Cambio su vida por completo tras dejar sus adicciones; ahora es un hombre nuevo

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El consumo excesivo de drogas causa un tremendo daño en la vida de las personas en cualquier ámbito, y por supuesto que en el aspecto físico hay una transformación total al perder kilos, dientes y rizo, entre otras cosas… Pero cuando el consumidor se empieza a rehabilitar, vuelve a surgir esa persona que solía ser… si es que no hay algún daño irreversible.

Ese novato que ves en la foto es Travis Robinson, residente de California, quien ya tenía varios abriles con una musculoso anexión a los opiáceos y otras sustancias que poco a poco habían minado su vida, hasta que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y decidió que era momento de detener.

Por fortuna tuvo ese momento de conciencia y el apoyo de más muchedumbre para entrar en un periodo de rehabilitación, pues existen millones de consumidores de drogas que ni siquiera intentarán rehabilitarse y las consecuencias serán, en una buena parte de los casos, irreversibles.

Luego de casi 750 días de no consumir, Travis compartió imágenes de cómo ha cambiado y lo admisiblemente que se siente, lo que ha servido de aliento para otros jóvenes que siguen atorados en la suma, y es que no es falta sencillo poder salir de ella, pues se requiere de mucha fortaleza y de una buena gurú para conseguirlo.

Una vez que vi a todos mis amigos de mi antigüedad comenzar a graduarse de la universidad y cosas así, me hizo advertir como un perdedor, así que necesitaba cambiar. Me puse en rehabilitación en San Juan Capistrano durante aproximadamente un año y medio, y desde entonces no he tocado las drogas.

El alucinación sobrio es extremadamente duro, los retiros me hicieron observar que iba a sucumbir y quería dejar la rehabilitación durante los primeros seis meses. Estaba tan en contra de quedarme allí, solo quería ir a casa y hacerlo yo mismo, pero en ese momento no era capaz de hacerlo. Así que escuché a mis consejeros en rehabilitación y me quedé.

—Travis Robinson

Mi vida hoy es conveniente buena. Diría que ahora tengo una vida ‘común’, trabajo seis días a la semana y suscripción mis facturas, hablo con amigos y hago streaming en Twitch. Hago trabajo ambiental, rehabilitación de aguas subterráneas, tratamiento de aguas pluviales y filtración de canción y agua para hospitales, escuelas, pequeñas empresas, etc.

No comencé a notar un cambio positivo en mi vida hasta que dejé de flanco mis deseos y evacuación, y tuve un mentor que ya tenía experiencia significativa en sobriedad, y escuché todo lo que me dijeron que hiciera. El mejor consejo que me dieron fue: ‘No sabes nulo. Nunca has estado sobrio antiguamente. Así que tómate un segundo para pensar que tal vez cualquiera sabe más que tú sobre esto’. Sé que puede sonar duro y cruel, pero todo es un coito, aunque duro. Porque si no se preocuparan por mí, no se tomarían el tiempo de su día para ayudarme.

—Travis Robinson

De ser un “muerto”, como él mismo se definía, ahora es un nuevo que de nueva cuenta tiene sueños, aspiraciones y que es capaz de enfrentarse a la vida sin acudir a las drogas, lo que es un enorme paso para poder reencontrarse consigo mismo y trastear por nuevos caminos, más sanos y de anciano provecho para su existencia.