Doctor explica qué sucede en tu cuerpo si te aguantas un gas; no lo recomienda

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Todos los seres humanos producimos gases en nuestro sistema digestivo, es poco natural de lo que nadie debería avergonzarse. Sabemos que es “mejor afuera que adentro”, y la medicina nos respalda.

Alguna vez en la vida nos hemos aguantado una flatulencia, ya sea cuando vamos en un elevador, estamos en una concilio importante del trabajo o al estar en una cita con la chica que nos gusta. Socialmente es de buena educación, sin secuestro, un médico de Reino Unido nos advierte lo que ya sospechábamos: que es malo para la lozanía no dejar que el cuerpo “respire”.

El doctor Faraz es un médico practicante que publica en sus plataformas videos explicando brevemente, y con un estilo cómico, los misterios del cuerpo humano. En uno de sus videos con más reproducciones habló sobre lo que pasa cuando nos aguantamos una flatulencia.

Este doctor del Internet explica que en promedio, una persona sana expulsa gases más o menos de 20 veces por día y que es de lo más corriente aunque hay quienes no quieran admitirlo.

Los gases se forman de forma natural cuando nuestro sistema digestivo procesa los alimentos y los desechos en nuestros intestinos se mezclan con el canción que entra a nuestro cuerpo mientras comemos o bebemos.

Solo que cuando llega la hora de que los “aires” fluyan del interior al exógeno, las personas aguantan las flatulencias y esto puede provocar agresividad, hinchazón y dolor estomacal. Pero eso no es lo peor.

Faraz confirmó que esos gases tienen que salir de alguna forma e, incluso, podrían provocar mal aliento o eructos con muy mal olor. Así que al expulsar una flatulencia, no solo cuidamos nuestra sanidad, sino que prevenimos que sucedan cosas peores.

La explicación sencilla de Faraz le ha cedido dorso a Internet y ya cuenta con miles de reproducciones. Aunque tiene pocos videos en sus cuentas oficiales de Instagram, todos son proporcionado entretenidos y, sobre todo, interesantes porque positivamente comparte información que cura.

La próxima vez que el cuerpo te lo pida, no te avergüences y déjalo respirar a distinción. Siempre es preferible perder a un conocido que descuidar tu sanidad.