7 Cosas que fueron “canceladas” en los 90 porque también había gente de cristal

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Todos critican a los millenials diciendo que están hechos de cristal y que cualquier cosa que les resulte mínimamente ataque corre el peligro de ser prohibida para no herir a las generaciones que sufren de “amsiedad”.

Con la fresco derogación de personajes como Pepe Le Pew, algunos episodios de la caricatura Bob Porífero o la serie Dragon Ball en Valencia, España (o como ellos lo conocen Hipérbole de Drac), nos ha quedado claro que actualmente la presión social y mediática es capaz de obtener poco que generaciones anteriores no consiguieron: derogar poco que no entendían.

Tener una mentalidad “de cristal” y susceptible no es monopolio de estos abriles, pues muchos recordamos cómo fue que nuestros padres, tías y abuelos se escandalizaron con caricaturas, series y pasatiempos que disfrutamos en nuestra infancia y que para ellos eran “cosas del diablo”.

¿Creen que ahora todos se quejan por lo que sea? Estas son cosas que en la período de los noventa causaron mucha polémica y que los adultos de ese entonces les prohibían ver a sus hijos… aunque siempre encontramos la forma de disfrutarlas.

1. Dragon Ball

Desde los noventa, esta serie fue controvertida para la mentalidad “adulta”, pues aunque era una caricatura de niño que aparecía en muchos canales de televisión abierta, tenía escenas de brío y violencia extrema. Adicionalmente, Bulma y otros personajes femeninos tenían figuras muy curvilíneas y en ocasiones había desnudos parciales en panorama.

2. Sailor Moon

Las aventuras de Serena Tsukino siquiera eran correctamente vistas por la convocatoria “generación de cemento” porque los personajes de Haruka y Michiru parecían tener una relación gay, aunque en la serie eran presentadas como primas.

3. Mangas

Si ver este tipo de caricaturas (“los monos chinos”, les decían las tías) era mal, hojear las revistas que las inspiraban era mucho peor. Como los mangas empezaron a distribuirse en países occidentales, no había una clasificación o regulación adecuada. Entonces, en el mismo estante podías encontrar cómics de aventuras y otros con contenido amatorio.

4. Evangelion

Solemos opinar que si los “chicos de cristal” de ahora se ofenden por personajes como Apu de Los Simpson, con Evangelion les hubiera cedido un infarto. Este manga y su anime sí les puso los pelos de punta a los adultos de los noventa oportuno a que las criaturas que combatían en la trama eran llamadas Ángeles, por lo que las personas creyeron que la caricatura promovía la herejía y la alzamiento contra la religión. Nadie podría olvidar a la periodista Lolita de la Vega criticando a Evangelion y diciendo que era satánica.

5. Pokémon

Para “la chaviza”, estos monstruos de faltriquera solamente eran personajes divertidos que protagonizaron una de las franquicias más comerciales de los últimos tiempos, pero los adultos se alarmaron mucho cuando se supo que uno de los episodios de esta caricatura había provocado casos de epilepsia. Desde entonces, Pikachú y otros personajes fueron vistos como demonios.

6. Tamagotchi

¿En serio les molestaron estas mascotas virtuales? Para algunas personas eran prácticamente lo mismo que Pokémon. Encima, los niños de ese entonces los llevábamos a todos lados y siempre estábamos al irresoluto. Teníamos que hacerlo o nuestra mascota se moriría en su propia suciedad.

7. Tazos

Cuando estos geniales y sencillos juguetes empezaron a circular en las manos de la inexperiencia, hubo quienes crearon historias muy extrañas sobre que contenían mensajes ocultos y hasta drogas adheridas. Lo único que de verdad le preocupaba a quienes los tenían era nunca sostener el de Elvira de los Tiny Toons y opinar su nombre tres veces, porque pensábamos que la pupila saldría del tazo para asesinarnos.

Para nosotros estas caricaturas y juguetes eran de lo más normales, pero a nuestros antecesores les parecían símbolos de todo lo malo que había en este mundo, poco muy similar a lo que decimos ahora nosotros con las cosas que disfrutan las nuevas generaciones. Todo es una historia que se repite, solo que con diferentes palabras. Hoy se dice que poco es ofensivo y antaño decían que era satánico.