El llamado de alerta de experto de la UV: “Si el coronavirus se disemina en los cerros de Valparaíso es probable una tragedia de proporciones”

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“Si el coronavirus llega a los cerros de Valparaíso es probable que vivamos una tragedia”. Ese es el urgente diagnosis del director del Centro de Diagnosis e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, Rodrigo Cruz, respecto a la amenaza de Covid-19 en la ciudad-puerto.

Si admisiblemente desde el Gobierno han insistido en que la situación de la Región de Valparaíso es de cuidado, hasta la aniversario dicha preocupación no se ha traducido en un endurecimiento de las medidas sanitarias tal como piden parlamentarios y alcaldes de la zona.

A estos requerimientos se suma el práctico de la UV, quien reitera su llamado a las autoridades sanitarias para que decreten, en forma urgente, una cuarentena dinámica en esa comuna y, asimismo en Viñedo del Mar y San Antonio, por al menos dos semanas.

“Al igual que Valparaíso, estas otras dos ciudades exhiben de igual manera una realidad muy complicada, con cifras cada vez más elevadas de infectados por el coronavirus, por lo que una medida como la señalada también urge hacerla efectiva en ambas. Yo entiendo que las cuarentenas generan problemas adicionales, pero me parece que la prioridad hoy es evitar que la gente se muera. Y si no actuamos en concordancia, los decesos van a seguir aumentando allí en forma exponencial”, sentencia el doctor Cruz.

“Caldo de cultivo ideal”

Hasta la plazo, la Región de Valparaíso es la zona del país con veterano número de infectados (2.230) y fallecidos (48) a posteriori de la Metropolitana, lo que la transforman en el nuevo foco de la pandemia en Pimiento. En las últimas 24 horas, registró un total de 114 nuevos casos y cuatro fallecidos más.

Según el director del Centro de Diagnosis e Investigación de Enfermedades Infecciosas de la Escuela de Medicina de la Universidad de Valparaíso, “hoy en la región estamos teniendo un fallecido cada menos de cuarenta horas, pero me temo que, así como vamos, habrá más muertos y en un menor tiempo”, avalado en el contexto que viven los centros de sanidad abierto, clínicas y hospitales locales en particular en las comunas de San Antonio, Valparaíso y Viñedo del Mar, donde cada día llegan más personas contagiadas, en particular adultos mayores.

“Si el coronavirus se disemina ampliamente en los cerros de Valparaíso, poblaciones y tomas es probable que vivamos una tragedia de proporciones, porque las características que estos presentan -son decenas de miles de viviendas pegadas unas con otras, con acceso reducido a servicios básicos y con un gran número de personas mayores en su interior, muchas de las cuales tiene problemas de movilidad o están postradas- son un caldo de cultivo ideal para el virus responsable de esta pandemia”, indicó el asimismo médico infectólogo y magíster en Epidemiología.

En tanto, el médico y docente de la Escuela de Medicina de la UV, Aníbal Vivaceta, avezado en el combate de enfermedades infecciosas, asegura que establecer un cordón retrete en la avenida España -principal arteria que une a Valparaíso con Viñedo del Mar- es una medida que no tiene anciano objetivo y cuya implementación desperdicia la ya escasa energía y el escaso personal de vigilancia epidemiológica que cumple funciones en esas ciudades.

“Según el informe epidemiológico del 22 de mayo, el 51% de las personas con suficientes síntomas como para estar hospitalizadas, tuvo fiebre. Es decir, si pasa por una aduana como esa, y se descartan todos los factores de mala toma de temperatura (termómetros ambientales, mala técnica, etc), estaría pasándose la mitad de los casos que, ojo, son los más graves. Están perdiendo tiempo y energía valiosa, que deberían enfocar en intentar localizar y bloquear el máximo de cadenas activas de trasmisión”, sostiene Vivaceta.

Otras medidas

Cruz asimismo puso foco en la colaboración de la ciudadanía en el combate a la pandemia. “No sacamos nada con aumentar el número de camas o ventiladores, si el número de pacientes sigue aumentando. Hay que hacer énfasis en la prevención, y para eso es necesario que la gente haga caso, sea responsable y se aísle lo más que pueda en estos momentos”, afirma.

En ese mismo sentido, el médico infectólogo estima que las autoridades debieran ir un paso más allá y avalar el ataque a una adecuada higiene y el lavado de manos, lo que – a su juicio-, “en la práctica no ha ocurrido”.

“No se han instalado aguamanil portátiles en las principales calles de la región, en la feria de Avenida Argentina en Valparaíso, por ejemplo, o cerca de otras ferias libres y mercados”, quien de paso extiende su preocupación a la sinceridad que se vive en los campamentos y las zonas afectadas por la sequía.

“Otra cosa pasa en las poblaciones vulnerables, donde no tienen el agua suficiente para poder ejercer el lavado de manos, que es tan simple y efectivo”, concluye.