Congreso aprueba proyecto que frena alza de precios en planes de isapres durante la pandemia

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La Cámara de Diputadas y Diputados aprobó el esquema que frena el subida en los precios de planes de las isapres durante la pandemia. La iniciativa fue enviada el Ejecutor y quedó relación para su promulgación.

El esquema define que los ajustes de precios de los planes de sanidad informados por las isapres en los abriles 2020 y 2021 “quedarán sin efecto” y, luego, las instituciones “no podrán aplicar estos reajustes”. Para lo antedicho, la Superintendencia de Sanidad podrá dictar todas las normas y medidas que sean necesarias para el fiel cumplimiento de lo establecido.

Durante la vigencia de una alerta sanitaria decretada en razón de una oleada o pandemia y hasta 180 días siguientes a la cesación de ese período, las isapres estarán impedidas de aumentar el precio de los planes de sanidad y el valencia de las primas GES o de disminuir o cercar sus prestaciones y beneficios.

Si el impedimento recién señalado se extiende por más de un año, las isapres no podrán acumular el aumento del precio cojín del plan no efectuado durante ese periodo. En este evento, la autoridad competente deberá calcular los indicadores de variación de los precios de las prestaciones de vigor (considerando la frecuencia de uso de las mismas) y de la variación del compra en subsidios por incapacidad sindical por ese año.

Asimismo, para este mismo contexto, se determina que la pérdida de la relación gremial no podrá constituir causal de término anticipado del anuencia de vigor que se tenga por objeto de otorgar prestaciones a trabajadores de una determinada empresa o institución.

Adicionalmente, se define que las instituciones tendrán prohibido eliminar o disminuir los beneficios convenidos, aumentar la cotización pactada o realizar cualquier otra modificación que perjudique al cotizante y demás beneficiarios. Esto incluso regirá para los casos de suspensión del acuerdo de trabajo o reducción temporal de la excursión sindical.

Obligaciones para las isapres

La propuesta exige a las isapres que, frente a adecuaciones en los planes y el rechazo de los afiliados a las alternativas presentadas, no se modifique el autor asociado al plan de salubridad, si este fuera superior. Y cuando el cotizante desahucie el anuencia y transcurrido el plazo de anticipación que corresponde, la terminación surtirá plenos mercancía a contar del primero de junio del año respectivo.

Luego, adjunto con indicar las sanciones al incumplimiento de lo recién indicado, se avanza en regular la forma en que se podrán modificar los precios almohadilla de los planes de lozanía. En este plano se indica que el superintendente de Sanidad fijará mediante resolución, anualmente, un indicador que será un mayor para las instituciones de vigor previsional que apliquen una variación porcentual al precio almohadilla de sus planes de salubridad.

Los nuevos precios entrarán en vigencia a partir del mes de junio cada año, con algunas excepciones específicas (por ejemplo, que los planes tengan menos de un año de vigencia).

Para que las isapres puedan efectuar una variación en el precio de los planes de vigor, deberán favor entregado puro cumplimiento, en el año precedente a la vigencia del referido indicador, a la norma relacionada con el Plan Preventivo de Isapres establecido por la Intendencia de Fondos y Seguros Previsionales de la Superintendencia de Salubridad, así como con las metas de cobertura para el examen de medicina preventiva, pudiendo establecer cumplimientos parciales que no podrán ser inferiores al 50% de la establecida en el decreto respectivo.

Ambas obligaciones deberán ser acreditadas por los organismos que tengan convenios vigentes con la Superintendencia de Sanidad, en el mes de enero del año en que se aplique el indicador señalado, lo que será fiscalizado por la Superintendencia de Sanidad. En caso de alerta sanitaria, el superintendente de Lozanía podrá abatir prudencialmente las metas asignadas.

El indicador mencionado que se aplicará para el primer año de vigencia de esta ley deberá componerse por el promedio de los últimos tres indicadores calculados por la Superintendencia para los abriles 2020, 2021 y el calculado a marzo de 2022, el cual no podrá, en ningún caso, ser superior a la variación de la partida del Ocupación de Vigor, correspondiente a la Ley de Presupuestos de 2022, en consideración con el año inmediatamente precedente.

Respecto de las metas, entrarán en vigencia a contar del 1 de enero del año 2022.