Corte de Apelaciones de Arica acoge recurso de protección y ordena a padres a vacunar a hija recién nacida

0
56

La Corte de Apelaciones de Arica acogió el solicitud de protección presentado por el director (s) del Hospital Juan Noé Crevani en contra de los padres de una rorro de un mes y medio de vida, quienes se negaron a inocularla con las vacunas que corresponden a la años de la último, las que forman parte del programa de inmunizaciones del Tarea de Salubridad (Minsal).

En falta acorde, la Segunda Sala del tribunal de apelación –integrada por los ministros Marcelo Urzúa Pacheco, María Verónica Quiroz Fuenzalida y Claudia Arenas González– acogió la hecho cautelar presentada en resguardo de las garantías constitucionales de la pupila y autorizó al centro asistencial ariqueño para que proceda a vacunarla contra la tuberculosis y la hepatitis B tan pronto quede ejecutoriada la sentencia, «pudiendo conseguir el auxilio de la fuerza pública en caso de concurso».

«Resulta adecuado tener presente que el artículo 32 del Código Taza establece que ‘El Servicio Nacional de Salud tendrá a su cargo la vacunación de los habitantes contra las enfermedades transmisibles.’; y agrega que ‘El Presidente de la República a propuesta del Director de Salud, podrá declarar obligatoria la vacunación de la población contra las enfermedades transmisibles para las cuales existan procedimientos eficaces de inmunización’. Por su parte, el Decreto N°6 Exento, de 29 de enero de 2010 del Empleo de Salubridad, dispuso la inmunización obligatoria contra enfermedades inmunoprevenibles de la población del país, y entre ellas las relativas a las enfermedades tuberculosis y hepatitis B, las que la recurrida niega sean administradas a su hija», sostiene el defecto.

La resolución agrega que «como regla común, las decisiones sobre educación, religión y lozanía de un inmaduro corresponden a sus padres, pero existen casos excepcionales en que la potestad parental intenta imponer propias creencias, poniendo en peligro la vigor del pibe, como en este caso, al privar a la infante de la inmunidad que el plan de prevención aporta, actuando en contra de su interés superior, cuestión que justifica la intervención del dispositivo notorio. Así, en la especie, nos encontramos delante un conflicto entre la voluntad de los padres y el interés superior del crío, en el que este extremo debe primar, particularmente si con la osadía que se denuncia por el recurrente, se vulnera la fianza constitucional consagrada en el N° 1 del artículo 19 de la Carta Fundamental, respecto de su derecho a la vida y su integridad física, valor que, encima, resulta ilegal, contraria al ordenamiento judicial, en este caso, al mentado Decreto exento N°6, amenazando la señal en exploración, ya que la pupila, al no ser vacunada, se encuentra expuesta a contraer enfermedades inmunoprevenibles».

Finalmente, señala que «se acoge el arbitrio de protección deducido por el Director (S) del Hospital Regional de Arica y Parinacota, en contra de (…), y en consecuencia, se autoriza al organismo recurrente para que proceda a la inoculación de la hija de los recurridos, nacida el 29 de julio del año en curso, tan pronto como quede ejecutoriada la presente sentencia, pudiendo conseguir el auxilio de la fuerza pública en caso de examen, bastando para ello, la sola presentación de copia de esta resolución, extraída del sistema de tramitación electrónico de causas del Poder Contencioso».