El choque del Frente Amplio con el PC por recuperar los sectores populares en el llamado “Paraíso de la derecha”

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La Florida, Puente Parada, Pirque, San José de Maipo y La Pintana, conforman el distrito N° 12, denominado el paraíso de la derecha y que será una de las principales batallas de la centroizquierda, desde el pacto “La fuerza de la Mayoría”, que incluye al PPD, PS, PC y PR, hasta el Frente Amplio.

Por los siete cupos que entrega –uno de los distritos más populosos de la Región Metropolitana– compite uno de los históricos socialistas en la zona, Osvaldo Andrade, y la comunista Camila Vallejo, quien apunta a ser una de las diputadas reelectas con viejo votación en el país.

Por el Frente Amplio destaca la inclusión de líderes internos estratégicos para algunas de sus fuerzas. Por el pacto del Partido Humanista va la periodista y “opinóloga” Pamela Jiles; Revolución Democrática lleva a uno de sus principales líderes internos, Miguel Crispi; y el Partido Poder corre con su presidenta, Karina Oliva.

Inventario que apunta a recuperar el espacio de la izquierda en los sectores periféricos, con una población mayoritariamente de clase media y popular. Y es imparcialmente en esta disputa en donde chocarían las campañas de Vallejo y Crispi. Aunque el ex asesor del Mineduc tiene un repercusión de conocimiento mucho beocio que el de la ex dirigenta estudiantil, los dos se nutren de un voto que parece ser decisivo, el del socialismo que no está mezclado a Andrade, tendiendo redes que, en un espacio electoral disputado, se convierten en “determinantes”, según los analistas electorales.

Por otra parte, la figura de Jiles no restaría votantes a Vallejo directamente, ya que apuntaría a un electorado “más blando” y menos convencido, aquel que no necesariamente votaría para las elecciones, aseguran desde el equipo electoral del FA. Aunque “el pasado comunista de Jiles podría atraerle votos históricos de ese mundo”, agregan.

La sombra frenteamplista en proceso

A pesar de lo populoso del distrito 12, la décimo electoral es la más muerto, comparada a nivel doméstico. En las municipales de 2016 a penas sobrepasó el 25%, “10 puntos menos que el promedio nacional”, recalca Mauricio Morales, director del Centro de Examen Político de la Universidad de Talca.

De acuerdo al doble electoral, este distrito deja en evidencia la disertación de que en “las comunas populares votan menos que en las más ricas de la capital”. Adicionalmente se caracteriza por ser uno de los bastiones de la derecha, “fundo de Ossandón”, como le llaman algunos, por el gran poder que tiene el senador en el extensión. Otros lo consideran una muestra perfecta de lo que es el país, conveniente a la pluralidad de sus sectores sociales. Aunque el 12 es un distrito con poca votación, la derecha mantiene el electorado más duro, principalmente en La Florida y Puente Detención, este postrero por la incidencia de Ossandón, razón por la cual estarían asegurados al menos dos diputados para Pimiento Vamos, mientras que un tercero quedaría en veremos.

Pero aunque la derecha se haya trillado fortalecida selección tras sufragio en el D12, este espacio se ha vuelto igualmente decisivo para la centroizquierda, principalmente por la menester de rescatar los sectores más populares del mismo, lo que algunos llaman “su espacio natural”. En las elecciones de 2013, el hasta entonces dividido distrito le dio un triunfo al movimiento estudiantil y al Partido Comunista, y eligió para diputada a Camila Vallejo con casi un 44%, el equivalente a 62.751 votos, una primera mayoría que corría con una alianza desde la DC hasta el PC.

En esta pasada el marco es diferente, la combinación de los distritos lleva a que, a proceso de Morales, el pacto de la Nueva Mayoría dividida pueda designar al menos dos diputados, Vallejo y Andrade, los mismos dos que llevaría Pimiento Vamos.

De acuerdo al diestro electoral, este distrito deja en evidencia la memoria de que en “las comunas populares votan menos que en las más ricas de la capital”. Encima se caracteriza por ser uno de los bastiones de la derecha, “fundo de Ossandón”, como le llaman algunos, por el gran poder que tiene el senador en el sitio. Otros lo consideran una muestra perfecta de lo que es el país, conveniente a la pluralidad de sus sectores sociales. Aunque el 12 es un distrito con poca votación, la derecha mantiene el electorado más duro, principalmente en La Florida y Puente Detención, este extremo por la incidencia de Ossandón, razón por la cual estarían asegurados al menos dos diputados para Pimiento Vamos, mientras que un tercero quedaría en veremos.

Cercanos al PS afirman que la votación de Andrade podría disminuir en esta oportunidad, “lo que ha sido la tónica en los últimos periodos” para los candidatos de ese partido. Esto podría encontrarse intensificado por la irrupción de Crispi por el Frente Amplio. El fundador de Revolución Democrática fue militante del Partido Socialista y, según fuentes del partido del orden, “aún mantiene un sector de apoyo interno”, principalmente desde el escalonismo, pues es hijo de la ex ministra de Bachelet Claudia Serrano, cuya pareja es Patricio Tapia, íntimo de Camilo Escalona, y es conocido públicamente el presente encono entre este y Andrade. “En La Florida, La Pintana y Puente Alto no se plegarán a la figura de Osvaldo y es posible que esas redes se trasladen en voto duro a Miguel Crispi, aunque sean del Frente Amplio”, explican.

Según Morales, “se espera que Osvaldo Andrade mantenga su cupo, sin ningún problema y habrá que ver si es posible que arrastre a algún candidato de su pacto”. Explica que un botellín cupo iría a caer en manos de la Democracia Cristiana, aunque “en este distrito no le ha ido muy bien, pero en la última elección por Puente Alto, Marcela Labraña llegó a un 11%, por lo tanto existe alguna posibilidad de que saque uno”.

El problema para la coalición gobernador sería la disputa del tercer cupo, ya que el hecho de que vayan separados con la DC y la aparición de figuras del Frente Amplio, complicaría directamente a Camila Vallejo, principalmente a la desafío de deslizar a un segundo diputado comunista. Por lo tanto, en el caso de que se resonancia a aceptar un tercer diputado por dicho pacto sería un cupo socialista

Por otra parte, según el doble de la UTAL, el daño que puede asistir a hacer el frenteamplismo al Partido Comunista es progresivo. “En el distrito de Gutiérrez el Frente Amplio tiene un 9% de votación, en el de Carmona un 6%, en el de Núñez un 2,1%, en el de Cariola cerca de un 5%. En el de Vallejo tiene un 8,6% y en el de Teillier un 9,3%. Es decir, en la RM el FA compite directamente con el PC, y eso es lo que pone en entredicho que la diputada Vallejo arrastre un segundo diputado en la lista comunista”, indica Morales.

Frente Amplio sacándose los luceros

El día lunes el Frente Amplio llegó a las 23:50 hasta las dependencias del Servel para inscribir sus candidaturas. Al filo de la hora, casi se quedaron fuera de la inscripción, ¿la razón? El dichoso distrito N°12 mantuvo en vilo la negociación parlamentaria hasta las 22:30 horas.

La disputa del Frente Amplio por el D12 nace desde una leída fina de los números obtenidos en las municipales, principalmente por Revolución Democrática, esto sumado a la votación que obtuvo Camila Vallejo en el año 2013, abrieron un espacio a que la fuerza emergente apostara con fuerza al distrito; con tanta fuerza que desató una pelea de grandes proporciones entre RD y Poder. Mientras la opinión pública se concentraba en la polémica por el veto a Mayol, los encargados electorales de cada fuerza en disputa “prácticamente se sacaron los ojos”, mientras peleaban por el cupo prioritario en la serie.

La relación quedó conformada por cuatro subpactos, el prioritario es liderado por Revolución Democrática, quien lleva a uno de sus más relevantes militantes, Miguel Crispi, el líder de los denominados “pantalones largos”, contiguo a él va la militante de Movimiento Autonomista, Andrea Salazar, reconocida por el trabajo entorno a las temáticas de clase y feminismo al interior del MA.

El Partido Poder lleva a su presidenta como líder del pacto, Karina Oliva, quien es acompañada por José Hidalgo y Luis Mariano Rendón, quien fue vetado de la carrera presidencial por el Frente Amplio. Luego va el Partido Humanista, con la periodista Pamela Jiles, una verdadera sorpresa que sembró el temor entre las huestes de RD y Poder. Jiles es acompañada por la militante de Nueva Democracia, Valentina Olivares. Finalmente por el Partido Igualdad compite Susana Hernández.

Este panorama de una relación con subpactos de 2,3,2 y 1 candidato, fue un real parto para la mesa electoral del frenteamplismo. Más allá de preocuparse por sus contrincantes más directos de la Nueva Mayoría, al interior del FA la pelea descarnada se desplazó hasta posteriormente de las primarias. “Llegamos al acuerdo de que zanjaríamos la prioridad después de las primarias”, explica la candidata por el D12 de Poder, Karina Oliva. De esta forma la tensión entre RD y Poder se desplazaba a las semanas anteriores a la inscripción de candidatos.

Pero el domingo 13 de agosto una torpedo fue puyazo por el Partido Humanista, llevaban a “La Abuela”, la polémica y reconocida periodista y comentarista de TV, Pamela Jiles como líder de su cinta. Un contratiempo profundo para las esperanzas de RD y Poder, que causó un real torbellino al interior del FA, hasta que todo fue sobrepasado por el veto a Mayol que se desarrolló la semana sucesivo.

Desde la mesa electoral aseguran que hubieron distintos intentos por descender a la carta del PH, principalmente desde Poder, quienes habrían asegurado que su candidatura no cumplía con los requisitos del FA. El presidente del PH, Octavio González explica que Jiles “tiene una coherencia política común. Cuando se empezó a generar el FA, se empezó a hablar con Pamela sobre cómo veía la construcción del FA”, explica que desde un principio el humanismo informó que tenían una candidata de parada impacto, pero que por temas de contratos con la televisión no podían asegurarla.

Según Octavio la desafío de admitir a Jiles apunta a vigorizar el pacto, aunque desde la mesa electoral reconocen que “sería un milagro que arrastre un segundo cupo. Si lo hace se llevará a Valentina Olivares, no será Crispi, ni Karina Oliva”. Según los números internos del frenteamplismo, aunque la media de los candidatos del FA están en los 7 mil votos personales, la candidatura de Jiles llega con un haber de votos cercano a los 11 mil o 12 mil, “la única figura que podría hacerle el peso es Crispi, que podría alcanzar unos 10 mil”, agregan. Pero aún así sería difícil asistir a obtener un segundo cupo.

Es en medio de este difícil panorama que los ánimos se fueron caldeando a medida que se acercaba el 21 de agosto, la confusión del domingo parecía que todo podía irse al tacho de la basura, cuando los representantes de Poder abandonaron la sede de RD amenazando con no firmar los papeles de inscripción, aseguran las partes negociantes.

“Nos habíamos restado en el distrito 10, 14 y 11. Habíamos dejado en otros espacios que otras fuerzas compitieran”, explica Karina Oliva. Poder esperaba liderar las listas del distrito N°8 y N°12, pero finalmente no lideraron el 12, pero lograron que los ecologistas se restaran del distrito y sumaron un candidato más a su subpacto, haciéndolo más competitivo. Definición que se tomó al filo de la hora de inscripción el lunes en la tenebrosidad.

Según el presidente del PH, Pamela Jiles puede aportar en la ampliación del padrón en el D12. “La Pamela tiene un sector electoral propio, que quizás antes no iba a ir a votar, la gente que se siente reflejada por La Abuela. Creo que en el D12 va a ir a votar más gente de lo presupuestado”.

Pero en el oficialismo cree que al frenteamplismo “no le va a ir muy bien porque se mantiene la lógica clientelar y del voto incumbente, al menos en estas elecciones”, lo que tendendería a cambiar cuando esté más afirmado el nuevo sistema.

Para Mauricio Morales, Director del Centro de Examen Político de la Universidad de Talca, “el Frente Amplio tiene opciones en este distrito, porque en las elecciones pasadas bordeó el 9% y eso le abre posibilidades para sacar un escaño, por lo tanto, no es tan descabellado que Pamela Jiles salga”.

El punto es quién se queda con el séptimo escaño. Según Morales lo más seguro es que este se desplace a la derecha, aunque la pasión del candidato de la DC podría significar un aumento en los flujos al pacto oficialista y hasta podrían ganar algunos votos al frenteamplismo, que mejorarían su capacidad de competencia.

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