El complejo momento de Blanco, la última sobreviviente del comando bacheletista en el gabinete

0
753
loading...

Por Tomás Martínez

La mañana de este lunes, Javiera Blanco comenzó el día de su cumpleaños 44 con un entrenamiento que venía repitiendo hace varias jornadas: de pie en un podio instalado en una oficina del Ocupación de Honestidad, fue interrogada por el ex diputado DC, Exequiel Silva, quien actuó como su interpelador.

La dinámica era parte del coaching con que la ministra se prepara para la interpelación que enfrentará la tarde de este martes en la Cámara de Diputados, donde su contraparte será Marcela Sabat (RN). Los temas: las duras crisis abiertas en el Sename y en Gendarmería, polémicas que gatillaron críticas directas desde el oficialismo e incluso instalaron la discusión en torno a su continuidad. “En un cambio de gabinete debiese ser incluida la cartera de Justicia”, dijo la semana pasada el vicepresidente PS y ex senador, Camilo Escalona.

En las horas previas a la interpelación, sin requisa, las respuestas para hacer frente a los cuestionamientos parecían aún no estar a la mano. La tarde de este lunes, en la comisión investigadora del Sename, fue consultada sobre la emblema total de muertos en dependencias bajo supervisión del organismo. “Hoy día no tenemos la posibilidad de ser rigurosos para entregar una cifra de fallecidos totales. Pero la vamos a tener”, admitió la secretaria de Estado.

Como sea, la preparación en las últimas semanas con miras al hito en la Cámara ha sido intensa, haciendo bizarría de su auge de “aplicada”, que la acompaña desde sus abriles de estudiante de derecho en la Universidad Católica y desde que debutó en política como subsecretaria de Carabineros, durante el primer mandato de Michelle Bachelet.

Ya por esos abriles comenzó a vencer la simpatía de la Mandataria. Relación que se ha incrementado con los abriles. “Tiene línea directa con Bachelet”, comenta un conocedor de las dinámicas de Palacio, quien remarca que Blanco es de las pocas personas que no integra el comité político que goza de ese beneficio.

La titular de Honradez es, encima, la única sobreviviente hoy en el salita del círculo que acompañó a Bachelet en su comando, tras las futuro de Rodrigo Peñailillo, Alberto Arenas y Alvaro Elizalde. A diferencia de ellos, quienes dejaron el equipo ministerial en el cambio de ministerio de mayo del año pasado, Blanco fue removida de la cartera de Trabajo -a la que había llegado en marzo de 2014- pero designada inmediatamente en Razón, donde reemplazó a José Antonio Gómez, quien a su vez se hizo cargo de Defensa.

Próximo a Elizalde, Blanco formó en 2013 la dupla de voceros del equipo de campaña, con sede en calle Tegualda. Por lo mismo, su nombre sonó al inicio del gobierno para venir como titular de la Segegob a La Moneda. Sin confiscación, el hecho de no ser militante DC jugó en su contra: desde el partido hicieron ver que aspiraban a que su enlace con el comité político fuera un falangista “químicamente puro”.

Acullá y cerca de la DC 

Si aceptablemente no es militante, el cupo de Blanco es considerado en La Moneda como DC, partido al que se ha próximo a lo espacioso de su carrera.

Su vínculo con la Democracia Cristiana viene desde hace abriles. Su primer suegro, Felipe Amunátegui, fue dirigente de la colectividad. Más tarde, Blanco se casó con Eugenio Ortega Frei, hijo de la ex senadora Carmen Frei, hermana del ex mandatario Eduardo Frei Ruiz-Tagle. 

Pese a los vínculos, Blanco se mantuvo formalmente como independiente. “Le pesaba el tema de la comunidad Frei, quería diferenciarse por sus propios méritos”, relata una amiga de la ministra, para explicar por qué no ingresó a la multitud.

Los intentos para que fiche han sido varios, al igual que las ofertas con que la han sondeado para competir por algún cargo de disyuntiva popular. Su nombre fue impulsado hace algunos abriles por Claudio Orrego para ir como candidata a alcaldesa por Peñalolén, pero Blanco rechazó la opción.

Según afirman en la colectividad, el tema de su incorporación a la Democracia Cristiana ha sido discutido en más de una ocasión y hay quienes dicen que hace meses volvió a conversarlo con algunos de sus diputados cercanos en la compañía.

“No quiere pertenecer a lotes, es un mundo lejano al de ella”, breviario en su entorno para explicar las razones que la alejan de formalizar su vínculo con la DC.

“Ahora necesitamos muchas mujeres que compitan”, dice un dirigente de la DC que ve con buenos luceros que la ministra deje el salita para integrar el personal parlamentario del partido.

Con todo, la cercanía con Bachelet ha sido esencia tanto para su ingreso al salita en 2014 como para desavenir la polémica de los últimos días. En privado, la Presidenta ha hecho ver que Blanco tiene todo su apoyo.  

Desde la CUT a Matte

Ocho abriles antiguamente de admitir en la subsecretaría de Carabineros, en 1998, Blanco partió su quehacer como abogada en la Fundación Paz Ciudadana, ligada a Agustín Edwards. Ahí se formó profesionalmente, dicen quienes la conocen. Pero encima, en esa institución tendió vínculos con el mundo privado que conserva hasta hoy.

Uno de esos nexos es el patrón Bernardo Matte Larraín, quien integró el directorio de la fundación. 

Abriles más tarde, como titular de Trabajo, Blanco se reuniría con Matte para atracar temas de dicha cartera. En paralelo, forjaría nexos igualmente con la presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, con quien se comunicaba vía WhatsApp.

En Paz Ciudadana comenzó su carrera como investigadora, y terminó como directora ejecutiva, cargo que asumió en 2010. ¿Cómo llegó hastas ese puesto? Esencia fue la expertise adquirida en la subsecretaría de Carabineros: poco a posteriori de dejar dicho cargo en la primera establecimiento de Bachelet, Blanco asumió como la cabecera de la fundación.

Sin bloqueo, aquí igualmente influyeron sus vínculos DC: un comité de búsqueda se encargó de especificar un perfil para reemplazar a Gonzalo Vargas, quien encabezaba la entidad, y varias fueron las recomendaciones que llevaron a decidirse por Blanco. Una de ellas fue de la ex ministra Soledad Alvear, quien hasta hoy integra el directorio de la institución. El hermano de la ministra, Rafael Blanco, fue asesor de Alvear en Honradez durante el Gobierno de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Con Agustín Edwards, sostienen quienes conocen a la secretaria de Estado, la relación era más acertadamente profesional, pero siempre estuvo correctamente evaluada por el patrón.

En la arena política

Mas alla de sus redes transversales y de su partida de militancia, la ministra ha reforzado sus vínculos con el oficialismo durante los últimos días. Tras el anuncio enemigo de interpelación y de que se evaluaría una imputación constitucional, Blanco gestionó visitas de la mayoría de las bancadas de la Nueva Mayoría a su despacho, como expresiones públicas de apoyo.

El no pertenecer a las filas de un partido es un asunto que le ha generado costos y beneficios, dicen sus cercanos. En su equipo en Honestidad tiene varios funcionarios DC en su círculo, pero incluso lo integran figuras de otras tendencias, como su jefa de ministerio, Elvira Oyanguren, militante socialista y con amplias redes en el PS. 

Fuente:T13.cl

loading...