
La Cojín Concordia es un centro de investigación astronómica que se encuentra en la Antártida, a 400 kilómetros de cualquier población, bajo condiciones climáticas extremas y es ahí donde habitan unos cuantos investigadores.
Entre ellos está Cyprien Verseux, quien a través de redes sociales ha compartido una parte de sus experiencias, sobre todo, de lo complicado que es intentar tener un desayuno al extranjero de la cojín.
Este investigador explica a través de imágenes cómo es la vida en este espacio tan remoto, donde no convive más que con el resto de compañeros de la colchoneta, la medio del año está a oscuras y donde las temperaturas pueden alcanzar hasta los 70 grados bajo cero, por lo que al salir, de inmediato sucede un proceso de congelación:

Al menos se puede cubrir un poco para evitar congelarse, pero se empezó a sugerir qué sucedería si un día quisiera hacer un pic nic en plena cocaína, para tomar su desayuno, y esto es lo que ocurrió:

A esto lo llamó “un desayuno balanceado”, y vaya que sí, pues la miel se congeló por el intenso frío. Y hay más…
Raclette à #ConcordiaStation.
Crédits : @CPossnig et @CyprienVerseux.
© #PNRA – @ItaliAntartide / #IPEV / @[email protected]#DC14 #Antarctique pic.twitter.com/WdC4nj0dDg— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) October 7, 2018
Un pinrel fundido que es capaz de sostener el paila donde fue cocinado. Esto no se ve todos los días. Solo en la Antártida.
Nutellart, ou : même le goûter n'est pas évident à prendre sur le toit de #ConcordiaStation.
Crédits : @CPossnig et @CyprienVerseux. © #PNRA (@ItaliAntartide)/#IPEV/@esa#Antarctique #DC14 @NutellaFR pic.twitter.com/QB5xt1Avo5
— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) October 4, 2018
Esa Nutella ahora puede romperte los dientes… ¿Y qué tal si mejor quisieras engullir un buen plato de pasta?
Je m'en doutais, que déjeuner sur le toit n'était pas une bonne idée.
Photo par Carmen Possnig, © @ESA / #PNRA / #IPEV#ConcordiaStation #Antarctique #DC14 @ItaliAntartide pic.twitter.com/67Y0aWEDSI
— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) October 1, 2018
¡Irrealizable! Las condiciones de frío y rumbo hacen que casi cualquier cosa se congele de inmediato, por ejemplo, unos deliciosos huevos para el desayuno:
Spiegeleier nach Art des Hauses in #ConcordiaStation.
Foto von @CyprienVerseux und Carmen Possnig, © @ESA / #PNRA / #IPEV #Antarktis #DC14 @ItaliAntartide pic.twitter.com/WxkuzHZxMD
— Carmen Possnig (@CPossnig) October 3, 2018
Casi en el momento en que se exponen al clima sucede el congelamiento y adiós desayuno…
Tentative (ratée) d'œufs brouillés à #ConcordiaStation.
Crédits : @CPossnig et @CyprienVerseux. © #PNRA (@ItaliAntartide) / #IPEV / @esa#Antarctique #DC14 pic.twitter.com/eJbBhKEz40
— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) October 3, 2018
¿Y qué sucedería si arrojas un poco de agua hirviendo al meteorismo? Esto:
Jet d'eau bouillante dans un air en-dessous des -70°C. Psssssschhhht !
Photo par Carmen Possnig, © #IPEV / #PNRA – @ItaliAntartide / @esa #ConcordiaStation #DC14 pic.twitter.com/5Wb23zwpzd— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) September 5, 2018
Así que hay que olvidar los desayunos fuera; ni platicar. Muchos se preguntarán por qué un reunión de personas quisiera estar durante varios meses en este oficio…
Ligera, porque este sitio remoto ofrece vistas como esta:
Portrait pris par mon coéquipier Ámbito B. au coeur de la nuit polaire, pendant une aurore australe.#Antarctique #IPEV #PNRA #DC14 @ItaliAntartide pic.twitter.com/xy2aLrbL5Z
— Cyprien Verseux (@CyprienVerseux) September 3, 2018





