Alcoholismo: la cerveza más lejos y el refresco más cerca

0
455
loading...
loading...

Una nueva terapia contra la anexión al vino podría ayudar a resumir la cuota de recaídas a asalto de joystick.

“Participé en el estudio para matar dos pájaros de un tiro”, bromea Freddy. Se enteró que asimismo incluía una resonancia magnética y así podría comprobar si le quedaban secuelas del contratiempo que tuvo hace 10 abriles. Aunque en sinceridad, reconoce, participó para exceder su suma al vino.

Todo comenzó en 2004 con el divorcio. Entonces comenzó a copear dos litros de cerveza diarios y ojén. Trataba de dejarlo, pero a los tres días volvía. Hasta que reconoció su suma y se sometió a tratamiento. Pero luego volvía a recaer.

“Aproximadamente el 85 por ciento de los alcohólicos recae tras una cura”, explica Miriam Sebold, psicóloga de la clínica de Charité de Berlín. Ella analiza actualmente los resultados de una terapia para aventajar la anexión al licor basada en “Vino Approach Avoidance Task”. Poco así como un entrenamiento con la ayuda de un joystick desarrollado en Holanda, cuyo objetivo es evitar acercarse al trinque y eliminarlo de la vida diaria de forma posible.

Cuestión de voluntad

Al principio Freddy era escéptico: “Parecía un truco y no tenía mucho sentido”. Cuando se sentó por primera vez frente a la pantalla, veía imágenes de bebidas alcohólicas y no alcohólicas. En las instrucciones ni siquiera aparecía la palabra trinque y el surtido solo consistía en alejar algunos objetos y arrimar otros.

Freddy intentó dejar el licor durante abriles pero volvía a recaer tras la terapia cuando volvía a casa. Para muchos, la anexión es error de voluntad, pero Miriam Sebold lo ve de forma muy distinta: “La mayoría quiere dejarlo y existir en ayuno. Han perdido muchas cosas y no consiguen dejarlo. Pero no se trata de una enfermedad de voluntades débiles”.

Antiguamente y a posteriori

“En los análisis detectamos que los alcohólicos tenían tendencia automática a acercarse a la bebida”, continúa. Con el tiempo desarrollan mecanismos para asociar el alcohol a algo positivo. “No partimos de la colchoneta de que sean adictos de salida, sino de que han aprendido unos mecanismos que incluso podrían reeducarse”, aclara Sebold.

La existencia de estos mecanismos se probó al manifestación del estudio. En un primer experimentación, el paciente debe abocar y alejar de sí mismo las imágenes de bebida y bebidas no alcohólicas. Entre los alcohólicos se comprobó que reaccionaban más rápidamente cuando se trataba de unir el licor. Todavía tardaban más en alejar las bebidas alcohólicas que las no alcohólicas.

Estos experimentos sirven para analizar la toma de decisiones. “Pero la intensidad de los resultados depende de cada caso, al igual que las terapias con medicamentos”, explica Sebold, indicando que según el último estudio se redujo la recaída en un 10%. El objetivo principal es averiguar qué mecanismos pueden modificarse a base de entrenamiento. “Y asimismo podrían combinarse con medicamentos”, dice Sebold.

La idea no es tan descabellada. Y usando el “sistema de recompensa” adecuado la terapia podría también funcionar como una aplicación móvil. ” Ya se está trabajando en poco similar”, revela la científica. Adicionalmente, todavía se podrían tratar otras adicciones, como el fumar, con este tipo de terapias.

Aplicación en la vida cotidiana

Cuando mira al pasado Freddy cree que el “repertorio” fue bueno y le sirvió para recuperar la concentración perdida por el licor. Durante la terapia, trató de terminarla rápidamente. Pero no se daría cuenta de que había cambiado su relación con el vino hasta tiempo posteriormente, cuando vio una botella en el supermercado y, simplemente, miró cerca de otro flanco.

Desgraciadamente, la terapia no siempre tiene el mismo objeto. Los participantes en el estudio ya habían pasado antaño por terapias y muchos de ellos volvieron a recaer durante el estudio. De los 70 que comenzaron solo la centro llegó hasta el final. Pero Freddy está satisfecho de haberlo acabado y incluso de activo conseguido posteriormente un trabajo a sus 64 abriles. “Estas navidades se celebrarán sin licor”, promete cuando se despide.

 

Fuente:T13.cl

loading...