El País de España pone el foco en el marzo de Piñera y en que no haya “de nuevo una represión desproporcionada o brutal”

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La situación chilena sigue siendo foco de la prensa internacional. Una editorial del influyente diario castellano El País, un medio de remisión en el mundo hispanoparlante, dedicó un preocupante investigación de lo que viene bajo el concepto de que “las próximas serán decisivas”, sobre todo en materia de derechos humanos.

En la editorial titulada “El reto de Chile”, el informe por el acento en este punto, al sostener que el Gobierno de Sebastián Piñera “debe dar plenas garantías de que las manifestaciones no se van a saldar, de nuevo, con una represión desproporcionada o brutal, que solo serviría para agudizar la tensión de una sociedad que ya está crispada y que exige respuestas políticas”.

Si acertadamente señala que las protestas han bajado de intensidad en las últimas semanas, sigue estando en tela de pleito la reacción policial. “En muchos casos son reprimidas de una manera que cuestiona la actuación de las fuerzas de seguridad pública. Desde que se iniciaron las manifestaciones, más de 23.000 personas han sido detenidas, aunque la mayoría fueron puestas posteriormente en libertad. La semana pasada, siete policías fueron suspendidos por dar una paliza a un joven de 18 años. Son alarmantes también las denuncias de persecución, conocidas como “funas”, focalizadas en una persona en particular, tanto en la calle como en las redes sociales”.

Descrédito de la clase política

El examen parte de la premisa de que “las revueltas sociales se unen al descrédito de la clase política” y advierte que en este contexto Pimiento está puesto “ante varias encrucijadas que, de no solucionarse, pueden desestabilizar el futuro a corto plazo de uno de los países más estables de América Latina desde que recuperó la democracia”.

El medio recuerda el impacto del estallido en la hacienda, acotando que “las revueltas sociales han golpeado el crecimiento de la economía chilena el pasado año. El Banco Central estima que el incremento del PIB será la mitad de lo que había proyectado. Antes del estallido social se esperaba un aumento del 2,5%, mientras que las últimas predicciones apuntan al 1,2%, colocando la economía chilena en el peor momento de la última década. Es significativo que la pequeña mejora que se registró en diciembre con respecto a los dos meses previos coincidiera con un ambiente de menor tensión y con protestas decrecientes”.

Pero esto se une a un duro investigación de la clase política, apelando a los datos de la últimas encuestas. “Chile es ahora un país en el que el descrédito y la desconfianza con las instituciones alcanzan cotas alarmantes. Solo un 5% confía en el Gobierno y solo un 6% aprueba la gestión del presidente Piñera. Apenas un 2% se fía de los partidos, tanto del oficialismo como de la oposición, carente de un liderazgo claro. En el sector privado, las cosas no van mejor: solo el 7% de los chilenos confía en las empresas”, indica.

Sin requisa, la editorial advierte que “las próximas semanas serán decisivas”, recordando que en marzo comienza el año universitario, se han convocado manifestaciones feministas multitudinarias con motivo del Día Internacional de la Mujer y “se anuncia un rebrote con fuerza de las protestas con vistas al 26 de abril, fecha en la que el país celebrará el plebiscito para la reforma de la Constitución, redactada bajo la dictadura de Augusto Pinochet”.

“Será, pues, un momento importante para comprobar cómo responde el Gobierno de Sebastián Piñera, que cumple la mitad de su mandato, a un nuevo desafío de orden público”, añade.

En este contexto, plantea que “la clase política de Chile, un país que se ha caracterizado durante las últimas décadas por ser una referencia en América Latina por su transición política de una dictadura a una democracia, tiene ante sí un desafío formidable: responder a las demandas de sus ciudadanos y devolverles el aprecio por sus instituciones”, finaliza el texto.