
A pesar de que la tino es el sentido al que le tenemos más confianza, si no de dónde nace el “ver para creer”, hay veces que nuestro cerebro y los luceros no se ponen de acuerdo y terminamos confundiendo cosas, como las que presentaremos en la futuro salón.
No todo lo que vemos es una existencia, pues muchas veces se trata de ilusiones ópticas que nuestro cerebro no logra entender a simple tino y que tenemos que poner mucha atención para adivinar lo que está sucediendo. Delante con las imágenes.
1. Gran peinado, bro
2. ¡Ayuda, me derrito!

3. Su cubrebocas es espléndido… Oh, no, aplazamiento…

4. Creo que el mar no huele tan acertadamente

5. ¿Me quieres ver la cara?

6. Ya se cansó de caminar a todos lados

7. Un pícaro con patitas chiquititas

8. Esta pupila necesita un exorcismo

9. ¡Hola!

10. ¿El micho volante?

11. Pensé que no tenía piernas

12. Preparado para dar un paseo

13. ¿Venderán aviones?

14. Este perro perdió la cabecera

15. Aunque usted no lo crea, en esta imagen hay un perro






