El ninguneo a la Atención Primaria y los errores políticos que marginaron a la salud territorial de la estrategia contra la pandemia

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“Estamos con un 30% de positividad en los exámenes. Los casos que estamos viendo hoy reflejan los contagios que se produjeron antaño de entrar en cuarentena. Eso te está indicando que la logística fue ineficaz en poder controlar los contagios en la población. Hay que aceptar eso y cambiar el rumbo”, dice Mercedes López, directora del Área de Inmunología de la Licencia de Medicina de la Universidad de Pimiento.

El diagnosis de las personas que están trabajando directamente en los territorios para controlar la infección es la confirmación, una vez más, de que el Gobierno llegó tarde y la situación se desbordó. Aun cuando el peso dramático de la pandemia, en los últimos días, obligó al ministro Mañalich a cambiar de discurso, desplazando la responsabilidad del colapso a modelos matemáticos, a asesores que le presentaron esquemas erróneos, lo cierto es que fueron las decisiones políticas –aseguran fuentes de la lozanía las que se tomaron tardíamente y pavimentaron el enrevesado tablas que vivimos hoy.

Alcaldes le doblan la mano al Minsal

Un ejemplo de las decisiones erráticas ocurrió el viernes 15 de mayo. Por distintas vías, teléfono o correo electrónico, los 11 alcaldes de la zona que comprende el Servicio de Lozanía Metropolitano Sur, fueron notificados de que se restringiría la toma de exámenes PCR a partir de ese momento. La explicación del ministro Jaime Mañalich fue que hubo un rotulado infundado eventual de las muestras extraídas por funcionarios municipales. Otra traducción, la de Gabriela Flores, presidenta de la Confederación de Funcionarios Municipales de la Vigor (CONFUSAM) es que “esa explicación fue para intentar encubrir la carencia de un reactivo específico para el procesamiento de muestras en el hospital Lucio Córdova”, donde se toman las muestras de las comunas del sector sur oriente.

Como sea, la osadía fue para Juan Rozas, corregidor de Pedro Aguirre Cerda “un balde de agua fría a las comunas que pertenecíamos al Lucio Córdova al conocer que se nos va a restringir la toma de muestra dependiendo del tamaño de la comuna.  Llevábamos haciendo unas cien muestras diarias, dependiendo lo que los médicos determinaban como posible contagio y ellos decidían a quien se le tomaba y a quien no se le tomaba, y ese era un promedio de 100 muestras diarias. Comprenderás que cuando nos bajan a un mayor de toma de 30 hay 70 personas que los profesionales consideran que hay que hacerles el examen y que no se les está haciendo. Por lo tanto desde ahí se produce una crisis en esta parte de la logística para determinar quienes tienen COVID-19 para luego hacer todo lo que corresponde” cuenta.

Los alcaldes hicieron una carta de incentivo y se reunieron el lunes 18 de mayo con el subsecretario de Redes Asistenciales, quien decidió dejar sin impacto la atrevimiento. “Sin ninguna explicación muy clara”, acota Rozas.

La burocracia de las cifras

Pero la determinación de nutrir la cantidad de exámenes no ha cambiado el problema de fondo que afecta a los establecimientos de atención primaria y la controversia que se ha generado por el rol que cumple este estado en el control de la pandemia. La Atención Primaria de Vigor (APS) en Pimiento tiene una de las coberturas más altas del mundo, de ahí que algunos creen que Mañalich se refería a eso cuando hablaba del “mejor sistema de salud del mundo”. Con una cobertura que alcanza a las 12 millones 600 mil personas inscritas y un ejército de 70 mil funcionarios en los lugares más recónditos de Pimiento. Sin bloqueo, para esta emergencia no tienen un oficio destacado en el interior de la pandemia, aunque históricamente han sido la piedra angular de un eje basado en la prevención. Hoy no, como lo dijo el propio Mañalich cuando le preguntaron sobre la sugerencia de incorporarlos reconvirtiéndolos como residencias sanitarias, hecha por el Consejo Consultivo formado con ocasión de la pandemia. Siquiera de quitar el peso del control de la emergencia a las Secretarías Regionales Ministeriales (SEREMI) de Vigor. “No es posible la conversión de centros de vigor casero y otros, desde el punto de horizonte de la actividad de estos centros que tienen que hacer de forma habitual y que no podemos descuidar como el control de la diabetes o la hipertensión en fin de distintas enfermedades”, dijo Mañalich.

El problema es que hasta el momento, el maquinaria de las Seremi no da abasto para prolongar un buen nivel de testeos que permita tomar mejores decisiones y han sido la iniciativa particular de los municipios que han “salido a buscar” infectados invirtiendo de sus bienes en exámenes PCR.

Juan Ilabaca director de Salubridad de la comuna de San Joaquín enfatiza que “En este momento tenemos  1.100 personas diagnosticadas, en una comuna chica, lo que me da una tasa por cada 100 mil habitantes, de 1023 personas y es porque decidimos salir a buscarlos”, dice detallando que en su comuna se han hecho 25.887 exámenes desde hace un mes. Mientras que en San Miguel, la comuna vecina igualmente por iniciativa restringido empezaron a realizar testeos hace dos semanas. Este decorado genera dudas en las cifras. San Joaquín una comuna de 103 mil habitantes con todo el despliegue de la diligencia específico, contabiliza 24 muertos. San Bernardo que tiene 334 mil habitantes, cuatro muertos y El Bosque, más ancho que San Joaquín, con 172 mil habitantes, registra 5 muertos. Es evidente que la atrevimiento del ocupación de centralizar sus esfuerzos en la dirección hospitalaria, y el engranaje de las Seremi como encargado de registrar y pesquisar, está dejando datos sin registrar.

El corregidor de El Bosque, Sadi Melo reconoce que la política del Minsal con destino a los testeos ha sido contradictoria. Por un flanco Mañalich dice “estamos testeando más de lo que se necesita. Pero la realidad, según alcaldes como Melo, dice otra cosa. “Estas orientaciones que se han dado son contradictorias. Por un lado, se discursea mucho sobre la importancia que tiene testear sobre todo los contactos estrechos a los contagiados. Pero no tenemos los instrumentos para saber a dónde avanza el virus, cómo vamos a trabajar las medidas de confinamiento. Aún más el personal de salud que está más expuesto, debería tener no solo las medidas de protección sino ante la eventualidad de contagio, tener la posibilidad de testear. Entonces es contradictorio el llamado a disminuir por no tener los instrumentos para testear”, afirma el munícipe.

Otra vez el maniquí

En los reportes diarios que encabeza el ministro Mañalich cercano a la subsecretaria Paula Daza y el subsecretario Arturo Zúñiga, se destacan encima de las cifras de contagiados, fallecidos y recuperados, la cantidad de camas críticas y ventiladores mecánicos, tratando de poner calma frente a lo que se anuncia como un colapso inminente. Pero este maniquí de acometer la pandemia, deja en un segundo plano los medios y las estrategias de prevención. De hecho, las propias autoridades reconocen que hasta ahora no hay cifras que logren cuantificar la efectividad de la cuarentena.

“El foco de cómo se planteó la estrategia, desde la autoridad sanitaria, de esta pandemia es fundamentalmente el tratamiento de última línea, diría yo. Cómo fortalecemos el intensivo para tratar a los pacientes que llegaran con problemas severos. Lo cual es una estrategia que obviamente se tiene que tomar, pero que deja de lado el hecho de que la prevención de la infección es lo más importante. Hoy tenemos que prevenir que los sujetos se enfermen porque hacen patología muy seria”, dice Mercedes López.

Los especialistas son cautos a la hora de desplegar las críticas en un minuto delicado donde todas las acciones cuentan al momento de contener la pandemia y estrechar las víctimas, pero coinciden en que obligarse todos los esfuerzos a acrecentar el sistema hospitalario, dejando la prevención y la detección de contagiados en un segundo plano, es una osadía errada.

“Las energías estuvieron puestas en comprar camas críticas, comprar ventiladores, que no es una mala medida, pero es una medida que es como cortarle el pie a un diabético cuando en realidad tuve que darle los medicamentos antes de eso. Si analizas los discursos de las autoridades, ellos hablan de que han aumentado el testeo, el tema es donde se hace ese testeo y a que población se le hace. Es muy diferente que nosotros aquí en la población La Legua tengamos que enfrentar la diseminación del virus, a que lo hagamos en Ñuñoa”, dice Juan Ilabaca.

Exámenes a destiempo: un problema social

Precisamente, en cuanto a la detección de los contagios, el diseño trazado por el Gobierno implica centralizar en la Seremi la labranza de los seguimientos y la pesquisa, por ejemplo, de los contactos estrechos de los contagiados, en vez de apoyarse en los Cesfam y centros de atención primaria que tienen pleno conocimiento y mucha conexión con la multitud que vive en los territorios, ha profundizado en algunos casos el drama socioeconómico, así lo ejemplifica el corregidor de PAC Juan Rozas La Seremi, no tuvo la capacidad y menos la tiene ahora, de hacerse cargo de todos los contactos estrechos de las personas, por ejemplo tenemos personas que fueron contactos estrechos  y a quienes nunca les hicieron la atrevimiento. Porque supuestamente era la Seremi con un médico que las entregaba a los contactos. Recién ahora, nos autorizaron un médico para hacer osadía a los contactos. Mucha multitud a la que no se la hicieron, perdió la pega, porque no llevaron la osadía. Pasaron los 14 días y nunca llegó su abuso. Mucha multitud no sabía si lo tenía o no. En esa incerteza si no te llaman por teléfono diciendo su atrevimiento está letanía, mucha muchedumbre tiene que salir a trabajar y sigue contagiando”, dice el corregidor que adicionalmente es médico.

De cualquier forma, el maniquí del Minsal siquiera ha asegurado una detección temprana de los casos. Probablemente la cantidad de exámenes pendientes hace que los resultados lleguen tarde a sus destinatarios. Así lo explica Paulina Reinoso, directora de Vigor en La Pintana, donde la incertidumbre adicionalmente del peligro taza, ha ido generando problemas de lozanía mental en las personas sospechosas de contagio y su entorno más cercano

“A fines de marzo, recién se entregó a los centros de salud primaria la posibilidad de testear. De esa forma, tenemos los resultados de los casos que nosotros procesamos, pero a la fecha todavía no tenemos los casos que examinados por el hospital o el sector privado, que son de la comuna. Eso genera un tremendo problema para hacer un acompañamiento a las familias que aparte de las complicaciones del Covid también afecta su salud mental”, afirma Reinoso, que cuenta como las primaras personas contagiadas fueron víctimas de episodios de violencia en sus casas, situación que ha pasado en la medida que el virus se ha extendido llegando a los 1900 casos activos.

Farrearse el caudal

Esta quehacer de pesquisa, control y seguimiento se pudo tener hecho con el hacienda de los centros de APS y probablemente la coordinación estaría siendo más efectivo. “Es haberse farreado un capital que el sistema de salud tiene. Recién logramos hace dos días que un médico nuestro diera licencia a los contactos estrechos de una persona contagiada, recién hace dos días logramos que la Seremi liberara, porque tenía a una sola funcionaria, haciendo las licencias médicas para una urbe de 8 millones de habitantes. La definición de la autoridad sanitaria tiene un problema gravísimo de coordinación. El consejo asesor ha representado estas situaciones pero en la práctica no son escuchados. Cuesta criticar en una situación de estrés tan grande. Pero eso no impide hacer observaciones técnicas. Porque además tuvimos tiempo.”, dice Juan Ilabaca, de San Joaquín y purista de la Escuela de Vigor Pública de la Universidad de Pimiento

Porque la valentía, aunque tarde, tiene señales de revertirse, nuevamente por iniciativa específico y no de la autoridad central. En Puente Suspensión se han incorporado a los Cesfam Alejandro del Río, San Gerónimo y Padre Manuel Villaseca recintos denominados  “salas de observación prolongada” para admitir un total de 50 pacientes a la retraso de su posible traslado a un hospital.

Sin incautación, esta planificación  choca con la yerro de fortuna que parece inherente al sistema de APS. Según Mercedes López directora del Área de Inmunología de la Prerrogativa de Medicina de la Universidad de Pimiento “una cosa es que la logística se esté trasladando porque se entendió o porque las comunidades locales se están protegiendo ellas mismas,  pero de todas maneras tiene que poseer un aumento de bienes para la atención primaria. Esto que se hace en algunos consultorios, donde la gentío tiene que esperar antaño de ser trasladada a los hospitales, tiene que estar proporcionadamente hecho, los consultorios no están preparados para tener gentío que tenga que sobrevenir muchas horas esperando ser trasladados, no tienen la infraestructura y los materiales suficientes”.

La Pintana que a través de la alcaldesa Claudia Pizarro encabezó la protesta anejo a los otros alcaldes que  logró revertir la audacia de restringir los exámenes, es por cierto una muestra de la yerro de posibles que tienen los establecimientos de APS  y que puede ser peligrosa en la medida que los hospitales están en su totalidad reconvertidos para atender pacientes Covid y no tienen espacio para tratar patologías comunes, costura que quedaría en los centros de APS.

“No se han entregado suficientes recursos para hacer estos acompañamientos, Principalmente de recursos humanos. Estamos haciendo turnos de 14 días para no caer todos juntos, pero realmente estamos muy agobiados”, dice Paulina Reinoso “la política que está impulsando el ministerio no es preventiva sino de inyectar recursos para cuando las personas ya presentan el daño. Si nosotros hubiéramos tenido los antecedentes de todos los contagiados y la inyección de recursos para la gran fuerza de trabajo que es la atención primaria, podríamos llegar a acompañar a las familias más integral, no solo desde el problema respiratorio, sino desde la totalidad de los problemas que están viviendo los pacientes y sus familias en los territorios”, agrega. Reinoso detalla que han recibido bienes equivalentes a $250 millones los cuales califica de insuficientes para las deposición de la comuna en relación al control inodoro de la pandemia.

Para Gabriela Flores, presidenta de la Confusam, este es un tema de conflicto muy antiguo por el que se han enfrentado desde hace mucho tiempo con los gobiernos de turno, los medios para la APS. Pero que ahora con la pandemia parece más visible como otros de la sociedad chilena que han quedado al descubierto para quienes no se habían percatado. “La cuarentena total sin un testeo riguroso que detecte los casos nuevos y aísle los contactos, se vuelve una medida coercitiva sin un límite claro, que restringe toda estrategia de supervivencia para quienes viven en el extremo más duro de la desigualdad. Nuevamente queda en evidencia el desprecio de este gobierno por los territorios más vulnerables, por la labor de los municipios, por las y los trabajadores de la salud municipal negándoles incluso, los exámenes periódicos para detectar precozmente cuando se contagian en el ejercicio de su labor”, concluye.