El enamoramiento es un estado de locura temporal; eso te explicará muchas cosas

0
70

Cortejar y estar enamorado no es igual, y según expertos neurocientíficos el cariño se parece proporcionado a un estado de manía temporal.

Muchos han intentado reponer a la pregunta qué es el sexo. Músicos, poetas y artistas de toda índole le han dedicado miles de canciones, páginas y obras, pero los científicos aseguran que el bienquerencia se puede explicar en términos neurológicos, y explican que estar enamorado es una verdadera excentricidad.

No lo dicen en un sentido figurado ni romántico; para la ciencia, el afecto es una “explosión” de neurotransmisores que producen placer y que se asemeja conveniente a una anexión.

La investigadora Georgina Montemayor Flores de la Universidad Doméstico Autónoma de México (UNAM) explica que el seducción es una etapa intermedia entre el deseo sexual y el inclinación, y que por sus características podría ser catalogado como una especie de alienación temporal.

what gif

En acuerdo con los estudios de la antropóloga Helen Fisher, Montemayor dice que el ser humano tiene ciertos programas cerebrales que lo ayudan a sobrevivir como individuo y como especie. Uno de estos es el deseo sexual, cuya función es encontrar a algún lo suficientemente atractiva para querer reproducirnos.

Pero posteriormente de este flechazo del deseo, viene la parte más intensa y agotadora: el cariño. En el deseo primero se libera feniletilamina, una sustancia que a su vez provoca la emancipación de dopamina, que es la encargada de producir placer y sensaciones agradables.

La dopamina es la misma sustancia liberada en las adicciones, es afirmar, a las personas no solamente les puntada el deseo sexual sino que buscan tener más contacto con la persona que les provocó la libertad de dopamina.

Adicionalmente, a estas sustancias se les agrega la norepinefrina que provoca alteraciones físicas como aumento de la frecuencia cardiaca, alteraciones en el apetito y el sueño. Es así que se produce la sensación conocida como las “mariposas en el estómago”.

Este enamoradizo cóctel de sustancias provoca una ligera disminución de la actividad cerebral en las áreas temporal, parietal y exterior; así, el prudencia y la capacidad de razonar sufren una cambio.

Es por esto que se dice que es una especie de imprudencia: los enamorados no piensan proporcionadamente, perciben a la otra persona totalmente idealizada y solamente buscan darle a su cerebro una dosis cada vez veterano de neurotransmisores.

joker

Pero esto no puede durar para siempre. Aunque cada pareja es distinta, Montemayor especula que esta etapa de afecto puede durar desde 18 meses hasta incluso cuatro abriles. Pero tarde o temprano se va a terminar.

Las neuronas tienen un número acotado de conexiones para cobrar los neurotransmisores, así que con el tiempo se saturan. Es entonces cuando llega el momento de la verdad y dar el brinco al sexo.

hands holding

Es aquí cuando comienza una relación estable y madura, que no depende enteramente de la exención de neurotransmisores para mantenerse. Ahora, las personas pueden lanzarse construir una vida juntos, libres de sus locas pasiones.

La investigadora Georgina asegura que los hombres y mujeres no se enamoran de la misma guisa. Según ella, los hombres tienden a enamorarse con más facilidad y se dejan resistir por la apariencia física, mientras que las féminas tardan un poco más en este proceso.

Encima de esta “locura” del ternura, Montemayor asimismo concluyó que cuando te rompen el corazón lo que se sufre es un dolor efectivo. El Sistema de Lozanía de la Universidad de Loyola acuñó el término Síndrome del Corazón Roto para la serie de malestares que se observan a posteriori de un rompimiento amoroso.

Según los expertos, cuando una persona termina una relación se activan las misma zonas cerebrales de dolor que las activadas frente al dolor físico vivo; y este malestar es aún decano cuando la otra persona de la relación es la que decide consumir con todo. Así es, cuando te mandan a explosionar es como sufrir un infarto.

Algunas recomendaciones para exceder con éxito esta etapa loca del amor son: no casarse mientras se está bajo los bienes del querer y apañarse actividades nuevas que vayan manteniendo los niveles adecuados de neurotransmisores. Ya con la inicio más fría, podrán ver si vale la pena continuar como pareja.

Ya lo decía con tacto el príncipe de la canción, el enamorar y el querer no es igual; los expertos ahora añaden que el querer es una manía temporal.

harley quinn