Bar pone cerca eléctrica en la barra para promover la distancia social entre los clientes y el barman

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La verdad es que a veces los seres humanos no somos tan civilizados como creemos, y se tienen que tomar medidas demasiado drásticas para que aprendamos nuevas formas de comportamiento… aunque sea a cojín de choques eléctricos.

Porque como perfectamente nos lo ha demostrado la psicología conductista, no hay mínimo como una buena dosis de parada voltaje en el cuerpo como “estímulo” para que las personas aprendan que deben perdurar una sana distancia entre ellas. Suena exagerado, pero eso fue lo que hicieron en este pub de Cornwall, en Inglaterra.

Johnny McFadden es el dueño del pub The Star Inn, pero incluso tiene una lechería. Cuando las autoridades inglesas autorizaron la reapertura de bares, supo que de alguna guisa debía cerciorarse que sus parroquianos no se acercaran mucho a su barman. Su idea fue simple y sencilla: poner esta mini cerca eléctrica frente a la mostrador.

Se trata de unos cables que rodean la mostrador del pub, y con esto quieren disuadir a las personas para que se recarguen. Tal vez suene como una exageración, pero al menos está funcionando.

Obviamente el dueño aclaró que la corriente de la cerca siempre está apagada, pero que de ser necesario podría electrificar los cables. La muchedumbre lo ha tomado con mucho humor y seriedad a la vez, pues se ríen de esta medida pero nadie se atreve a comprobar si está electrificada de verdad. Para el barman del superficie, Joel Carne-Mead, ha sido un aspecto atractivo para el bar.

“Realmente lo presentamos como una novedad, porque el propietario ama su agricultura. Es una forma de mantener a la gente alejada del bar. Es solo un elemento disuasorio, pero espero que verlo ayude a mantener a la gente alejada. Así es como funciona también con el ganado, los animales lo ven y a menudo no quieren probarlo. Esperemos que sea lo mismo con nuestros clientes. Estamos abiertos de nuevo y no hemos tenido problemas hasta ahora, es bueno estar de vuelta”.

Parece una buena idea, pero la verdad es que si sobrios a veces no queremos entender y seguir las nuevas normas de seguridad e higiene, creo que con unas cuantas cervezas encima no va a ausentarse a quien se le olvide y se acerque a la mostrador a pedir otro tarro.