Corte de Apelaciones aumentó penas contra militares que asesinaron a Víctor Jara

0
14

La Corte de Apelaciones de Santiago elevó las condenas contra siete miembros del Ejército en retiro por su responsabilidad en el homicidio del cantautor Víctor Jara el 15 de septiembre de 1973, cuatro días posteriormente del choque marcial.

En la sentencia, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago –integrada por el ministro Alejandro Rivera y las ministras Triunfo Solís y Ana María Osorio- condenó a Raúl Jofré González, Edwin Dimter Bianchi, Nelson Haase Mazzei, Ernesto Bethke Wulf, Juan Jara Quintana y Hernán Chacón Soto a penas de 15 abriles y un día, en calidad de autores de los homicidios, y a  10 abriles y un día de presidio, como autores del delito de secuestro calificado de ambas víctimas.

En tanto, el exoficial Rolando Melo Silva deberá purgar 5 abriles y un día de presidio, como encubridor de los homicidios, y 3 abriles y un  día de presidio como encubridor de los secuestros.

«Nos satisface plenamente que se dicte una sentencia con penas proporcionales a los delitos cometidos», dijo el abogado querellante en la causa, Nelson Caucoto, quien las calificó como «penas importantes que están en sintonía con las que se dictan en otras latitudes para crímenes de lesa humanidad».

Asimismo, resaltó que «este laudo es importante encima porque se vence ya definitivamente la impunidad que amagó estos crímenes durante tantos abriles. Es una gran alegría para los familiares de Víctor y Litré, porque su larga lucha comienza a fructificar. Alegría que alcanza al pueblo de Pimiento, que no ha olvidado a sus hijos asesinados por la dictadura».

«Víctor y Litré fueron chilenos en los que se simboliza la peor cara de la tortura. Fueron fielmente masacrados, y mantenidos como verdaderos trofeos de pelea al interior del Estadio Pimiento. Los dos fueron muy importantes en sus respectivos ámbitos políticos, laborales y sociales (…) El proceso sumarial de entreambos ha donado un nuevo paso para obtener una honradez ansiada y esperada por tantos abriles», sostuvo el jurista.

El veredicto sostiene que «las víctimas fueron secuestradas sin que mediara orden alguna de autoridad competente; luego, fueron mantenidas en precarias condiciones y sometidas a interrogatorios ilegales y maltrato físico permanente entre el 12 y el 15 de septiembre de 1973».

«En el caso de Víctor Jara Martínez, se le refiere en ese mismo período como visiblemente deteriorado física y anímicamente, con su rostro hinchado con innumerables hematomas, manos ensangrentadas y deformadas, cuyos dedos evidentemente fueron quebrados o fracturados, puesto que se doblaban con facilidad», sostiene la resolución.