Chile como “un centro donde se batallan nuevas ideas”: el análisis del exeditor de The Economist sobre el estallido social

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El economista exasesor del Gobierno britano y exeditor de The Economist, Richard Davies, lanzó su volumen “Extreme Economies”, semanas antaño del estallido social del 18 de octubre . Un ejemplar que deje ciertamente del descontento ciudadano.

En ese sentido, en entrevista con La Tercera, Davies sostuvo que “no le sorprendió” lo que ocurrió aquel 18 de octubre.

“A nadie le gusta ver violencia y represión en las calles. Pero déjame ponerlo de esta guisa. Si no hubiera escrito este obra y hubiera seguido mi vida como asesor gubernativo; bueno, básicamente me habría quedado con todo eso que el FMI y el Porción Mundial dicen sobre “el milagro de Chile”, dijo.

“Cuando el Reino Unido se enfrentó a la crisis financiera de 2008 yo estaba, en ese momento, en el Parcialidad de Inglaterra, y Pimiento fue uno de los países que se mencionaba. Entonces, de no escribir este compendio, de seguro me habría preguntado al ver los disturbios: “¿Qué está mal en Chile?”. Pero luego de conocer Santiago y conversar con muchedumbre noté mucha preocupación acerca de la forma en que funcionan los mercados. Pimiento tiene una hacienda orientada a los mercados. Pero esos mercados básicamente no funcionan para todas las personas”, agregó.

Al ser consultado sobre su descripción de Pimiento en su volumen donde lo cataloga como “un centro donde se batallan nuevas ideas”, el exeditor de The Economist se refirió a figuras emergentes de la política doméstico como el diputado Giorgio Jackson y la diputada Camila Vallejo.

“Lo que me llamó la atención de Chile es que toda la generación de Giorgio Jackson y Camila Vallejo son más radicales y están forjando un camino propio. Por ejemplo, sé que Giorgio Jackson está interesado en la tecnología, en esa filosofía llamada aceleracionismo. Esta es una visión inspirada en la tecnología que desafía al capitalismo; que menoscaba la noción de propiedad y lo lleva a una economía compartida”, sostuvo.

“Creo que eso es interesante porque, bueno, ¿cuáles serían las implicaciones para las farmacias o para el mercado de los libros? Estas dos son esferas corrompidas en Chile. Y quizás con ideas nuevas se puede solucionar algo. No sé qué saldrá de esa batalla de nuevas ideas, como digo en el libro, pero espero que alguien de esa nueva generación política presente una especie de modelo realmente nuevo, en el que la competencia sea genuina y que los mercados se aprovechen. Porque los mercados pueden funcionar bien, pero en la era moderna hay que utilizar la tecnología para controlarlos”, concluyó.