Convención Constitucional, el espejo del Chile real, que jubiló a la vieja política y le dio el vamos a los nuevos tiempos

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Eran las 10:00 de la mañana, hora fijada para iniciar la sesión, y las sillas en la sede de Santiago del Congreso Doméstico seguían vacías. Las manifestaciones fuera del perímetro del edificio que albergaría a los 155 convencionales constituyentes se escuchaban de fondo. Eran cerca de las 10.30 cuando al sonido de las consignas se sumó el del carro lanzaguas. En el antiguo Congreso, una calmada Carmen Celebridad Valladares, secretaria relatora del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), intentaba dar inicio a la instalación, sin requisa, frente a las acusaciones de represión en las calles fueron varios constituyentes los que exigieron hacer una pausa hasta aprender qué pasaba fuera. “No sigas, para. Llevamos 30 años, podemos esperar un día, un año si quieres”, le dijo Elsa Labraña, de la Tira del Pueblo. Tras conversaciones a las que se sumaron otros constituyentes, pasadas las 11:00 horas se pausó la ceremonia hasta, finalmente, pasado el mediodía, a posteriori de gestiones que efectuaron los propios convencionales en las calles, y con un aplaudido manejo de la autoridad del Tricel.

En las calles, de hecho, hubo intentos de varios convencionales, de distintos pactos, de despabilarse un acuerdo, como que se retiraran las Fuerzas Especiales y el carro lanzaguas como una seguro de no reprimir y poder, así, reiniciar la sesión. Hubo llamados al ministro de la Segpres, Juan José Ossa, y a su par del Interior, Rodrigo Delgado. Finalmente, ya iniciada la sesión, algunos constituyentes lograron apaciguar el hábitat, con el compromiso de que parte central de los discursos fuera la situación de los presos de la revuelta.

Un inicio friccionado para una marcha que resultó emocionante, llena de simbolismos y con balances positivos para gran parte de los constituyentes, y que dio inicio formal a un proceso histórico, que terminará con la contemporáneo Constitución, gestada en dictadura. Varios llegaron con banderas, unas chilenas, otras de Magallanes, así como de los distintos pueblos indígenas. Vestimentas tradicionales de los pueblos originarios, banderas feministas, de la diferencia sexual, entre otras, lo que daba cuenta de que la gran variedad de la Convención es el espejo del Pimiento flagrante.

“Este sueño se hace realidad, es posible refundar este Chile”, fue una de las frases claves del emocionante discurso de la mapuche Elisa Loncon, la presidenta de la Convención Constitucional. Partió el discurso en mapudungun, habló de ampliar la democracia y resaltó el compromiso de una presidencia rotativa, que dé espacio a otras conducciones. “Ese pueblo mapuche invisibilizado, reprimido, con presos en diferentes cárceles, hoy día puede estar orgulloso de que su pueblo, su trabajo, la relación con el resto del pueblo de Chile, tuvo un hito importante y se marca una nueva historia”, agregó al finalizar la ceremonia.

Un hito en la primera marcha que, si correctamente se aguardaba, fue valorado por los distintos sectores. “La figura de Elisa Loncon empieza a mostrar una Convención que es poco habitual en cualquier órgano de poder en Chile, y que el equilibrio de poder empieza a cambiar”, expresó la constituyente de Beatriz Sánchez (FA). “Que la presidenta sea mujer y mapuche, y la segunda en votación del pueblo Colla, es evidente que Chile debe ser un país plurinacional. Lo que vimos hoy día es un país que está cambiando”, agregó el constituyente Marcos Barraza (PC).

Las conversaciones que destrabaron la directiva y el ordenamiento de fuerzas

El plano político en las primeras horas de la Convención dio algunas luces, que en todo caso ya se vislumbraban los días previos: un trabajo entre el PC y el Frente Amplio más perfectamente por separado; los esfuerzos del Partido Comunista por juntar posiciones con la Repertorio del Pueblo; una natural cercanía de la ex Concertación con Independientes No Neutrales; y el aislamiento de los constituyentes de Pimiento Vamos.

El nombre de Elisa Loncon fue puesto en la mesa por los constituyentes mapuche y respaldado oficialmente por el Frente Amplio. Ese anuncio no cayó correctamente entre los constituyentes de otros pueblos, ni siquiera fue acogido en primera instancia por el Partido Comunista, que forma pacto político con el FA, evidenciando un distanciamiento entre los dos. “Nos avisaron por los medios que la candidata era Loncon”, reclamó un constituyente de otro pueblo originario.

Así las cosas, los constituyentes de otros pueblos indígenas optaron por cuadrarse tras Isabel Godoy, del pueblo Colla, que todavía recibió el reconocimiento del Partido Comunista, que ha intentado abocar posiciones con la Serie del Pueblo. Adicionalmente, la Serie del Pueblo había determinado apoyar el nombre de Nacimiento Llanquileo, la única mapuche que no se cuadró detrás de Loncon. Sin incautación, tras conversaciones con Llanquileo, esa opción se disipó y optaron por sumarse a los apoyos para Godoy. 

Pasada la primera etapa de votación, Loncon logró 58 votos y Godoy, 35. En el intertanto, se activaron las conversaciones. Una de las que se dio fue traspasar votos de Isabel Godoy a Elisa Loncon a cambio del apoyo en la vicepresidencia a Rodrigo Rojas Vade, de la Letanía del Pueblo, lo que no prosperó por completo. Constituyentes que votaron por Godoy afirmaron que fue ella misma quien los instó a apoyar a Loncon, y que con el fin de no trabar una presidencia de mujer e indígena, se enfilaron tras la representante mapuche, eso sí, pidiendo algunas garantías, como un pronunciamiento manifiesto en protección de los presos de la revuelta –lo que no ocurrió sino hasta arribar a su discurso final– y un compromiso de empujar el fin de la método de los dos tercios.

Ese postrer punto resultó esencia incluso en los acuerdos para que Jaime Bassa se convirtiera en el vicepresidente, adicionalmente de que mantuviera la idea de ampliar la directiva y hacerla rotativa. En el caso de la vicepresidencia, existió viejo organización política, pues hubo más resistencia de algunos sectores a rebosar de sus votos originales. En la primera reverso, Bassa obtuvo 51 votos y Rodrigo Rojas (Repertorio del Pueblo), 29.

A Bassa llegaron votos como el de Bernardo de la Maza, de Vamos por Pimiento, y de constituyentes feministas, otros del norte e, incluso, algunos de pueblos originarios que en la primera votación habían optado por Rojas. Fue recién en la tercera ronda que Bassa logró exceder los 78 votos. “Eso es también una señal, que Bassa se demoró 3 rondas en llegar al puesto, y que los independientes y la Lista del Pueblo tienen un rol que jugar”, recalcó un constituyente. La aspiración de la Relación del Pueblo y otros independientes es que en esa directiva ampliada que empujan estén todavía independientes, reiterando –algunos– que tanto Loncon como Bassa representan a un mundo importante, pero escolar y no de los movimientos sociales.

En el caso de la centroizquierda, asimismo hubo una fila natural entre los constituyentes del Colectivo Socialista, Fuad Chahin (DC) e Independientes No Neutrales, y de hecho se inclinaron por Patricia Politzer en la conducción (Independientes No Neutrales). Algunos en el sector reconocieron que “hay bastantes cosas en común y, entre ellas, una forma de hacer las cosas que es distinta a otros sectores, a pesar de que estamos disponibles a conversar con todos y todas, porque de eso se trata”.

La terca organización de Vamos por Pimiento

A pesar de que los constituyentes oficialistas tenían claro que sus nombres no iban a calar a buen puerto, hubo una valor del liga de postular a Harry Jürgensen a la presidencia y a Pollyana Rivera como vicepresidenta, como representantes de regiones y con una fórmula paritaria, y no moverse de esos nombres. Es opinar, hubo un acuerdo previo de que no iban a elegir por otros, aunque eso significara varias vueltas de votación, frente a la posible fragmentación de nombres que llevaran independientes y pactos de izquierda y centroizquierda.

Pese a ello, hubo quienes no se apegaron fielmente a esa valor, como el constituyente independiente, en cupo Evópoli, Bernardo de la Maza, quien en la primera reverso para la presidencia votó por Agustín Squella, mientras que en la segunda reverso se inclinó por Patricia Politzer, de Independientes No Neutrales. Lo mismo pasó en la vicepresidencia, donde fue uno de los que en la tercera instancia cambió su voto cerca de Jaime Bassa, del Frente Amplio, quien finalmente resultó electo.

Una postura que para algunos constituyentes da cuenta de “una actitud ostracista y terca desde el día uno. Han dicho que vienen con la mejor disposición, pero la verdad es que no se nota”. 

Las primeras tareas de la Convención

Hoy a las 10:00 de la mañana está fijada una reunión de la directiva de la Convención con la Secretaría Ejecutiva, lo que será la antesala a la primera sesión oficial de los constituyentes y su mesa, concordada para las 15 horas, en la sede de Santiago del Congreso. Desde el martes al jueves, en tanto, esperan sesionar de 10:00 a 17:00 horas. Paralelamente, distintos bloques de constituyentes tendrán sus reuniones particulares.

Entre los primeros desafíos está realizar una exposición sobre la situación de los presos de la revuelta, donde hay una intención de solicitar la remisión. En tal sentido, el pacto de Vamos por Pimiento no quedó muy conforme con ese punto, a pesar de que algunos reconocen que “era esperable”. Otro punto será la ampliación de la directiva, donde hay propuestas de que se dote de 5 a 7 cargos, que podrían dividirse en nuevas vicepresidencias o secretarías.