Científicos e investigadores envían amplia batería de propuestas a Piñera para “evitar una catástrofe debido al COVID-19”

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Gonzalo Bacigalupe, purista y máster en Vigor Pública de la Universidad de Harvard, planteó una dramática efectividad respecto al panorama flagrante de Pimiento frente a la pandemia de coronavirus. A través de una columna y titulada “Chile y COVID-19: partimos de cero”, fustigó que el Gobierno se asesoró por investigadores en inteligencia industrial “sin calle” y “sin entender nuestra idiosincrasia”.

“No aprendieron de lo que había sucedido en países con culturas similares -relaciones sociales de mucha cercanía, alta desconfianza en la autoridad, saliendo de crisis políticas y sociales- como Italia y España”, dice el perito en la opinión publicada por La Segunda.

Adecuado a la razón expuesta, el colegial inmediato a otros 30 investigadores, decidieron mandar una carta abierta al Presidente de la República para que se tomen medidas y evitar que esto sea “una catástrofe”.

Propuestas para evitar una catástrofe por COVID-19

Los firmantes, entre los que se encuentra la Sociedad Chilena de Epidemiología, aseguran que la contención de la pandemia no puede estar basada en la cantidad de nuevos ventiladores mecánicos o camas disponibles. Aseguran que el robustecimiento del sistema hospitalario es importante y positivo para el país, pero se necesita con aprieto un cambio de logística que busque cortar la esclavitud de contagio y que incluya testeo masivo y sistemático, con un enfoque social amplio, integral, intersectorial e interdisciplinario, poniendo en el centro la protección y bienestar de la comunidad.

“La evidencia científica internacional es clara”, dicen, apuntando a que la almohadilla del enfrentamiento debe ser una organización oportuna y activa en testear, detectar, salir a despabilarse los casos, informar, trazar, aislar los contagios y realizar un seguimiento de todos.

“Esto debe acompañarse del aislamiento y cierre oportuno de ciudades o regiones, que pronto se verán saturadas por los altos niveles de contagio, para así evitar que no se repita la situación actual de la Región Metropolitana, donde se actuó tarde”, advierten.

Para conseguir una buena organización frente al virus, los investigadores recomiendan que se debe integrar a la Atención Primaria como eje central de esta logística, por tener situado ahí el manejo territorial con la comunidad, donde se debe incorporar cientos de trazadores distribuidos en todas las regiones de Pimiento, dedicados a investigar, hallar, identificar y avisar los casos.

“Estos trazadores serán clave para reducir contagios en el corto plazo, pero también en la labor de actuar rápidamente en la contención de microepidemias en los meses sucesivos, cuando pase la primera gran curva. Complementando el trabajo de los trazadores, se propone activar plataformas tecnológicas de salud digital para lograr esta meta”, explicaron.

Capacidad de testeos, licencias médicas, y residencias sanitarias

Los firmantes recalcan que uno de los utensilios prioritarios debe ser ampliar la capacidad de testeo que permita salir de los recintos de salubridad e ir en búsqueda de casos. Para esto, dicen, se requiere aumentar el número de test PCR y la capacidad de procesamiento de éstos, con el fin de someter los tiempos de aplazamiento de resultados y así acelerar la identificación de casos y su trazabilidad.

“Se debe garantizar el acceso a licencias médicas para trabajadores y trabajadoras formales, al momento de una sospecha clínica (casos sospechoso o probable), a la espera de confirmación o con antecedentes de contacto estrecho, sin necesidad de esperar por un resultado de una prueba diagnóstico-confirmatoria o una autorización por parte de la SEREMI”, comentan en la misiva.

Adicionalmente, a seso de los investigadores, es necesario potenciar una organización clara de residencias sanitarias, ya que la pandemia se ha extendido a lugares del país donde vive población en situación de vulnerabilidad social y aglomeración. En ese sentido, aseguran que diagnosticar no es suficiente.

“Se requiere que los pacientes que viven en esas condiciones sean enviados a una residencia, en la que puedan cumplir un aislamiento efectivo. Esto apenas se sospeche la enfermedad y sólo con indicación médica. No hacerlo, implica enviarlos a sus casas, aumentando el riesgo de contagio en su entorno”, enfatizaron.

Para los científicos, urge encima que las medidas de distanciamiento físico, aislamiento y cuarentenas masivas sean efectivas. Y para que ello ocurra, aseguran que es prioritario establecer medidas de orden social, logísticas y económicas que permitan que las restrictivas no lleven a la comunidad a indisponer la dilema entre salubridad o sustento.

“Hemos conocido que el 15% de las personas contagiadas con Covid-19 sale a trabajar por necesidad económica, según un estudio realizado por el Colegio Médico y la Universidad de Chile, exponiendo así al resto de la población a infectarse. Esto nos conmina a ser más proactivos y rápidos en mejorar la estrategia desarrollada en cuanto a medidas económicas”, cerraron.

Medidas sociales, autoridades locales, infancia y especie

Respecto a otras aristas expuestas por la pandemia, los investigadores proponen evaluar, primero, que las cajas con mercadería se reemplacen con subsidios directos a las familias que dependen de trabajadores independientes, que tienen personas desempleadas y que en universal vean mermado sus ingresos para asistir a fin de mes, por cumplir el confinamiento. Al mismo tiempo, piden avanzar en proyectos que evalúen la condonación del cuota de servicios básicos mientras dure la emergencia sanitaria y se entreguen subsidios para calefacción limpia que reduzcan el uso de soba.

“El gasto en medicamentos en Chile es uno de los más altos de América Latina. Por ende, parte de la ayuda económica directa debe ir en apoyo de la compra de fármacos, en especial, para niños, niñas y adolescentes con enfermedades crónicas, cuyos padres y madres se encuentran cesantes o sin posibilidad de trabajar por la cuarentena”, comentan.

A su razón es importante blindar la variedad territorial, los liderazgos y características propias de cada comunidad. Por eso es urgente que se establezca un programa de apoyo social para municipalidades, de forma tal que les permita ampliar su capacidad técnica, de diligencia, y transporte en el región. De esta forma aseguran que sería posible proyectar que las medidas restrictivas puedan ser cumplidas por la viejo parte de la población.

Sumado a estas medidas sociales, dicen que es necesario activar un plan de fiscalización más exacto que el flagrante que permita un eficaz cumplimiento de la cuarentena. Y recomiendan establecer un programa de apoyo social integral que permita a las personas extranjeras en situación irregular, entrar a los beneficios sociales del Estado, creando un Registro Temporal Humanitario incorporado en el Registro Social de Hogares.

“Es necesario comprender lo importante que es establecer lazos de confianza, para que extranjeros en la condición señalada, puedan acceder a este tipo de beneficios sin temor a ser deportados. Se debe trabajar en conjunto con las organizaciones sociales que ya han construido dicho vínculo”, agregaron.

Frente al trauma psicológico colectivo que significa una pandemia, recomiendan contar con una organización aún más sólido en sanidad mental para el presente, pero incluso para la post pandemia. Y, para monitorizar el impacto de la pandemia con enfoque de tipo, piden al Estado reforzar la disponibilidad de datos desagregados por sexo, elogiar estadísticas semanales sobre violencia de condición, reflejada en la violencia intrafamiliar acentuada por las condiciones actuales, animar las residencias para víctimas y capacitar al personal de la Atención Primaria de Vigor para ir en apoyo.

“Es un imperativo el acceso a salud en ciclo menstrual, sexual y reproductiva, y que el Ejecutivo ponga urgencia a Proyectos de Ley que aborden los desafíos de la maternidad, como el que promueve la extensión del post natal durante la pandemia”, detallaron.

Comunicación, información y transparencia

En el extremo punto -pero no menos importante- los firmantes dicen que se necesita establecer un detención en serie en materia de transparencia y entrada a la información, para lo cual se debiera involucrar al Consejo Doméstico para la Transparencia, la Contraloría Caudillo de la República, el Poder Asamblea, sociedades médicas, científicas y académicas para determinar un en serie en esta materia.

Dicen que lo que se requiere es el 100% de la transparencia de los datos desagregados correctamente anonimizados que actualmente registra el sistema Epivigila. Para esto, solicitan que de cada caso de coronavirus se haga apto con información más que detallada.

Encima, proponen que la organización comunicacional contenga mensajes claros, simples y de significación masivo, “evitando el lenguaje bélico, confrontacional y centralizado, que responsabiliza a las personas de la propagación del virus, estigmatiza a grupos específicos y profundiza la desconfianza entre los y las ciudadanas, y entre las personas, las autoridades y sus Instituciones. A su vez agudiza las problemáticas de salud mental en la población, al incrementar sus niveles de tensión”.

“Una estrategia social integral debe hacerse cargo de las externalidades de las decisiones que se contemplan en el plan, sin establecer en terceros la razón por lo cual alguna acción no obtiene los resultados esperados. Por el contrario, en esos casos lo que corresponde, especialmente en emergencia, es tomar las medidas correctivas necesarias”, señalaron.

Los firmantes solicitan a Piñera considerar sus propuestas de forma inmediata ya que, a su madurez, estamos frente a una emergencia país y es imperante “reactivar la estructura de gobernanza que nos ha permitido históricamente ser resilientes frente a los desastres”.

  • Vea la carta completa aquí.