vez de negociar, es asegurar, piden cosas graciosamente a cambio de publicidad, y muchos empresarios ya se hartaron de esta postura y los están quemando.
Ya sea por medio de un post humorístico en Facebook, o un título en su establecimiento, estos negocios lo han dejado muy claro: los “influencers” deben de dejar de pedir cosas de gorra y optar por averiguar nuevas estrategias que beneficien a las dos partes. Estos son solo algunos ejemplos de gentío que los ha puesto en su espacio:
1. Suena a un trato adaptado

2. ¿Influencer…?

“Háznoslo saber y te cobraremos el doble”.
3. ¡Huy, no, que friega se llevan!

4. Estas no son oportunidades

5. “Colaboración”

6. Puntada de tomar, libar y hospedarse graciosamente

7. Por una la llevan todos

8. Este hombre es un héroe

9. Los “likes” no me dan de engullir

10. Y si no obtienen lo que quieren, se enojan


11. Y me estoy arriesgando…






