Cabeza de oveja, el pez que tiene dientes humanos y es algo grotesco pero delicioso, según los pescadores

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El reino animal siempre nos sorprende con la inteligencia y las formas tan variadas de sus criaturas, en distinto la fauna escuadra, pues cada día parece que el hombre puede ir más allá en las profundidades del mar y encontrarse con extraños seres nunca antiguamente vistos.

Sin bloqueo, no hay que bucear mucho en el mar para encontrar peces extraños, pues unos pescadores de Carolina del Meta se toparon con un pez provisto de una dentadura casi humana, lo que llamó la atención de muchas personas en redes, pero resulta que este pez conocido como inicio de oveja no es tan extraño como pensaríamos a primera audiencia.

Las fotografías del ejemplar impresionan porque el pez efectivamente cuenta con dientes incisivos en la parte delantero muy parecidos a los del ser humano. Encima, tiene tres hileras de molares en el interior de la boca, pero en verdad, este pez es muy aceptablemente conocido entre los pescadores principiantes y experimentados.

El Archosargus probatocephalus o pez capital de oveja es una especie que se halla en el océano Atlántico y que cada año migra desde Estados Unidos hasta Brasil. Encima, puede ser enfrentado en beocio densidad en Japón, Corea del Sur y China. Todavía es conocido como el pez convicto por su atún cuerpo rallado a la forma de los viejos uniformes carcelarios.

Este pez cuenta con estos dientes y molares porque se alimenta de crustáceos, ostras y almejas. Se encuentra plenamente dentado para estorbar a los acorazados animalillos que son su alimento y aunque la mordida de este pez es trituradora, es totalmente inofensiva para el ser humano.

A pesar de lo poco familiarizados que podamos estar con ellos, en sinceridad, los pescadores lo tienen muy aceptablemente identificado desde hace décadas. Adicionalmente, suele pescarse para consumo humano, pues su rica dieta en crustáceos le otorgan un sabor único a su carne, que los paladares más exigentes a veces buscan probar.

Este pez, que a primera traza creeríamos que se trata del producto de mutaciones radioactivas, es muy ordinario y actualmente no se encuentra en peligro de terminación, pero adecuado a su nuevo popularidad, se teme que pueda incrementarse su pesca, lo que sí podría afectar el número de su población. Así que si llegas a encontrártelo, sonríanse mutuamente y no se hagan daño.