De las coimas en Argentina al “Chapter 11” en Estados Unidos : el controvertido estilo de los hermanos Cueto

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Colunga es un pueblo pequeño, que no alcanza los 4 mil habitantes, situado en el norte de España, en Asturias. Desde ese municipio emigró a Pimiento, en 1937, Juan Cueto Sierra, castellano, de grupo republicana y fundador de la que hoy controla LATAM, la ruta aérea que se acogió a la bancarrota contemplada en la Ley de Quiebras de Estados Unidos. Cuando Colunga era una pueblo, en 1860, incluso emigró a Pimiento desde esa población Bernardino Piñera Aguirre, el primer ascendiente avecindado en el país de la comunidad del Presidente de la República, Sebastián Piñera Echenique.

Hay muchos abriles de diferencia entre la arribada de un patriarca y otro. Pero esta coincidencia es una más de las que mantiene unidos a Juan Cueto Sierra y sus hijos Enrique, Ignacio y Juan José Cueto Plaza, con Sebastián Piñera.

Otro punto de enfrentamiento es el Instituto Carlos Casanueva, donde estudió Orientación Natural la esposa del Primer Mandatario, Cecilia Morel. La institución fue fundada por Enrique Cueto Sierra, tío de los controladores de LATAM. Pero, sobre todo, el atadura más musculoso de unión entre Juan Cueto Sierra y sus hijos, los hermanos Cueto Plaza, con Sebastián Piñera Echenique, se remonta a cuando fueron socios en la empresa Promotora de Negocios.

Para ti, para mí

Juan Cueto Sierra había comenzado sus negocios con una fuente de soda en Vicuña Mackenna y, para cuando Piñera se acercó a él, a comienzos en 1978, para proponerle entrar al negocio de las tarjetas de crédito, Cueto Sierra ya era un patrón conocido en varios rubros.

Los dos, Cueto Sierra y Piñera Echenique crearon la citada Promotora de Negocios, firma que los llevó a tener varios problemas con la imparcialidad cuando quebraron los bancos, durante la crisis del 82. Cueto estaba vinculado con el Porción Concepción desde 1978 y Piñera con el Cárcel de Talca. De todas formas, siguieron juntos con esta compañía hasta perfectamente entrada la período de los 80.

Una lapso posteriormente, entre 1992 y 1994, fue Enrique Cueto Plaza –el hijo anciano de Juan Cueto Sierra– quien ayudó a Piñera a utilizar el denominado “esquema de las empresas zombies”, cuando un conjunto de empresarios –entre ellos el flagrante Presidente, quien entonces era senador– compró empresas quebradas para utilizar sus pérdidas y así deducir impuestos. A su vez, fue Piñera quien invitó a Juan Cueto Sierra en 1994 a participar invirtiendo en LAN. En ese entonces, Cueto ya tenía un avión que lo usaba en la tangente aérea de carga Fast Air.

Tiempo a posteriori, el año 2010, los Cueto Plaza le compraron a Piñera una parte de sus acciones en LAN, ayudándole a huir por entonces de uno de sus conflictos de interés más bullados, cuando llegó por primera vez a La Moneda.

La longevo cercanía con el Presidente la estrechó Ignacio Cueto Plaza, quien es conocido por su estilo relajado y simpático. Según cercanos, fueron estos atributos los que lo acercaron al contemporáneo Mandatario, llegando a convertirse en uno de los amigos del club de empresarios más estrechos de Piñera. Tal es el nivel de vinculación, que “Nacho” participó activamente en la última campaña presidencial, acompañándolo incluso en algunas entrevistas de televisión.

Pasados algunos abriles, ahora es Piñera quien está ayudando a los Cueto, al pedirle a su ministro de Hacienda, Ignacio Briones, incluir a LATAM en el  eventual plan de rescate a grandes empresas. La compañía multinacional es controlada por la grupo Cueto a través de algunas sociedades, especialmente Costa Verde Aeronáutica S.A.

El viernes antepasado el ministro Briones presentó en la Comisión de Hacienda del Senado el “Marco para el  Financiamiento de Emergencia a Empresas Estratégicas de Mayor Tamaño”. Briones no confirmó que LATAM fuera una de las compañías seleccionadas para el rescate estatal, pero la mencionó tantas veces que causó sorpresa entre los parlamentarios. Briones la citó directamente como un ejemplo de empresa elegible, tras afirmar que “las actividades de LATAM tienen impacto directo, indirecto o inducido por más de US$ 6.000 millones en el PIB de Chile y US$1.750 millones en ingresos laborales”.

Los números rojos

Pero la eventual operación de salvataje, para ser exitosa económica y políticamente, debe tener el respaldo del Congreso y en el Parlamento el apoyo no está asegurado. Están los incondicionales, que sostienen que es una empresa estratégica para Pimiento, pero igualmente los hay que ponen en duda la pertinencia de acaecer –directa o indirectamente– muchos millones de dólares a un compañía internacional, en cuya propiedad figuran, con una altísima décimo, dos monstruos del mercado de la aviación mundial: Delta Airlines y Qatar Airways.

La primera de las firmas, dueña del 20% de LATAM, es líder de la Asociación Sky Team y maneja una buena parte del mercado volátil mundial a través de su décimo en las aerolíneas Air France-KLM, Aeroméxico y Korean Airlines, entre otras. La segunda, Qatar Airways, es la compañía de capitales árabes que controla al otro titán de la aviación general, American International Group (AIG), por medio del cual Qatar controla a su vez las aerolíneas British Airways e Iberia.

En un círculo donde el Estado de Pimiento podría figurar entregando cientos de millones de dólares a una firma de capitales transnacionales, el diputado Mario Desbordes adelantó de entrada no tener problemas en ayudar a LATAM, pero bajo ciertas condiciones. “Primero, que los montos sean inferiores a los que se les van a pasar a las pymes, porque si a las pymes les estamos regateando las lucas, no puede ser que a una gran empresa le entreguemos plata sin ninguna restricción”, dijo el presidente de RN.

Encima, un eventual rescate financiero de parte del Estado a la aerolínea puede hallarse enfrentado a varias controversias adicionales que compliquen la operación, entre las que figura el hecho de que LATAM ya le debe al Estado de Pimiento mucho caudal, a través del crédito que tiene irresoluto con BancoEstado por US$562 millones 985 mil, a junio del año en curso. En el oscilación al 31 de marzo de este año, la deuda registrada con el mesa estatal era de US$518.032 millones, por lo que a partir de abril le ha entregado cerca de 50 mil dólares adicionales.

Inquietos y diversificados

En la prensa económica, el clan de los Cueto ha tenido siempre un área para perfiles que destacan su sagacidad como “zorros” para detectar oportunidades de negocio y expansión.

Uno de estos ejemplos fue cuando trajeron desde un alucinación a Europa la idea de fraguar las carteras Gucci, negocio que expandieron en Perú y México.

El éxito comercial en el país mexica hizo que Juan Cueto Sierra explorara en otro rubro completamente diferente al del abundancia, pero en  el cual todavía se manejan abultadas sumas de hacienda: el pugilato. En este campo, Cueto Sierra creyó que podía ser un buen promotor de boxeadores y terminó apadrinando al mismísimo Martín Vargas, pero aquí el éxito se cayó en el primer round.

Inquietos, el “imperio” de los Cueto buscó nuevos horizontes y en variados rubros. En la hogaño, tienen décimo en 17 Cementerios Parque a lo dilatado de Pimiento; y un porcentaje de la minera Michilla con el colección Luksic, sociedad que refleja la amistad entre el patriarca Cueto y Andrónico Luksic Abaroa. A excepción de de ello, los Cueto tienen incluso propiedad en el exclusivo enrevesado inmobiliario y club de golf Valle Escondido, en La Dehesa.

Los zorros

En sus perfiles publicados en la prensa destaca un gran talento para sortear crisis, razón por las cual se les otorga el calificado de “zorros”. Uno de estos casos caldo a posteriori de los atentados a las Torres Gemelas el año 2001 y el aumento del petróleo que golpeó a la industria aeronáutica en 2011. Meses posteriormente de este postrero evento, cuando la industria aeronáutica estaba en picada, los Cueto sorprendieron de nuevo encabezando la fusión con la brasileña TAM, que fue anunciada como un acto triunfal. Todo acertadamente para el clan. Incluso cuando las cosas van mal.

Siendo muy “zorros”, esta fusión hizo que el perfil empresarial de los Cueto se mantuviera en ascenso. En 2017, la prestigiosa publicación Harvard Business Review incluyó a Enrique Cueto entre los 100 “CEO con mejor desempeño en el mundo”, durante dicho año.

Pero, igual como le ocurre a Piñera, esa “zorrocidad” ha llevado a los Cueto a pecar de incontinencia. En 2012, la Corte Suprema ratificó la multa de $37 millones a Juan José Cueto Plaza, el segundo de los hermanos, por no cumplir con su “deber de abstención” y comprar con información privilegiada más acciones de LAN en 2006, antiguamente que se conocieran oficialmente los resultados de la compañía.

Otro ejemplo de esta astucia, pero mucho más nuevo –según confiesan varios accionistas minoritarios– ocurrió el 30 de abril de este año, cuando la empresa informó que tenía “una caja de US$1.500 millones y una capacidad de endeudamiento de US$600 millones más y que iban a repartir dividendos por US$57 millones. Pero dos semanas después nuevamente sorprendieron a todos cuando aparecieron con un procedimiento de quiebra en Estados Unidos. “¿Qué diría usted como socio?”, se preguntan los minitoritarios con desconfianza. Gran parte de estas dudas podrían resolverse en la sociedad de accionistas programada para el venidero 18 de junio.

Con una deuda que bordea los US$11 mil millones y cuya acumulación claramente no es una consecuencia monopolio de la pandemia, esta coyuntura lleva a pensar a estos accionistas si el “bicicleteo” no forma tal vez parte de un patrón, de un estilo particular de hacer negocios al conclusión, cuyas características y prácticas van mucho más allá de la de ser simplemente “zorros”.

Problemas en Argentina y Brasil

En 2016, por ejemplo, la Security Exchange Comission (SEC) en Estados Unidos cursó una multa de US$22 millones a LATAM, al confirmar la investigación sobre los pagos irregulares por US$1,5 millones que, 10 abriles antiguamente (2006), había hecho el gran amigo del Presidente Piñera, Ignacio Cueto, a un asesor argentino, para que “solucionara” diversos problemas que estaban teniendo con los sindicatos en el país trasandino.

Ignacio Cueto admitió estos pagos ilegales con el argumento de que fueron obligados a retribuir. La compañía se acogió, entonces, a un procedimiento chupatintas de la ley estadounidense para evitar mayores sanciones. Como resultado, dicho procedimiento implicó un compromiso con el Área de Neutralidad de Estados Unidos de no recaer en la misma conducta ilegal en el futuro, para lo cual se vio obligado a permitir por abriles la revisión de su contabilidad por un veedor designado.

Poco antaño de la crisis presente, el 30 de diciembre de 2019, Jorge Said –quizá el socio más incómodo de la compañía– presentó una denuncia a la SEC por otro problema, asimismo de corrupción, pero esta vez en Brasil.

El escándalo partió cuando Henrique Constantino, uno de los dueños de la lista aérea brasileña GOL, admitió que su empresa era parte de un intrincado esquema –contiguo a otras aerolíneas– para respaldar sobornos a políticos durante el 2014. Entre esas empresas coludidas figura LATAM.

Aunque esta investigación no se halla terminada, esta denuncia no fue informada a las autoridades que en Estados Unidos están a cargo de la “reorganización” solicitada por la firma, y que podría complicar su situación en el contexto del acuerdo suscrito con el Área de Razón de estadounidense.

Otro de los problemas que podrían enemistar adicionalmente los Cueto, ahora que la conciencia de EE.UU. revisa el “Chapter 11”, tiene que ver con la implementación de la nueva Alianza Estratégica que implica la salida de LATAM del género One World, al que pertenece su socio Qatar Airways, y la entrada a Sky Team, liderada por el otro gran socio, Delta Airlines. Esta situación, que podría contravenir lo dispuesto por el Tribunal de Defensa de la Rescatado Competencia (TDLC), que en una de sus disposiciones –cuando autorizó la fusión con TAM– le prohibió “celebrar ni mantener, sin autorización previa de ese Tribunal, acuerdos de código compartido con los miembros o asociados de una alianza distinta de aquella a la que perteneciera LATAM”.

Es más –advierten observadores del mercado ligero–, el hecho que los Cueto se hayan asociado a dos líneas aéreas que representan a su vez a distintas asociaciones globales del mercado ligero, podría aceptar en la destreza a la conformación de una megaestructura olipológica de la aviación comercial.

Platas políticas

La investigación por los sobornos a políticos en Brasil no ha sido el único caso que ha tenido como protagonistas a los hermanos Cueto, a LATAM y la política.

En 2014, en pleno escándalo de las platas políticas en Pimiento, se conoció un crónica del Servicio de Impuestos Internos (SII) que enumeró las 242 empresas que postularon a beneficios tributarios por aportes ilegales a las actividad política el 2013. LATAM fue una de ellas.

Según dicho crónica, los Cueto son donantes habituales de las campañas políticas. Por medio de aportes reservados, a través de LATAM y LATAM Cargo, la clan entregó $197 millones entre los abriles 2010 y 2015.

Con esta información se inició un proceso jurídico tras la denuncia por un capitalista minoritario de algunas de las empresas cuestionadas, por donar monises sin la autorización de los accionistas.

Aunque el caso fue sobreseído, tanto Enrique e Ignacio tuvieron que dar explicaciones. Mientras Enrique Cueto señaló en 2015 que “financiar a buenos políticos también es ayudar a un país. Hay buena gente de todos los partidos”, su hermano beocio reparó en las contradicciones de la Ley de Financiamiento de los Partidos Políticos. Para el amigo de Piñera, la controversia radica en que “uno no puede revelar a quién le donó y, por otro lado, la Ley de Sociedades Anónimas te obliga a explicar en junta a quién donaste. Hay un contrasentido”, apuntó.

Dada su estrecha amistad con el Presidente, y sus lazos con políticos de distintos sectores (a varios de ellos LATAM les ha financiado sus campañas), Ignacio Cueto es el que mejor conectado está políticamente. Y actualmente es parte del asociación más cercano al Mandatario, el denominado “tercer piso de Piñera”.

Y se ha mantenido siempre honradamente contiguo a Piñera, a diferencia de otros integrantes del congregación de empresarios “más liberales”, como Jorge Errázuriz, que se fue con Andrés Velasco, y ahora está más cerca de Sebastián Sichel.

Errázuriz comparte puesto con Enrique Cueto en el directorio de la Fundación Endeavor, dedicada a apoyar a emprendedores “de alto impacto”. Ignacio, por su parte, se mantiene en el directorio de la Fundación Teletón –puesto que dejó Carlos Alberto Délano en medio de los problemas legales de Penta–.

En la Teletón, Ignacio Cueto se conecta con Patricio Jottar, jefe de CCU, una empresa emblema del Categoría Luksic. Y con el patrón Lázaro Calderón, emparentado con su cuñada, compensador de Ripley.

Como si falta

Los problemas económicos de LATAM, sin requisa, no tocan al clan en lo personal. Enrique Cueto, por ejemplo, no ha dejado a un costado su estilo de vida lujoso. Mantiene un jet privado de US$25 millones y un helicóptero que cuesta otros US$4 millones.

Cuando se podía alucinar, acostumbraba asistir a la ópera en Milán y designar tiempo a acertar extensas biografías de personajes protagónicos de la historia marcial, para aplicar algunos conceptos a sus negocios. Casado con Vivian Ventura Calderón, ligada a una clan con intereses en la industria textil a través de la tienda Insólito, es sobrina de los hermanos Calderón, controladores de Ripley. Por su parte, Ignacio Cueto está casado con Paula Délano, hija de Eugenio Délano Ortúzar, hermano de Juan Carlos Délano, exministro de Pinochet.

El segundo del clan, Juan José Cueto, es el encargado del Family Office, que agrupa a las inversiones de la grupo, donde –adicionalmente de las ya descritas– destaca la inmobiliaria Sinergia, con la que impulsaron el crecimiento inmobiliario en el sector de Nueva Las Condes. Juan José Cueto está casado con Jimena Sarquis, de la grupo dueña de la pesquera Blumar. Con ellos, más la comunidad de Alberto Kassis, son socios en Sinergia.

El año pasado, el Family Office de los Cueto formó una nueva sociedad, emplazamiento Ribadessella. En este transporte de inversión se integraron los hijos de todos los hermanos, incluyendo los descendientes de Luis Felipe Cueto, fallecido en 2002.

Por otro carril muy dispar corre el trabajo de la hermana beocio del clan, Esperanza Cueto Plaza. Aunque se reúne con sus hermanos una vez al mes, Esperanza –casada con el controvertido patrón Max Marambio– dedica su tiempo y energía a múltiples labores sociales y culturales, como la creación e impulso de Comunidad Mujer, estructura que cofundó hace 18 abriles y que indagación promover los derechos de las mujeres y su incorporación a la discusión  y el avance de políticas públicas.

Esperanza Cueto es altruista en lo valórico. Se define a auxilio del pérdida en 3 causales y encabeza la administración de la Fundación Colunga, que apoya proyectos de innovación social para impulsar cambios sistémicos en zonas con entrada vulnerabilidad.

Antaño de Max Marambio, estuvo casada con el exalcalde de Santiago y animador de televisión Raúl Alcaíno, con quien tiene dos hijas. Una de ellas, Esperanza Alcaíno, fue concejal por Santiago y es una destacada provocador en temas de mercancías y cuidado de los animales.