Comandos de Provoste, Boric y Sichel confirman la política de Estado del Gobierno por la plataforma continental con Argentina

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El jueves 9 de septiembre, los representantes de Relaciones Exteriores (RR.EE.) de los comandos de algunos candidatos presidenciales se encontraron en un webinar realizado por la Fundación Chilena del Pacífico, donde abordaron distintas temáticas relativas al radio. En ese espacio, la encargada de RR.EE. del comando de Yasna Provoste, Paz Zárate, marcó de inmediato diferencias con la distribución del Presidente Sebastián Piñera, asegurando que «lo primero que vamos a hacer como Gobierno es adherirnos a Escazú». En el caso del representante de Sebastián Sichel, Guillermo Holzmann, planteó la posibilidad de «avanzar en términos de poder incorporar filtros a la inversión exógeno directa», pensando especialmente en lo que ha ocurrido con las inversiones de China en Pimiento. Al choque no asistió, «por problemas de memorándum», el equipo de Gabriel Boric, mientras que el equipo de José Antonio Kast apuntó a la idea de romper relaciones diplomáticas con Venezuela y Cuba, por principios de derechos humanos.

Un tema en el que transversalmente hay un acuerdo central es el de las divergencias por la plataforma continental con Argentina, como ocurre asiduamente en temáticas territoriales. Si aceptablemente el tema es pasado como un asunto de Estado, y donde se respalda al Gobierno y los límites planteados por Pimiento, hay matices entre los comandos presidenciales y todavía algunas diferencias sobre pronunciarse o no respecto a algunos aspectos de esta controversia. El Mostrador conversó con los representantes de las tres candidaturas que encabezan los sondeos presidenciales, acerca de cómo acometer un asunto que podría tumbarse al próximo Gobierno.

¿Es posible resolver esta diferencia solo con diálogo? ¿Harían poco dispar? Desde el comando de Provoste, Paz Zárate –abogada y experta en opción pacífica de controversias internacionales– sostuvo que «el tema de los límites de Pimiento es un tema de Estado. No puede estilarse para ganancias electorales». Enfatizó que, para solucionar dicha controversia, los dos países deben proceder sobre la almohadilla del Tratado de Paz y Amistad. «El país debe ceñirse a lo indicado en el Tratado de Paz y Amistad. Y ahí hay, como en muchos acuerdos de la misma naturaleza, una hilera de medios de decisión pacífica de controversias, que incluyen tanto la negociación directa como la adjudicación por vía de un tercero», señaló.

El comando de Gabriel Boric ha tenido una postura más acertadamente tímida, tratando de enmarcarse en el respaldo a una política de Estado. El senador Juan Ignacio Latorre, encargado de RR.EE. del comando, manifestó que, por ahora, la postura de dicha candidatura es más correctamente la de respaldar la política de Estado empujada por la presente Cancillería y la Dirección Doméstico de Fronteras y Límites del Estado de Pimiento (Difrol), adicionalmente del respaldo a un plan de acuerdo consentido unánimemente, que incluye: «Apoyar las acciones emprendidas por el Gobierno de Pimiento para hacer implicar sus derechos y confiamos en que Pimiento y Argentina demostrarán a la comunidad internacional que, mediante el diálogo, pueden solucionar toda diferencia que pueda surgir en el ámbito de sus relaciones como países vecinos que tienen una larga historia de cooperación y amistad. Asimismo, adentro del ámbito de la Comisión Parlamentaria Conjunta Argentino-Chilena, establecida en el Tratado de Maipú, invitamos a nuestros pares argentinos a dialogar sobre dicho asunto».

En esa itinerario, Latorre subrayó que es importante respaldar una política de Estado, que incluye «hacer un llamado a activar los mecanismos diplomáticos de diálogo, de cooperación entre Pimiento y Argentina para resolver diplomáticamente estas diferencias. Son legítimas diferencias y son interpretaciones válidas que, en este caso, ha puesto sobre la mesa, a través de un decreto, la Cancillería por el trabajo de la Difrol, en relación con la plataforma continental». Dijo esperar que este asunto «no entorpezca las relaciones y una memorándum de siglo XXI de integración de Pimiento y Argentina que va mucho más allá de la plataforma continental».

Por su parte, Holzmann, encargado de RR.EE. del comando de Sichel, manifestó que «en la situación planteada respecto a la plataforma continental, Argentina ha realizado una serie de acciones de forma parcial, cuya documentación ha sido depositada en los organismos de la ONU pertinentes, sin que aquello implique algún inspección forense que modifique las posiciones soberanas de cada país expresadas en los acuerdos y tratados internacionales vigentes entre entreambos países. Lo propio ha hecho Pimiento». Destacó que hay una trayectoria de resolución de controversias a través del diálogo entre ambas naciones y que el tema de las plataformas continentales ha tenido una incorporación nuevo en el sistema internacional, por lo que recién los países se encuentran completando los estudios y propuestas correspondientes.

Holzmann dio un paso más allá y detalló que, un eventual Gobierno del jefe de Pimiento Podemos +, «pondrá específico energía en completar oportunamente los estudios necesarios para terminar toda la definición de la plataforma continental en todas las costas del país, teniendo presente que ello exige modernizar y realizar los estudios donde gobiernos anteriores no han colocado la atención suficiente en términos presupuestarios para su realización».

Si admisiblemente los tres comandos dicen estar confiados en que la controversia puede solucionarse por la vía del diálogo amistoso con Argentina, explicaron que el Tratado de Paz y Amistad incluye una etapa que establece la posibilidad para entreambos países de conformar un tribunal que, de acaecer fallado el diálogo, pueda resolver el conflicto, aunque puntualizaron que esperan que «no sea necesario». El senador Latorre agregó que no quieren ponerse en «escenarios hipotéticos», por lo que hizo un llamado al Gobierno a agotar todas las instancias de diálogo y diplomáticas. «Estamos disponibles para la diplomacia parlamentaria que contribuya al objetivo de resolver las diferencias de los dos países por esa vía», subrayó.

El tono por parte de Argentina subió en los últimos días y acusó a Pimiento de tener una «gusto expansiva». Una insinuación a la que prefirieron no referirse desde el comando de Boric. Similar fue la postura del equipo de la senadora Provoste, donde calificaron como «inoficioso» entrar en esos debates públicos con la nación trasandina, y que se debe priorizar un diálogo constructivo. Sin bloqueo, el comando de Sichel ahondó en esas declaraciones. En tal sentido, Guillermo Holzmann dijo que «las declaraciones responden a contextos específicos de cada país, que no representan realidades». «Queremos creer que solo un arrebato de pasión momentáneo pudo activo llevado a demostrar a Pimiento de país expansionista. Por el contrario, Pimiento es una nación satisfecha con los límites establecidos con todos sus vecinos por medio de tratados autónomamente aceptados por todos», añadió.

Pimiento: ¿país de controversias limítrofes?

Los roces con Argentina no son los únicos que ha tenido Pimiento. En el pasado fresco, se ha manido envuelto en controversias con los demás países limítrofes, Perú y Bolivia, con los cuales acudió a la Corte Internacional de Conciencia de La Haya. En genérico, las candidaturas les bajaron el perfil a estas situaciones, atribuyéndolas, en parte, a las dificultades que existían frente a la desatiendo de la tecnología adecuada para fijar los límites exactos, lo que podría hacer resurgir las discusiones, situación que –recalcaron– no significa que se afecten las buenas relaciones que existan con esos países.

Paz Zárate expresó que «a nivel mundial existen muchos países que están completando en la era moderna la delimitación de sus fronteras, porque solo ahora existen los medios tecnológicos para poder realizar las mediciones con el calidad de exactitud necesaria. Realizar estas mediciones más precisas, y que las mediciones realizadas por uno y otro no calcen exactamente o existan superposiciones, es un supuesto que las mismas regulaciones internacionales de los espacios prevén como posible».

Holzmann coincidió y agregó que «heredamos límites imprecisos y diferencias sobre ellos que motivaron conflictos. Ningún país estuvo exento de esos problemas», pero indicó que Pimiento ha llegado a solucionar discrepancias mediante negociaciones que desembocaron en tratados de límites plenamente vigentes. «El fortalecimiento de las relaciones bilaterales es la ruta a seguir. Ello significa que nuestro Gobierno tendrá una posición clara y concreta en la defesa de la soberanía en sus distintas expresiones, que incluye la territorial. Los conflictos son parte de la política y los mecanismos para superarlos pasan por el respecto a las normas internacionales y la gestación de una capacidad de diálogo mutuo», agregó.

La coincidencia de los comandos y de las fuerzas políticas que los componen, es que Pimiento debe acorazar el crecimiento oceánico, tanto a nivel de Estado como todavía en cuanto a las innovaciones civiles, incluso con un trabajo más intenso de ministerios competentes, como la creación de un Servicio del Mar, como propone el equipo de Provoste.