Diego Ibáñez, diputado de Movimiento Autonomista: “El Frente Amplio no ha asumido un chantaje de la Nueva Mayoría”

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Diego Ibáñez, es uno de los tres diputados electos de Movimiento Autonomista, conexo a Gonzalo Winter (D10), llegará en marzo de 2018 hasta la Cámara de Diputados, para robustecer la bancada frenteamplista, que ya integraba Gabriel Boric.

Diputado por el distrito N°6, y abogado “en proceso”, ya que aún no termina su carrera de derecho, aún se siente incómodo cuando lo llaman diputado, ni pensar en “honorable”. Ibáñez, tuvo un paso por el mundo eximente, ya que militaba en el Frente de Estudiantes Libertarios, mientras fue parte de la Unión de Estudiantes de la Universidad Católica de Valparaíso.

Reconoce que el proceso para delimitar la posición respeto a la segunda reverso de este domingo fue “complejo”, ya que “Guillier y la Nueva Mayoría en su conjunto no lo colocó fácil, pero desde nuestro rol debemos salir a mirar a Chile, a dar una posición clara, comprendiendo que no somos dueños de los votos de más de 1.300.000 mil chilenos, pero sí somos responsables devenir de una nueva alternativa política que habla de cara a la gente y en un momento que comienza a emerger un nuevo ciclo y comienza a terminar una vieja política que ya no se puede sostener. En esa medida nos vemos en la obligación de juntar una propuesta clara de cara a la ciudadanía”.

-En esta segunda reverso debían tomar una opción política, con un situación proporcionado inflexible para escoger …

-Más allá de elegir o no elegir por Alejandro Guillier a nosotros lo que nos interesa es poder comunicarle a la gentío la motivo de nuestra valentía, es una excusa profundamente política. Nuestra afición es de concurso a Piñera como líder. Piñera representa, francamente, un retroceso para los más vulnerables y Guillier representa un estancamiento que no toma y desaprovecha una oportunidad para tomar banderas de cambio mucho más profundas que la que viene sosteniendo la transición concertacionista durante más de 27 abriles. Perdió la oportunidad.

-En cuanto a tu posición personal, ¿optó por respaldar a Guillier este domingo, al igual que el diputado Gabriel Boric?

-A nosotros como Frente Amplio nos queda contestar, nosotros somos parte de la atrevimiento colectiva del Frente Amplio y no obstante en términos particulares yo voy a elegir por Alejandro Guillier. Es un voto que es un llamado a sus propias bases políticas a recuperar la incidencia en las transformaciones que propone la Nueva Mayoría. Nosotros estamos en una disposición de concurso a su gobierno y desde los movimientos sociales y desde la ciudadanía activa vamos a tratar de impulsar los cambios que Pimiento requiere.

-Gran parte del FA ha surgido esta semana a asegurar “sí, le damos nuestros voto en la arca a Alejandro Guillier”, pero no hay un voto político de confianza detrás de esto, ¿es un poco como quedarse con el mal último, de que finalmente es lo menos malo de lo que hay entre Sebastián Piñera y Alejandro Guillier?

-Piñera implica sostener un estancamiento propio de la política de los consensos. Nosotros en virtud del camino propio que ha tomado el FA con autonomía política elegimos el tablado donde nosotros vamos a hacer política durante los próximos 4 abriles, y en ese proscenio: con una bancada parlamentaria musculoso, con una presencia en los movimientos sociales que va creciendo efectivamente desde la calle y desde el Parlamento, tenemos muchas más posibilidades de avanzar en un ciclo que le otorgue materialidad a las demandas ciudadanas, que en un círculo con Sebastián Piñera. Es una una respuesta estratégica asimismo mirando a quienes van a ser más vulnerables con las políticas de Kast y de Piñera, que son particularmente las capas más precarizadas, las mujeres, inmigrantes, las diversidades sexuales. Una memorándum valórica que es un retroceso a lo ya progresista por los movimientos sociales.

-Algunos han planteado que el FA ha cedido un poco al chantaje emocional a que por ejemplo, un gobierno de centro izquierda, como el de la Nueva Mayoría le entregue el poder nuevamente a la derecha.

-¡No, para carencia! Para falta, para carencia. El Frente Amplio no ha asumido un chantaje de la Nueva Mayoría. Si Guillier no es capaz de vencer a Piñera es precisamente porque su programa no se trasladó alrededor de la idea de cambio del FA. Nosotros hicimos una invitación a alcanzar este reparar ciudadano que se expresó en las urnas en noviembre, donde una gran mayoría abogó por cambios estructurales, y si es que Alejandro Guillier no es capaz de convocar a esa ciudadanía crítica y activa la responsabilidad queda precisamente en su campaña.

-De todas formas han tenido posiciones contrapuestas al interior, algunos buscaban pulsar a elegir por Alejandro Guillier desde el minuto uno, y han criticado la tibieza del conglomerado.

-El FA es diverso. El desafío del FA es imparcialmente constituirse más allá de una coalición electoral como un plan político de mayoría que aglutine fuerzas a su aproximadamente que estén fuera del FA. En ese sentido debe apuntar a ampliarse con fuerzas transformadoras que aboguen por un programa de cambios. La bancada parlamentaria va a tener la gran cultivo de construir esas mayorías adentro del Congreso y no veo, seria un error enorme de la Nueva Mayoría, nuevamente, cerrar la posibilidad a crear estas alianzas que miden a la comunidad chilena, al faltriquera casero incluso. En ese sentido nuestra disposición siempre va a estar por articular una mayoría social, desde los actores sociales en conjunto con nuestros parlamentarios para hacer de la política efectivamente una útil de transformación y no pensar la política nuevamente como una útil para el beneficio propio o para el cuoteo político.

-¿Qué es lo que le faltó a Alejandro Guillier para poder admitir un apoyo como conglomerado del FA o como Movimiento Autonomista, quizás contundencia programática o finalmente son proyectos políticos e ideológicos distintos los que están en el Frente Amplio y la Nueva Mayoría?

-Alejandro Guillier, más allá de la persona, la coalición y su equipo dejó en claro que quienes mandan en su alternativa no tienen una afición de aventajar el neoliberalismo. Se quedan, por ejemplo, priorizando políticas de focalización contra políticas de derechos sociales universales. En ese sentido el FA no tiene mucho que aportar interiormente de su coalición, sino más admisiblemente a construir escenarios que le permitan a políticas transformadoras, desde la perspectiva de los derechos sociales fugarse camino en Pimiento y ser gobierno en cuatro abriles más. Nuestra disposición está en construir fuerzas sociales y políticas internas que nos permitan en cuatro abriles más ser gobierno.