12 Cosas que hacen todas las mamás, incluida la tuya; sí, la chancla también es parte de esto

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Existen frases y conductas que al parecer son transmitidas a todas las madres, coexistentes tras gestación, que se repiten de forma incesante. Tú las has vivido, y si le preguntas a tus amigos te dirán que les ha pasado exactamente lo mismo, y ahora tu esposa las repite con tus hijos. Aquí tienes 13 cosas que las mamás hacen y estamos seguros de que conoces cada una de ellas.

1. “Y si yo lo encuentro, ¿qué te hago?”

Cuántas veces te pasó que no sabías dónde dejaste tal o cual cosa, y cuando le decías a tu madre que no lo encontrabas lanzaba su célebre frase intimidatoria: “Si voy yo a buscarlo y lo encuentro, ¿qué te hago?”, que era como su forma de decirte que te esforzaras más en la búsqueda y lo encontraras por ti mismo, o de lo contrario sufrirías las consecuencias. Un clásico.

2. “Ya está lista la comida… Pon la mesa”

Cuando tu mamá decía que ya estaba repertorio la comida, tú y tus hermanos salían corriendo porque sabían que el primero en aparecer estaba condenado a poner la mesa y esa era su forma de atraparlos. Si eras hijo único o tenías demasiada deseo, ni modo, de todos modos te tocaba y sabías que ese llamado significaba tener que trabajar para poder obtener los alimentos.

3. “Te lo digo, y punto”

En cualquier controversia tu madre “siempre tenía la razón”, y si le preguntabas cuál era su argumento, si ya estaba harta de estar discutiendo, te decía: “Porque lo digo yo, y soy tu madre. Punto”, con lo que podías dar por terminado todo y ahorrarte cualquier cosa que pudieras proponer, pues frente a tal “razonamiento” ya era mejor darlo todo por perdido. Ni modo.

4. “Aquí lo tengo en mi bolso”

Si necesitabas poco, tu mamá siempre lo traía en su bolsa: un dulce para calmarte, medicina si te sentías mal, algún trebejo o poco más para entretenerte… En fin, cualquier cosa estaba ahí, incluidos obviamente los objetos de tu mamá, como su maquillaje y demás cosas, por lo que hasta ahora te sigues preguntando cómo es que lograba meter todo y cargarlo siempre.

5. “Así se dobla la ropa para no tener que plancharla”

Al parecer las madres desarrollan una astucia distinto para poder doblar enormes cantidades de ropa en cualquier circunstancia, como si fuera una información que se activara al momento de convertirse en mamás para poder persistir el orden y que tú siempre lucieras admisiblemente, aunque la verdad es que tú no eras muy arreglado con tus cosas y hasta el momento no sabes doblar ni una camiseta.

6. “Dile a tu papá”

Cuando tu madre no tenía ganas de discutir o, proporcionadamente, no quería ser responsable de tomar alguna audacia o darte permiso de ir a algún flanco, simplemente te decía: “Dile a tu papá”. Sin confiscación, allí de que esto solucionara poco para ti, lo complicaba más, porque al ir con tu padre te decía: “Dile a tu mamá”. ¿Cuántas veces te habrá sucedido poco así?

7. “Ya me entenderás cuando tengas tus hijos”

Esta es una de las frases que más repiten las madres y, sabes qué, resulta que al final terminas por entender muchas de sus conductas e incluso estas frases que en su momento te resultan absurdas, y lo que es más, empiezas a repetir muchas de ellas. Es un proceso cíclico, porque luego tú empezarás a decirle a tus hijos las mismas cosas, y así hasta el fin de los tiempos.

8. “Si te digo que este nunca va a cambiar”

Seguro que escuchaste muchas veces cómo tu madre decía cosas sobre ti, pero no se dirigía directamente contigo sino que lo hacía como si hablara con algún invisible, generalmente con el objetivo de enviarte alguna indirecta o, aceptablemente, de mandarte el mensaje pero como estaba tan enojada no quería ni hablarte. A ti ahora te da risa, pero en ese momento sentías miedo.

9. “Mientras vivas aquí, se hace lo que yo digo”

Este todavía es todo un clásico y con ello tu madre trataba de hacerte entender que existen reglas que se deben respetar, y que al momento en que fueras capaz de sobrevivir por ti mismo ya estarías despierto para hacer lo que te diera la anhelo, claro, sin lisiar a los demás ni a ti mismo. Ojalá que hayas aprendido aceptablemente la catequesis.

10. “Okey”

Durante varios minutos ves el mensaje de que tu mamá está escribiendo en WhatsApp, pero a posteriori de que pasa ese extenso tiempo solo recibes un “Ok”, cuando creías que te estaba dando toda una conferencia sobre algún tema a causa de cuanto tardó en escribir. Esto sucede varias veces por día, pero de todos modos sigues esperando a que escriba poco más por si se trata de poco importante.

11. “Ya lo dice el viejo y conocido refrán…”

A través de refranes y dichos trataba de que entendieras las cosas, aunque la verdad es que eso te confundía porque ni siquiera sabías de qué estaba hablando en ese momento, pero como suele ocurrir, poco a poco fuiste captando el sentido de todos ellos y de vez en cuando ya igualmente los aplicas, aunque igual, tus hijos no entienden ni media palabra de lo que les estás diciendo.

12. “¡Ahorita vas a ver! (Sonido de chanclazo volando)”

Seguro que de esto te acuerdas muy perfectamente, porque cuando ya tenías harta a tu mamá o definitivamente habías hecho alguna travesura que sobrepasaba la confín, de inmediato veías cómo volaba la poderosa chancla cerca de ti para corregir tu mala conducta. Varias generaciones crecieron con este método “educativo” que a la distancia no parece tan malo.