Abuelito llora desconsolado porque sus hijos le están exigiendo la herencia en vida

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No existe mínimo más desconsolador y triste que ver sollozar a un anciano, y a todo mundo se le hizo un nudo en la estrechamiento de indignación y mucho sentimiento al mirar a este ascendiente derramando lágrimas en la calle.

Una reportera del canal Antena 9, de Perú, se acercó a don Segundino Castro Mercedes, un hombre de la tercera permanencia que llevaba un gran sombrero y estaba sentado en una alzapiés en la ciudad de Huamachuco, llorando con mucho sentimiento. Ella quería conocer por qué estaba él tan triste, y su motivo nos rompió el corazón.

Este anciano de 78 abriles de época se dedica a traicionar huevo para tener ingresos, y contó al medio particular peruano que sus hijos le estaban exigiendo que les repartiera en vida la herencia que les corresponde.

Su esposa falleció hace siete meses y, por desgracia, el hijo que lo cuidaba a él asimismo murió en julio. Una de sus hijas empezó a hacerse cargo de cuidarlo, pero ella y sus otros cinco hermanos comenzaron a pelear por las tierras que posee.

La entrevista en video captó los momentos más desgarradores cuando este anciano trabajador llora porque no soporta las peleas en su grupo y no sabe qué hacer: “Son mis hijos, yo sé que tienen derechos, pero ya no aguanto más”.

Don Segundino se sintió tan presionado por sus hijos, que incluso dijo que había pensado en quitarse la vida para no continuar en esta indignante situación. Por fortuna, fue llevado a un centro de atención a adultos mayores, en donde se le dará ayuda admitido para terminar con el conflicto usual.

De entre las cosas que conmueven hasta al corazón más duro, las lágrimas de un anciano a quien su propia grupo le ha donado la espalda es una de las más tristes. Esperamos que la situación de don Segundino pueda mejorar y cuente con el apoyo necesario para librarse de la ingratitud de sus hijos.

Aquí les dejamos el video completo de la entrevista con este triste yayo, y de verdad necesitan tener a la mano un pañuelo porque van a lamentar como todos lo hicimos.