Daniel Stingo, constituyente: “El Presidente Piñera sobra. Hay algunos que ni siquiera quieren jurar ante él”

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-Tú has dicho que lo que la multitud quiere es un maniquí de Estado de Bienestar para Pimiento. ¿Cómo visualizas ese Estado?
-Un Estado de Bienestar es un Estado Social de derecho, y no es muy diverso de lo que se sigue en España, Francia o Portugal, donde el Estado se hace cargo de los derechos sociales básicos, universales, de los ciudadanos y ciudadanas, por ejemplo, en educación de calidad y gratuita, como pasa en propósito en España, Francia, Portugal, Finlandia y Suecia, donde el pequeño va al colegio sabido que es tan bueno como uno privado. Eso no se da en Pimiento. Sabemos que los colegios públicos son muy malos porque están 45 chicos en una sala, porque la infraestructura, los profesores están mal pagados, etc. Entonces, hay que volver ahí, poner un ojo en eso. Yo estoy por terminar con los colegios particulares subvencionados porque en el fondo no tenemos por qué, los chilenos y chilenas, a través de nuestros impuestos, pagarles privados, a pesar de que Bachelet logró que ya no tuvieran provecho. La idea es que el Estado se haga cargo, entre otras cosas, de la educación pública.
-Eso con todos los derechos sociales, ¿no?
– Claro. Otra cosa es la salubridad. En un Estado Social de Derecho o Estado de Bienestar, no se me ocurriría en España o en Francia que haya Isapres. ¿De dónde sale eso? Es una invención de la dictadura marcial de Pinochet, la dictadura cívico-militar, como dice Hassam Akram, que le dio la oportunidad a los privados de hacer negocio con la vigor. En ningún país desarrollado que se destine a sí mismo, como los países europeos, por ejemplo, o Nueva Zelanda, la vigor se le entrega como un negocio a los privados. Acá tiene que tener un sistema muy resistente de sanidad, con un plan único o seguro único universal de salubridad, en que todos tengamos el mismo plan, y de calidad y oportuno. Porque acá la oportunidad es una cuestión de que, si uno va a Fonasa, puede que le den la hora, va al médico diestro para un año y medio posteriormente. Entonces, en un plan único de vigor o seguro de vigor único universal. Nadie obsta a que si alguno quiere comprarse un seguro extra, para irse a la Clínica Alemana lo haga y todavía en el mismo sentido, si alguno quiere destapar una clínica que la haga, ese es su derecho, como tal y como en la educación alguno quiere crear un colegio particular pagado por sí mismo y por sus apoderados lo haga. Nadie está diciendo que no se puede.
-Y pensiones…
-Hoy día ya tenemos un sistema privatizado de pensiones. Uno diría “si José Piñera, el creador, el hermano del Presidente, que lo creó, lo logró vender este sistema de prestación de servicio. Usted tiene que, para jubilar, contratar la prestación de servicio de una empresa y entonces ahorrar forzosamente en alguna de ellas. Pero eso no es lo que me gusta, ¿no? Aquí funciona así”. Bueno, ese sistemita que se lo vendió José Piñera a 30 países, según la OIT, en un noticia que tiene, 18 ya abandonaron el sistema y volvieron a un sistema de reparto variado. Por lo tanto, estamos diciendo que el tema fracasó y ahí incluso entonces que el Estado (debe) hacerse cargo. Entonces, cuando yo digo un Estado robusto, porque es un Estado que se hace cargo de las cuestiones mínimas, el agua no puede estar en manos privadas. Es el único país en el mundo, y no son pocos los países en el mundo que administran el agua como medio de toda la nación y no de un peña que la operación, la vende, la hereda, la arrienda, etcétera. Entonces, cuando yo hablo de Estado Social de derecho, hablo de eso.
-Para alcanzar ese Estado Social tendrá que acontecer mucho diálogo…
-Yo creo que todos nos sorprendimos cuando, en la comicios de constituyentes, sobre el 75% de los constituyentes electos hablan, exponen lo mismo que estoy diciendo yo. Y no porque yo sea un capo. Yo he aprendido de otros, digamos. Y los que sostienen el antiguo sistema son la derecha, y la derecha tiene cuántos, treinta y tanto constituyentes. Entonces, cuando planteo este Estado social de derecho, no es imponerlo, es que la mayoría de los chilenos y chilenas dijeron: queremos ese Estado Social de derecho, queremos que el Estado nos proteja porque es su pega. ¿Qué hacemos? ¡Elegimos constituyentes que piensen así! Y entre sus constituyentes que piensan así está la de los independientes en todas sus listas. Está Apruebo Dignidad, está parte, no sé si totalmente, de la Índice del Apruebo, supongo que habrá alguno de derecha todavía que pueda pensar así. Entonces, con eso, sí ya hay una mayoría que supera pródigamente los dos tercios.
Por lo tanto, la derecha ya no tiene ese tercio para cercar este tipo de iniciativa. Por lo tanto, tendría que avanzar. La razonamiento nos dice que tendrían que avanzar cerca de este Estado Social de derecho la Constituyente, porque la mayoría está. No es que no vayamos a conversar, pero hay ciertos mínimos que lo va a poner la familia que representa a los que querían estos cambios. Esta cuestión transformadora, digamos, viene dada por la alternativa. Si hubiera reses la derecha, bueno, habría que aceptar que a la parentela le gusta la Constitución de Pinochet y hacemos una cosa parecida. Pero no fue así. No fue así en el 25 de octubre de 2020, en el Apruebo y el Rechazo y no fue así ahora. Entonces, sí va a acontecer conversaciones, quizás álgidas, pero la cosa va a ser igual avanzar, porque la gran mayoría quiere eso, no porque Stingo u otro se volvió alienado y tiene esa idea. Aquí la mayoría votó por eso.
-¿Esta discusión la prevés cerrada? ¿Solo entre los 155 constituyentes o va a ser una discusión  más participativa, en donde imagino van a tener que escuchar incluso lo que digan los privados, por ejemplo?
-Si tú te refieres a escuchar a otros, yo creo que hay que escucharlos a todos. Pero yo haría distinciones. Lo que se vote, van a votarlo los 155 mujeres y hombres de la Convención. No van ir a elegir aquí Juan Sutil o la señora Juanita; van a elegir los 155 elegidos como representantes para eso. Sin secuestro, obviamente que hay que escuchar a la señora Juanita y a los pescadores y a Corpesca y a no sé qué más. Hay que escuchar al resto. Por supuesto, en el Congreso se hace así. Está por un flanco la Ley del Lobby. Por otro flanco, van a las comisiones. Yo creo que eso es muy sano, escuchar, escuchar las posiciones diversas que haya. Ahora, eso no obsta a que las decisiones las tomen al final los 155 que están encomendados por la ciudadanía para esa pega en la Convención. Pero claramente hay que escucharlos a todos. Yo soy un convencido de que, si no, no hay democracia, si no hay décimo.
-¿Y extender la décimo a la ciudadanía?
-Nosotros hemos hablado incluso de que haya canales de televisión, no sé si abierta, pero por lo menos por streaming, que den conocimiento de todo lo que se está haciendo y conversando en las comisiones, si es que se van a pulsar comisiones, porque sin hacer el Reglamento no sabemos ni cómo se va a emplazar. Y todas las sesiones plenarias, etcétera. Y, por otro flanco, incluso todo lo que la multitud quiera. Por ejemplo, hay una idea por ahí que dando revés, que es replicar un poquito lo que hizo Michelle Bachelet en su proceso constituyente, que la multitud haga cabildos y suba a alguna plataforma esas ideas y nosotros las conversemos. Yo creo que es muy sano que la gentío participe. La otra asimismo que se dice es que se irá a tener algunas sesiones, ya sea en algún agrupación, a regiones, claro, lo cual es muy sano todavía todo eso. Y si hay que escuchar a los empresarios, por supuesto que se los escuchará. Yo creo que sería muy injusto no escucharlos. Tenemos que estipular que los empresarios representan a la minoría, porque son los que se han privilegiado todos estos abriles. Entonces, siquiera van a cerrar los luceros. Aquí la clan votó en contra de los empresarios que se han presbítero todos estos abriles con las privatizaciones de los derechos sociales.
-En eso que describes están las tensiones. ¿Dónde prevés los consensos?
-En la descentralización y una verdadera regionalización. Ahí hay mucho más consenso en esa materia entre todos los constituyentes de derecha, izquierda, centro, porque en Pimiento ha habido demasiado conveniencia del poder central y de todos los gobiernos, de no hacerse cargo de una descentralización efectiva, de que las regiones puedan arriesgarse cuestiones de plata, cuestiones de sus propios proyectos, de cómo ordenan esas platas y esos proyectos, qué se va alterar, cuánto se va a alterar sin que pase por Hacienda cada vez. Pongámosle pantalones largos a las regiones. Ellas tienen todo el derecho a mandarse un poco, a tener cierta autonomía y vamos viendo cuál es el nivel de autonomía que tendrán. Algunas podrán querer más. Lo mismo pasa con los pueblos originarios. Yo supongo que hay cierto consenso en que hay que darles igualmente cierto agradecimiento de pueblo originario o Estado plurinacional. Incluso se conversará. Asimismo yo creo que hay otra materia, por ejemplo, en que va a deber más consenso con la derecha. Es, por ejemplo, el término del híperpresidencialismo. Yo siento que ahí todavía algunos sienten, ya que nos ha hecho harto daño el presidencialismo… Por lo tanto, podemos  optar, y llegando a consenso respecto a un Estado, no sé si parlamentario, pero por lo menos un presidencialismo morigerado.
-¿Cómo ves tú la idea de otros convencionales que proponen sistemas de décimo en donde nuevamente se le pregunte a la ciudadanía en una consulta?
-Sí y no. Porque claramente cuando haya algún tema que esté trabado, habrá que destrabarlo. Y ahí tendrá que poner una alternativa para destrabar un tema. Es una consulta a la población. Me parece muy atingente, digamos. Pero si un tema tiene una mayoría y una minoría, no necesitamos destrabarlo, porque hay una mayoría y una minoría. Entonces, en ese caso avanzará con elecciones en la propia votación, en la propia Asamblea Constituyente o Convención Constitucional. Si poco está trabado y no se avanza, yo sí creo en la consulta. Ahora, ¿qué pasa con eso? Que es muy sano, pero todavía es muy moroso. Nosotros tenemos nueve meses, más tres, para alcanzar el boceto y entregar ese croquis al Presidente o Presidenta nueva, más o menos por ahí en agosto del próximo año. Entonces, claro, no tenemos tanto tiempo para hacer plebiscitos, pero sí se puede organizar rápido cuando haya poco trabado.
 -¿Qué sería  para ti un buen Reglamento de la Convención Constitucional?
– Yo ya he tenido reuniones con otros constituyentes electos en que ya hemos empezado a conversar. Y la burla todavía es que hay muchos think tanks, como les gusta proponer ahora, e instituciones que han hecho borradores, hay de derecha, y de centro y de izquierda. Yo creo que eso es muy bueno, que empecemos antaño a conversar este Reglamento y que intercambiemos opiniones con otros y que nos demoremos muy poquito en hacer Reglamento. Sabemos de la experiencia de otros países que se demoraron 7 meses en hacer un Reglamento. Eso es inadecuado, no avanzas, se pierde plata de la ciudadanía. Yo creo que tenemos que durar lo menos posible en el Reglamento y, claro, ir viendo toda la situación que pueda darse, como desde dónde vamos funcionar, porque ya el otro día había escuchado alguna clan que no le gusta el Palacio Pereira. A mí me da exactamente lo mismo mientras tenga una oficina o un locker donde dejar mi ejemplar, me da lo mismo.
-Dame algunos medios concretos…
-¿Qué pasa con algún constituyente que renuncie, muera o quede inhabilitado? ¿Qué pasa? ¿Hay oportunidad para acusaciones constitucionales contra constituyentes?
¿Conflicto de intereses?
-Hay cuestiones administrativas, de manejo de platas y conflicto de intereses. ¿Cómo lo vamos a resolver? El que tiene el derecho de agua por sobre un cierto número, ¿puede elegir por el tema del agua? Vamos a tener que resolverlo. Yo creo que eso asimismo lo hace muy entretenido. Algún que representa a la Fuerzas Armadas, como un almirante que hay por ahí. ¿Puede elegir? No lo sé. Puede ser que sí, estoy planteando sobre la mesa, no estoy condenando. Si queremos que las FF.AA. tengan un rango constitucional, por ejemplo, se me ocurre o se me acaba de ocurrir.
-Y se ofreció como presidente de la Convención.
-No sabía eso, pero es risible, es risible, poco probable que sea presidente.
-El almirante Arancibia se mostró habitable.
Me parece correctamente ese complacencia de participar. Eso está muy admisiblemente. Está muy correctamente que él quiera participar. Me parece muy sano, pero no votaría por él. Creo que un 75 por ciento no votaría por él, pero si él quiere presentarse, que se presente.
-¿Qué opinión tienes respecto de la autonomía de las Fuerzas Armadas?
-Yo sostengo que no tienen que estar en el rango constitucional. Yo creo que el rango constitucional que tienen ahora es producto de que el que hizo la Constitución era un gobierno marcial dictatorial. Eran sus compañeros de armas, eran lo que veía todos los días. Yo no lo veo necesario. Pueden tener una ley orgánica muy bonita, proporcionadamente hecha, etcétera. Y bueno, obviamente bajo subordinación total de los civiles, digamos. Pero no necesitamos un rango constitucional
-¿Y el Consejo Doméstico de Seguridad?
-Siquiera necesitamos y hoy día es inútil, no tiene ningún sentido e incluso voy más allá…
-El Presidente Piñera convocó al Cosena para el estallido. 
-Sí, pero da lo mismo. Ese hombre sobra acá. No, no lo queremos. Incluso no queríamos ni prometer frente a él. Prefiero apalabrar frente a la presidenta del Senado o prometer, y no delante este distinguido, así que da lo mismo. Algunos prefieren garantizar frente a el presidente de la Corte Suprema. Entonces da lo mismo lo que diga Piñera. Una cosa importante es preguntarse si las policías van a tener rango constitucional. Yo creo que no, y por una cuestión muy simple, porque nos ha impedido crear otras policías, por ejemplo, una policía especializada en tránsito, que no se metan a otros temas.
-¿Pimiento requiere crear más instituciones de policía?
-Sí. Antaño pensaba que no. Hay países que tienen como cinco tipos de policías, pero hay policías, por ejemplo, de frontera, de investigación, de control de tránsito. Policías municipales. Tú sabes que casi todas las municipalidades citadinas, digamos, tienen su cuerpo de fuerza municipales que son guardias, no tienen ni un derecho más que yo y tú caminando por la calle. Ese es el problema. Entonces habría que darle algún poder más para que hagan servicio a la comunidad y a la sociedad y a su propia comuna, porque ellos son servidores y hay que darles esa connotación.
-¿Estás por la creación de un policía municipal?
-Yo no lo descarto. En otros países hay, pero muy civiles, o sea, lo mayor que deberían tener es una pistola de esas que tiran electricidad o poco así, pero no serían más que para eso. Yo creo que puede ser para varias cosas. Hay un percance de tránsito, llegan y tienen poder, un cierto poder, por ejemplo. Eso sería bueno si hay un desnivel tránsito, ¿por qué tiene que conseguir Carabineros? ¿Por qué no llega la policía municipal y dar el tránsito? Cosas como esa para el funcionamiento de la ciudad…
-¿Pero no sería entregarles mucho poder a los alcaldes?
-Hay una discusión respecto a ello. Pero estamos hablando de una policía de servicio, una policía con una visión ciudadana. Nosotros tenemos demasiado metido en la habitante, creo yo, una policía marcial. Nosotros tendríamos una policía con visión ciudadana, que lo que primero se preocupe sea de los ciudadanos y ciudadanas.
¿Cuál es tu opinión respecto del indulto a los presos del estallido? 
-Yo creo que si queremos ser institucionales, para eso están los tribunales. Creo que la ley iniciada por los senadores tiene que avanzar y ojalá salir a buen puerto y poseer un indulto de aquellos que participarán en la revuelta. Porque la verdad es que, si uno se fija en otros países o ve los delitos, los delitos son con motivo de la revuelta. No habrían cometido esos delitos si no hubiera habido una revuelta social. Por lo tanto, esos delitos fueron con motivo de esa revuelta. Habrá que delimitarlo, por eso está en el Parlamento. A posteriori los jueces determinarán quiénes sí y quiénes no. No sé, lo verán, pero claramente creo que tienen que salir soberano. La Fiscalía ha hecho mal uso de alguna organización y para qué asegurar el Gobierno, presentando Ley de Seguridad del Estado.
-¿Crees que son presos políticos?
-Sí. Yo creo que son presos políticos. Yo antiguamente decía que no, estaba en la posición de Orrego, hasta que investigué, leí y me quedé con la opinión que tiene la Unión Europea respecto de eso. Hay adentro de los presos políticos presos de conciencia, sí, pero incluso hay presos políticos cuando hay otras circunstancias que se dan, como por ejemplo usar instrumentos jurídicos de mala forma, como se ha hecho acá. Es impresentable que una persona que estuvo un año con prisión preventiva a posteriori salga soberano. O sea, ¿dónde quedó la Fiscalía y su bordadura? ¿El magistrado de aval y su encaje?