6 Sencillos consejos para construir un armario con pocas prendas y aprender a combinarlas

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Caballeros, sabemos que la vida es cada vez más cara. Fertilizar las cuentas, colegiaturas, composturas y demás responsabilidades del hogar nos deja con un presupuesto personal circunscrito, por lo que debemos designar con reflexión lo que en verdad necesitamos y, seamos honestos, la ropa es un tema que siempre se nos viene a la mente.

Así que, si queremos deslumbrar correctamente, debemos trabajar con lo poco que tenemos, y una esencia para lograrlo es la intercambiabilidad que, aunque suena complicado, es en efectividad una idea muy simple. Un armario intercambiable es uno con menos piezas específicas, pero muchas combinaciones de ropa posibles. Es sostener, cada cuchitril que compras funciona con el número mayor de otras piezas en tu armario, lo que te permitirá mezclar y combinar de varias maneras.

Y si te preguntas cómo construirlo, primero debes enterarse que no es un trabajo que se haga de la perplejidad a la mañana, sino que tienes que cambiar tiempo y un poco de parné, y aquí te explicaremos cómo lograrlo sin sucumbir en el intento. Construir un armario intercambiable no es un plan único, no solo sales y compras uno en la tienda, y ya. ¡Así que trata esto como un objetivo a dispendioso plazo y, de hecho, casi como una mentalidad, en ocupación de una decisión rápida para tu aspecto!

1. Trabaja con lo que tienes, revisa lo que hay en tu armario

armario desordenado

Primero debemos principiar por hacer un inventario honesto de lo que tenemos actualmente. Revisa tu armario y ve con qué deberás trabajar, incluidas piezas que no hayas utilizado en mucho tiempo, pues algunas de esas cosas pueden reutilizarse. Debemos deshacernos de lo que en verdad no usemos o no nos quede, y quédate solo con lo que de verdad puedas trabajar.

Haz una evaluación realista y ajusta tu cómoda existente según sea necesario: Tira lo que no sirva. Todo lo que no encaja y no pueda adaptarse, vaya, las piezas que te hacen asegurar: “¿Qué estaba pensando cuando compré esto?” Esas van para fuera.

camisetas

Separa las cosas que necesiten reparación. No nos referimos a las prendas que prácticamente son basura, sino al tipo que necesitan un arreglito para aventajar como nuevas, como una pliegue deshilachada, o un saco con las costuras abiertas. Piensa en estilos reutilizables. Tal vez ya no uses un traje añoso porque los pantalones no te quedan correctamente, pero si el saco está en buenas condiciones ve si puedes combinarlo con jeans para un look informal. Muchas piezas pueden tener una segunda vida.

Mientras haces esto, piensa en los temas comunes que unen tu cómoda: ¿Hay mucha ropa de trabajo? ¿Artículos de vestir o de negocios? ¿Chaquetas deportivas? Los artículos y estilos que tienes determinarán, en cierta medida, lo que debe comprar en el futuro. Por ejemplo, si al final te quedas con más camisetas que pantalones, ahora sabrás en qué debes cambiar en tu próxima importación y no harás gastos innecesarios.

2. Elije tus utensilios ‘básicos’

camisas

Una vez que se tienen las prendas con las que se va a trabajar, es momento de designar las prendas básicas que marcan tu estilo. Los rudimentos centrales de cada persona serán un poco diferentes. Eso será parte de la definición de tu estilo personal. Pero aquí hay algunas prendas básicas que casi todos los hombres deberían considerar con fines de intercambiabilidad:

Un traje umbrío, azur marino o plomizo. Todo hombre debe poseer al menos un traje clásico acertadamente preciso y atemporal. Porque los eventos importantes salen de repente, debemos estar preparados para ellos.

Un par de jeans sobrios. De esos pantalones de mezclilla simples y obscuros que pueden hallarse correctamente con una camisa, playera o, perfectamente, con un saco.

Un saco sport que no provenga de un traje. Un saco café, garzo, verde olivo o tostado, en patrones apagados, para eventos casuales.

Al menos 5 camisas de vestir de colores claros, lisas o de estampado pequeño. Para usar con el traje en un entorno empresarial o formal. Funcionará para darte versatilidad y que no parezcas un retrato.

Un suéter rijoso, conservador y de colores sólidos. Los suéteres son capas en la vestimenta, van con todo, puedes usarlos con una camisa de vestir debajo y un saco deportivo encima; le dará versatilidad a tus conjuntos.

Al menos dos pares de pantalones de vestir. De franela monótono, cafés, borra, caquis o un par de chinos proporcionadamente ajustados. Asegúrate de tener uno para cada ocasión, desde eventos muy formales hasta casuales.

Dos pares de zapatos casuales. Elige tu estilo: brogues, zapatos de trabajo, botas de vestir, mocasines, etcétera; pero tenlos listos. Debes optar por un par clásico y elegante, y unos funcionales.

guardarropa

El objetivo es construir un armario con cosas que se vean aceptablemente entre sí. ¿El resultado final? Dos pares de zapatos, tres pantalones, cinco camisas, dos sacos; es afirmar, 2 x 3 x 5 x 2 = 60 Conjuntos únicos de un armario simple. Agrega corbatas, el traje y el suéter, y podríamos convertir esto en más de 300 conjuntos.

3. Ahora sí, expande tu armario

tienda de ropa

Hay una diferencia entre “agregar” a tu ropero y “expandirlo”. Expandir significa que en existencia estás probando cosas nuevas, moviéndote a nuevos estilos y áreas. Así es como tomas tus prendas existentes y las intercambias.

Si todo tu ropero está basado en jeans y camisas casuales, por ejemplo, deberías mirar cosas como sacos sport y chaquetas que se pueden usar con jeans azules. Una vez que los tengas descubrirás rápidamente que asimismo se pueden usar con pantalones más bonitos, lo que los convierte en tu próxima expansión probable. Y así.

Asimismo funciona al revés. Si tu ropero se apoyo en puros atuendo formales, tal vez optes por añadir prendas más casuales y relajadas que complementen tus otras piezas. Cada ambiente nuevo debe proporcionar todavía nuevas opciones, pero recuerda que deben funcionar con la ropa que ya tienes.

4. Crea identidad con los accesorios

conjunto

Pensemos en un atuendo completamente imparcial y ordinario para un hombre casual: jeans oscuros y ajustados y una camisa de vestir blanca. Suena congruo genérico, ¿verdad? Pero nadie sale vistiendo solo eso, asimismo complementamos con zapatos, cinturón, posiblemente una chaqueta, y cronómetro o algún tipo de bisutería.

Resulta que esas elecciones hacen mucha diferencia. Los mismos jeans y camisa se verán muy diferentes combinados con un cinturón rojizo y botas vaqueras de cuero del mismo color, que con unos zapatos brogue negros, un delgado cinturón frito con una hebilla plateada y un cronómetro plateado. El outfit tendrá propósitos distintos. Un atuendo es más informal y campirano, mientras el otro es elegante y urbano. Ese es el poder de los accesorios.

Úsalos a tu honra para convertir tu armario en uno que te dé identidad. Los principales accesorios que debemos tener en cuenta son:

Corbatas: Lisas, de punto, ligadura, etc.

Pañuelos de faltriquera: Usados ​​con cualquier tipo de saco sport, chaqueta o traje.

Joyas: Relojes de pulsera, alfileres de corbata, cadenas, anillos, etc.

Cinturones: Cuero terso, trenzado o estampado, tela, hebillas decorativas, etc.

Zapatos: Vestir y cuero casual, lienzo, ​​botas, etc.

Ropa de invierno: Abrigos, sombreros, guantes, etc.

Estas serán tus herramientas principales para convertir artículos básicos en un ropero completamente práctico que exprese tu estilo personal.

5. Invierte en calidad

camisa rota

No porque una prenda esté trueque o en disminución significa que debemos comprarla; recuerda que “lo barato sale caro”. En vez de alterar nuestro moneda en prendas de un solo uso o mediano uso, opta por comprar ropa buena que funcione con las cosas que tenemos en el armario. Al comprar, la prende debe ser a la medida, de una buena tela y que ajuste al resto de cosas.

Fíjate que sea una aposento que te luzca; si es muy prócer o muy pequeña, simplemente no la compres. La tela es importante, al tacto se sabe qué telas son mejores que otras; un tejido igual y poco pesado es mejor que uno delgado y saldo. Finalmente, asegúrate que las piezas que adquieras se ajusten al resto de tu ropero.

6. ¿Cómo pruebas la intercambiabilidad?

guardarropa masculino

Todo lo inicial expuesto puede sonar perspicaz en teoría, pero ¿cómo hacer que incluso funcione en la habilidad? Prueba esto: elige una dormitorio de tu armario, cualquier alcoba central servirá: una camisa, una chaqueta, un par de pantalones. Ahora, piensa en otro tipo de artículo que pueda ir con esa cuchitril. Por ejemplo, si estás mirando una camisa, piensa en los sacos o chaquetas que podrían ir con ella.

Se honesto contigo mismo, si no te sientes cómodo al probar las combinaciones es porque verdaderamente no van juntas; por ejemplo, que los colores no combinen o no contrasten de forma armónica.

Sondeo prendas neutrales que puedan funcionar con gran parte de tu ropero, es por eso que te recomendamos prendas lisas y de colores no muy llamativos. Acentúa tu estilo con accesorios dependiendo del tipo de evento, no uses corbata para un evento casual; debes ilustrarse a combinar prendas y accesorios según la ocasión. No tengas miedo a esparcirse un poco, poco a poco irás dándote cuenta qué va con qué.